Salamanca buscará nuevos apoyos en Cataluña para recuperar los 400.000 documentos expoliados del Archivo de la Guerra Civil
Policarpo Sánchez preside la asociación Salvar el Archivo de Salamanca

Salamanca buscará nuevos apoyos en Cataluña para recuperar los 400.000 documentos expoliados del Archivo de la Guerra Civil

El presidente de la asociación Salvar el Archivo, Policarpo Sánchez, retomará las gestiones el próximo mes en Barcelona
|

El conflicto de los popularmente conocidos como 'papeles de Salamanca' no cesa y vivirá el próximo mes de septiembre un nuevo capítulo, que tendrá como escenario Cataluña. El presidente de la asociación Salvar el Archivo, el investigador salmantino Policarpo Sánchez, ha anunciado que se desplazará en septiembre a Barcelona para buscar nuevos apoyos para su causa, que tiene como principal objetivo conseguir que la Generalitat de Cataluña devuelva a Salamanca los aproximadamente 400.000 fondos que salieron del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca en sucesivas remesas desde el año 2006. Y es que en esta ocasión la estrategia de esta asociación, que ha recogido miles de firmas para pedir al Gobierno de España que obligue al Ejecutivo catalán a devolver toda esta ingente documentación, adquiere un especial protagonismo, dado que se va a desarrollar en tierras catalanas.


Policarpo Sánchez avanza en su cuenta de Facebook que "en septiembre me desplazaré a Barcelona en defensa del Archivo de Salamanca, sumando a la causa de la unidad del Archivo de todos los españoles a numerosos catalanes que aman a España". Añade Policarpo Sánchez que "me hace especial ilusión para arropar a las asociaciones que allí defienden la Constitución y porque será mi vuelta a la actividad (aún convaleciente)". No en vano Policarpo Sánchez estuvo hospitalizado al contagiarse por el COVID-19 y está ahora recuperándose de otra enfermedad.


Últimas salidas de documentos


La primera salida de documentos catalanes del periodo de la II República y de la Guerra Civil que se encontraban almacenados en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca tuvo lugar en enero de 2006. Desde entonces se han venido produciendo nuevas remesas de envíos a Cataluña, lo que provocó la indignación de la sociedad salmantina y de sus instituciones. La Junta de Castilla y León también se posicionó en contra, por considerar que de esta forma se estaba procediendo al expolio y la destrucción progresiva del Archivo salmantino. Y todo ello acompañado de recursos y sentencias de diferentes tribunales.


La última salida de legajos tuvo lugar el pasado mes de abril, cuando la Generalitat anunció la llegada a Cataluña, procedente de Salamanca, de una nueva entrega de documentación privada de los ‘papeles de Salamanca’, tanto de personas físicas como jurídicas, incautada en la Guerra Civil. En un comunicado, la consellera de Cultura, Àngels Ponsa, señaló entonces: “Es un acto de justicia conseguido con el esfuerzo y la perseverancia de muchas personas y entidades. Llega tarde y todavía queda camino por recorrer, pero estamos más cerca de restituir la historia nacional, civil y humana de nuestro país”.


La Generalitat explicó que era una entrega exclusiva de documentación privada y se componía de 26 fondos documentales (ocho de entidades, nueve de particulares y empresas y 10 de partidos y sindicatos) y 68 agrupaciones documentales de menor entidad que en total se corresponden a un volumen de 25.602 imágenes digitales. Se trata de documentación de personas físicas y jurídicas, de las que algunas ya habían recibido transferencias anteriores, como la CNT, UGT, la Associació d’Amics de la Unió Soviètica de Catalunya (AUS), el Socorro Rojo Internacional, Solidaritat Internacional Antifeixista de Catalunya, la Compañía de Jesús, Antoni Aymat Mareca y del conseller de Salud entre 1931 y 1932 Josep Jové i Saroca.


También incluye nuevos receptores como profesionales, sindicatos y cooperativas como la Associació de Professionals de Faquins Bastaixos del Peix, el Sindicat Agrícola de Balaguer, la Cooperativa de Tintorers de Robes Usades de Reus y la Societat de Picapedres de Tarragona, entre otros.


Entre la documentación de entidades sociales y políticas correspondientes al envío de abril figuraba la del Centre Israelita Agudad Ahim de Barcelona, el Casino Foment Rapitenc y la Joventut Cultural i Recreativa de Roselló; de entidades asistenciales y religiosas como la Confraria del Cordó y el Convent de Santa Maria de Jesús de Reus, y de empresas como la Compañía General de Minas y Sondeos, la Sociedad Anónima Mixta y de la delegación en Barcelona de la Distribuidora Ibérica de Publicaciones.


También se trasladó desde Salamanca documentación de familias como los Amell Pretell y personales, correspondientes a 38 personas, entre las que destaca la de uno de los referentes del anarcosindicalismo, Ángel Pestaña Núñez.