La Coordinadora contra la Mina de Uranio pide un plan de desarrollo rural para el Campo Charro
ICAL. Una de las protestas ciudadanas contra el proyecto de la mina de uranio en Retortillo.

La Coordinadora contra la Mina de Uranio pide un plan de desarrollo rural para el Campo Charro

Solicita la implicación de las instituciones y se muestra muy satisfecha por la decisión del CSN de no autorizar la construcción de la mina de Retortillo
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Las reacciones por la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear de no autorizar el proyecto de la mina de uranio en Retortillo, auspiciado por la compañía australiana Berkeley, no cesan. Dentro de las filas de los diferente movimientos ciudadanos y colectivos sociales que vienen protestando contra el proyecto desde hace años se encuentra la autodenominada Coordinadora 'No a la Mina de Uranio. Por un mundo rural vivo, que también ha valorado de forma muy positiva la decisiòn del CSN.


La Coordinadora recuerda que el proyecto de Berkely tiene dos vertientes distintas,  pero estrechamente interconectadasentre sí: por un lado, el emplazamiento, la construcción y la explotación de una mina de

uranio y, por otro, el emplazamiento, la construcción y la explotación de una planta de procesado de concentrados de uranio en el municipio de Retortillo.


La decisión adoptada, sigue explicando la Coordinadora, se apoya en la escasa fiabilidad y en las elevadas incertidumbres de los análisis de seguridad de la instalación radiactiva, de los que depende la verificación del comportamiento adecuado de diversos parámetros del proyecto. "Se detectaron numerosas deficiencias a lo largo de la evaluación del proyecto. Es decir se trata de cuestiones técnicas y no políticas las que impedirán su puesta en marcha", recalca la Coordinadora, que recuerda que ella y otras organizaciones de la sociedad civil vienen denunciando desde hace años que el proyecto no debería realizarse y, al final, los técnicos en seguridad nuclear les ha dado la razón. "Nos alivia que el Gobierno de Coalición impida nuevos proyectos radiactivos en su enmienda a la Ley de Transición Energética", añade la Coordinadora.


"Durante 10 años la empresa australiana Berkeley Minera España ha jugado con ilusiones y espejismos de falso progreso para una comarca deprimida prometiendo miles de puestos de trabajo. Quienes nos hemos opuesto a esta mina de uranio siempre hemos advertido del gravísimo peligro que suponía materializar una instalación radiactiva de primera categoría para la salud humana y el medio natural", recalca esta Coordinadora. El informe técnico del Consejo de Seguridad Nuclear no viene si no a confirmar científicamente nuestras constantes señales de alarma.



Desierto demográfico


Además, la Coordinadora indica que el abandono definitivo de este proyecto deja a la comarca del Campo Charro y la provincia en la misma situación de abandono y desierto demográfico que la mayor parte de la España Vaciada. "Creemos que las soluciones al mundo rural deben ser globales para todos los territorios afectados". No obstante, el caso concreto del abandono del proyecto de la mina de uranio de Retortillo, "debería de ser una oportunidad para que de una vez por todas las administraciones implicadas, el Gobierno de España, Junta de Castilla y León, Diputación de Salamanca y las entidades locales de la comarca se comprometan a la aplicación de un verdadero plan de desarrollo rural". 


En este sentido, la Coordinadora aboga por crear un ente en el que participen tanto las administraciones como las organizaciones sociales de la comarca, asociaciones, sindicatos y organizaciones agrarias, y de la pequeña empresa local, con el mandato de la ejecución de un plan de desarrollo rural basado en la potenciación de los recursos endógenos o incentivando la incorporación de nuevas actividades que puedan ser compatibles con el medio natural y la salud humana. La aprobación de los fondos excepcionales de la UE para la recuperación es una oportunidad única para financiar esta iniciativa.