Un municipio vallisoletano, en pie de guerra para recuperar su antiguo guardarraíl de madera

Un municipio vallisoletano, en pie de guerra para recuperar su antiguo guardarraíl de madera

Desde el Ayuntamiento de Castronuño denuncian que el anterior guardarraíl se integraba a la perfección con el entorno
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El Ayuntamiento de Castronuño ha solicitado a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente la retirada inmediata del guardarraíl metálico instalado en el tramo de la CL-602. Desde el Ayuntamiento del pueblo vallisoletano alegan que el nuevo guardarraíl metálico supone "un peligro por el lado de la carretera para los motoristas", ya que "los bordes del guardarraíl son cortantes". 


Además, también han explicado que el anterior guardarraíl de madera fue en su día "un acierto" de la Consejería al tratarse de una infraesctructura que cumplía su cometido "a la perfección" a parte de que estaba plenamente integrado en la idiosincrasía del entorno. 


Del mismo modo, han denunciado el poco cuidado que ha tenido la empresa instaladora a la hora de realizar los trabajos, ya que han dejado restos de residuos provenientes de las obras en el entorno natural de al rededor. 


También han exigido que las próximas acciones de la Junta de Castilla y León en Castronuño sean "tratadas con la suficiente sensibilidad para que se integren con el entorno de forma positiva y no generen contaminación visual". "También pedimos que las próximas acciones sean comunicadas al Ayuntamiento de Castronuño con la suficiente antelación como para que puedan ser consensuadas por ambas partes. Nadie como quienes habitan en el municipio y su término municipal conocen mejor las características y necesidades del mismo", añadían. 


Por último, el Ayuntamiento de Castronuño ha expuesto que "se ejecute la necesaria actuación en la Senda de los Almendros y de los Pescadores para posibilitar la accesibilidad universal en el tramo que discurre en paralelo al guardarraíl a sustituir y se construya la pasarela adosada al denominado “Puente Gato” para evitar el peligro latente para transeúntes y conductores que supone que los miles de senderistas que recorren la senda cada semana se vean obligados a caminar por la calzada de la CL-602".