Rescatadas dos personas en la sierra de Ávila por una caída y un golpe de calor

Rescatadas dos personas en la sierra de Ávila por una caída y un golpe de calor

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Agentes de la Guardia Civil de Ávila tuvieron que evacuar durante este fin de semana a dos personas en diferentes puntos de la sierra abulense. Los rescates tuvieron lugar en el Pico del Canto Berrueco y en la senda de las Cinco Lagunas de Gredos.


Según informó la Benemérita a través de un comunicado, el primer rescate tuvo lugar el sábado 7 de agosto, cuando a las 11.20 horas, los agentes tuvieron conocimiento de la caída de una persona, que sufrió un golpe en la cabeza, cuando iba trepando para ascender al Pico del Canto Berrueco.


Se activó entonces al Equipo de Rescate de Intervención en Montaña (EREIM) de Arenas de San Pedro y a la Unidad de Helicópteros de la Guardia Civil, que lograron llegar al paraje donde se encontraba la montañera, procediendo a su evacuación hasta el Helipuerto de Sotillo de la Adrada, desde donde fue transferida a una ambulancia de soporte vital básico que la llevó al centro de salud de la localidad.


Posteriormente, sobre las 18.00 horas del domingo 8 de agosto, la Sala de Emergencias del 112 avisó a la Comandancia de la Guardia Civil de Ávila de que una senderista podía estar sufriendo un golpe de calor en la zona de la senda de las Cinco Lagunas de Gredos.


Se activó entonces tanto al Grupo de Rescate de Intervención en Montaña (GREIM) de El Barco de Ávila como a la Unidad de Helicópteros de la Guardia Civil, que tras una intensa búsqueda, localizaron a esta persona, comprobando que, tras haberse extraviado y caminado durante varias horas, se encontraba mareada, con vómitos y síntomas de agotamiento, por lo que fue evacuada junto a su acompañante en helicóptero hasta el Helipuerto de El Barco de Ávila, donde se hicieron cargo de ello los servicios sanitarios.


La Guardia Civil recuerda que siempre y antes de realizar cualquier actividad deportiva en montaña, sea cual sea su índole, es muy necesario y conveniente estudiar y conocer todos los retos a los que los montañistas se van a enfrentar, además de valorar la preparación técnica y material que se disponga y tomar las medidas de seguridad necesarias para evitar cualquier problema e imprevisto. Para ello, se debe hacer una buena planificación previa y tener consciencia de contar con un buen equipamiento y condiciones tanto físicas como técnicas adecuadas a la dificultad que se va a llevar a cabo.