ENTREVISTA | "No debemos utilizar la palabra cáncer como sinónimo de tragedia o miedo"
Inmaculada Rodríguez, actual presidenta de la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer de Salamanca (aecc) que deja su cargo después de ocho años./ FALCAO

ENTREVISTA | "No debemos utilizar la palabra cáncer como sinónimo de tragedia o miedo"

La presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer, Isabel Rodríguez, deja este mes el cargo, tras ocho años de un "intenso" trabajo
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Inmaculada Rodríguez, la actual presidenta de la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer de Salamanca (AECC) anuncia que no optará a la reelección tras ocho años al frente de la entidad. Realiza balance de este intenso periodo con El Español de Castilla y León, en el que las labores de asesoramiento y apoyo para hacer frente al malestar emocional causado por la enfermedad y los tratamientos, así como mejorar la comunicación con la familia, los amigos y el equipo médico, han sido esenciales. Además, hace mucho hincapié en la investigación, que debe estar bien dotada económicamente y, de paso, pone en valor los servicios de Oncología del Hospital de Salamanca y el Centro de Investigación del Cáncer.

P.- Finaliza un duro y apasionante trabajo al frente de la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer de Salamanca (aecc).

R.- Sí. La verdad es que han sido años muy intensos de trabajo y años de un trabajo precioso. Cuando entré siempre supe y quería, además, que esto fuera un mandato de ocho años, porque tienes que realizar los proyectos en esos ocho años. Empezamos, gestionamos, me marqué unos objetivos y bueno, ha sido todo un reto. Al cabo de estos ocho años se han cumplido ampliamente. Estamos muy satisfechos. Estoy feliz y es el final de este mandato, como ya lo tenía pensado desde el principio.


P.- ¿Cómo ha respondido la sociedad salmantina durante estos ocho años?

R.- Muy bien. Tengo que decir que aterricé en la aecc hace ocho años, y lo hice forma voluntaria. Una asociación como ésta tiene complicación. ¿Por qué? Porque hay distintos focos que atender y, además, llegas y hay gente que no te conoce, luego necesitas siempre un período de tiempo. Ese periodo de tiempo fue un año, y a partir de ahí, la gente te empieza a conocer. Expones y explicas tu proyecto, qué es lo que quieres hacer, por dónde quieres que vayan las cosas, como la prevención y la investigación. Apostar mucho por esas dos cuestiones. La gente ya empieza a confiar en ti. Tengo que agradecer muchísimo, de verdad, la confianza de los salmantinos.


P.- ¿Aún sigue estigmatizado el hecho de estar enfermo de cáncer?

R.- Mucho menos. Pero sí, el cáncer es una palabra que siempre ha dado miedo. ¿Y por qué ha dado miedo? Porque ha muerto muchísima gente, y porque de alguna manera hace unos años , el índice de curación no tenía nada que ver con el que tiene hoy. Uno de mis retos, al decir la palabra cáncer, no podemos utilizarla en ese sentido tan trágico de que lo que veníamos utilizando toda la vida. Tenemos que normalizar un poco esa palabra y que sea otra enfermedad más de las tantas que existen complicadas. También hemos conseguido normalizar un poco la palabra cáncer, pero todavía sigue siendo una enfermedad dura, no podemos negarlo. Y los tratamientos son duros, aunque han mejorado mucho.


P.- ¿Qué se ha conseguido, en esta etapa suya de ocho años al frente de la aecc de Salamanca, en esta lucha sin cuartel contra esta enfermedad?

R.- Se han conseguido varias cosas, una muy importante, dar visibilidad a todo lo que hace la Asociación Española contra el Cáncer. Eso es importantísimo, que la gente conozca que la aecc te puede coger de la mano cuando te diagnostican un cáncer, y te va acompañar durante todo ese proceso de la enfermedad y te va a soltar cuando tú quieras y cuando el médico te dice que ya son cada seis meses o cada año tus revisiones. Esa es una satisfacción. Lo he dicho muchas veces. Otra de las cosas que hemos avanzado, conseguido, y que yo estoy muy orgullosa, es la aportación a la investigación, es tan importante lo que hemos hecho, que me parece básica, y tiene que seguir avanzando. Hemos hecho una aportación extraordinaria. Hemos sido una de las provincias que más ha aportado en investigación. Además de realizar campañas de prevención, de trabajar en los colegios, en hábitos saludables, en concienciación, para que la gente acuda al médico, porque el diagnóstico precoz es importantísimo. Hemos traslado a la gente de que hay que llevar una vida saludable, y que el diagnóstico precoz de un cáncer puede salvarte la vida. Haber facilitado toda esa información a la sociedad, estoy muy orgullosa,


Hemos traslado a la gente de que hay que llevar una vida saludable, y que el diagnóstico precoz de un cáncer puede salvarte la vida


P.- ¿Qué lamenta no haber conseguido?

