Castilla y León podrá quitarse la mascarilla esta medianoche en exteriores

Castilla y León podrá quitarse la mascarilla esta medianoche en exteriores

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La mascarilla dejará de ser obligatoria desde esta medianoche del sábado, 26 de junio, con la entrada en vigor de la nueva norma sanitaria a nivel estatal tan deseada por la población como controvertida por la forma en que fue anunciada por el presidente, Pedro Sánchez, sin consenso previo con las CCAA. 


La unilateralidad de la decisión ha levantado ampollas, y muchas han sido las comunidades autónomas que han pedido cautela y poder de modular la eliminación de esta obligación en aquellos territorios con alta incidencia de contagios, petición que, sin embargo, ha sido desoída por el Gobierno central.


Así pues, desde las 00.00 horas los castellanos y leoneses podrán prescindir de la mascarilla en exteriores siempre y cuando se mantenga la distancia de 1,5 metros de distancia entre personas no convivientes.


En eventos multitudinarios al aire libre será obligatoria si los asistentes permanecen de pie, y también cuando haya aglomeración de personas. Si están sentadas sólo podrán quitarse la mascarilla si mantienen la distancia pautada.


En los espacios interiores la mascarilla seguirá siendo obligatoria, así como en medios de transporte públicos, "incluso en andenes de de estaciones de tren en el exterior". 


Sin embargo, y según ha detallado la consejera de Sanidad, hay determinados espacios interiores donde no será obligatorio el uso de mascarilla: en residencias de mayores, siempre y cuando estén vacunados el 80% o más de los residentes con pauta completa. Sí será obligatoria para las visitas y los trabajadores.

Estarán exentos también de llevar la mascarilla colectivos de trabajadores esenciales que también estén vacunados en un 80%.

"Seguiremos recomendando la mascarilla, no nos parece adecuado que nos saltemos el semáforo y las medidas que tenían que ser concordantes, mientras no haya situación de normalidad tenemos que ser cautos", explica la consejera, quien considera que hasta llegar al 50% de la población con dos dosis administradas "si no la podemos hacer obligatoria, seguiremos recomendando su uso". El vicepresidente, Francisco Igea, recomienda, igualmente, evitar aglomeraciones, y critica que se dicte una norma homogénea y que no se pueda modular de acuerdo a la incidencia.