R.- Lo que nos hemos propuesto, de verdad, lo hemos conseguido. Muchísima gente me decía, no te puedes ir. Ya tenía esta decisión tomada desde enero, que se la trasladé a mi presidente nacional. Le dije que cumplía ocho años en julio, y no iba a renovar otros cuatro años, porque tenía unos objetivos y los he cumplido. La decisión no es fácil de tomar. La gente me decía que lo estaba haciendo bien. Estoy muy orgullosa de mi trabajo y por eso me tengo que ir, porque ya lo tenía pensado. Ya está. Yo ya he cumplido y te digo de verdad, y no quiero ser ni muchísimo menos pecar de soberbia, lo que nos propusimos no es que lo hayamos cumplido, es que lo hemos cumplido ampliamente, lo hemos multiplicado rn algunas cosas. 


Cuando llegamos no llegaban a 2.000 socios, ahora tenemos casi 7.500. Y eso que decía al principio, a ver si llegamos a los 5.000. Hemos hemos sobrepasado la cifra ampliamente, no entramos. En cuanto a investigación, era muy poco lo que se invertía. Ahora invertimos 3,5 millones de euros, que es una cifra muy importante para una provincia como Salamanca, y todo gracias a la confianza de los salmantinos, tanto las personas que se han hecho socios, como las que echan dinero en una hucha cuando salimos, o vienen a dar un donativo. Todo esto es por la confianza que depositan en nosotros los salmantinos y en nuestra gestión. Esto es una labor de todos, porque, al final, es gracias a todos lo que hemos conseguido.


P.- ¿Cuál es la situación del cáncer, en este momento, en Salamanca?

R.- Todo el mundo sabe lo que es el cáncer. Tenemos unos servicios en el hospital que nos hacen ser unos privilegiados, porque exsite una planta de Oncología que es una maravilla. Los profesionales de la planta, con el doctor Cruz, que es fantástico, uno de los mayores profesionales que más sabe de oncología en España, y me atrevo a decir que es un profesional que está a la cabeza. Pero está rodeado de profesionales muy buenos también. Además, existe un servicio de Radioterapia excepcional. Es que el Hospital de Salamanca, en cuanto a oncología funciona muy bien. Luego tenemos en Salamanca el Centro de investigación del Cánce, que es un centro puntero en la  investigación del cáncer, al que se le tiene muy encuenta en España. Yo, he sido también patrono de la Fundación Científica de la Asociación Española contra el Cáncer, y fue un privilegio que me llamaran de la Fundación y me dijeran queremos que estés como patrono. Por eso, he conocido mucho más el trabajo de los investigadores en España y, desde luego, el nuestro es un privilegio, pero no solo en España, sino a nivel mundial. Está muy considerado.


P.- Respecto a ese mismo tema, la investigación, ¿en qué situacion se encuentra?

R.- Tenemos unos investigadores fantásticos, a los que ahora se les da más dinero. Se invierte más en investigación o no van a tener por dónde seguir. Los salmantinos hacemos lo que podemos. Pero no estamos hablando de los salmantinos. Esto tiene que ser a nivel nacional, un llamamiento para reclamar mayor invertsión en investigación, porque ojo, los recursos los tenemos, tenemos unos investigadores fantásticos, pero los investigadores, si no ponemos remedio y financiamos, se van a marchar fuera.


P.- No cabe duda de que los familiares del enfermo tienen un papel decisivo en esta difícil lucha.

R.- Siempre los familiares, las personas de alrededor, son muy importantes. Nosotros en la aecc detectamos que a veces, cuando nosotros nos dedicamos a atender al paciente de cáncer, hay muchas veces que necesita más ayuda y más orientación el familiar que el paciente. Entonces ponemos mucho interés, desde luego, en las personas de alrededor, porque hay veces que el familiar es la mujer, el marido, el hermano, el hijo, y  necesita más una atención que el propio paciente, porque cada persona recibimos la noticia y la asimilamos de una manera diferente.




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P.- ¿Qué es lo que echa en falta, ahora que deja la presidencia de la aecc de Salamanca tras ocho años?

R.- Echo en falta más investigación, sobre todo. Hace falta invertir en investigación muchísimo, y dotar de recursos humanos al hospital para atención. Me imagino que se da en todas las enfermedades. Eso es lo que lo que yo echo en falta. Pero tenemos que seguir trabajando en información para prevención. Es importantísimo.


Hay reclamar mayor invertsión en investigación, porque ojo, los recursos los tenemos, tenemos unos investigadores fantásticos, pero los investigadores, si no ponemos remedio y financiamos, se van a marchar fuera.


P.- Finalmente, presidenta, un deseo, aunque suponemos cuál es.

R.- Sí, claro. Que se investigue más y que se llegue a mejorar cada día más los tratamientos, desde luego. Y que el diagnóstico cáncer cada vez sea mejor, no tan preocupante como lo es ahora, que se avance en investigación y en tratamientos. Por supuesto, ese es mi deseo.


P.- ¿Algo más que quiera añadir?

R.- Ha sido para mí ha sido un placer, ha sido el trabajo que más me entusiasmaba. Creo que eso lo ha apreciado la gente. Por eso, esa confianza que te decía de los de los salmantinos. Daban dinero y se veía que ese dinero lo invertíamos en investigación, campañas y ayudas. Es la confianza de los salmantinos, por empleo, en la Marcha anual de la Lucha Contra el Cáncer, que cuando empezamos íbamos unas 800 personas, y seis años después somos más de 21.000 personas las que salimos a la calle.  A mí me parece que eso es la caña. No puedo pedir más.