VÍDEO | El virus tampoco puede con el 'Baile de la Bandera' de Hinojosa de Duero
'El Baile de la Bandera' de Hinojosa de Duero, a cargo de los jóvenes del municipio./ FALCAO

VÍDEO | El virus tampoco puede con el 'Baile de la Bandera' de Hinojosa de Duero

La tarde de Sa Juan sigue con una función de circo vespertina y, sobre todo, la actuación de 'Vespas y Lambrettas', que es lo mismo que decir Pkante en formato pandemia, pero la diversión llegará con más cercanía
|

Los vecinos de Hinojosa de Duero celebran el día grande de sus fiestas patronales de San Juan. Eso sí, adaptadas a la situación de pandemia que todo lo ha cambiado. Dicen por el pueblo que "al menos podemos vivirlas y contarlas", porque muchos no han podido, por desgracia. Como ya es obligado todos los años, los recuerdos más ancestrales se funden con la tradición del Baile de la Bandera, los actos religiosos en honor al Santo y la alegría que llega con las gentes por las calles y las múltiples peñas que intentan dar la sensación de 'nueva normalidad', aunque nada es como fue.







A media mañana, con el fresco matinal del verano, las campanas de la iglesia repicaban a fiesta mayor. Las cigüeñas en el campanario ni se inmutaban, ellas también celebran la llegada del buen tiempo. Poco a poco, los hinojoseros llegan al templo para asistir a misa mayor en honor del Patrón, esa pequeña imagen, pero de mucho valor artístico, de San Juan Bautista. Autoridades locales, alabardero y abanderados, tamborileros y charros, jóvenes y mayores, todos forman un séquito que tiene su punto culminante y emotivo cuando los jóvenes cogen la enseña de la tradición y la historia y bailan la bandera. Echar la bandera dicen por aquí. Es la fusión de historia y leyenda, tradición y localismo. Un primor observar a los jóvenes vivir con intensidad ese rito único que hace de Hinojosa un pueblo conocido. Ellos pusieron todo el interés, todo el ardor 'guerrero', todo el respeto a sus ancestros y la viveza en un acto único casi en España. Hablamos del alabardero Pedro Méndez y el abanderado Miguel Caballero.


Si existe un pueblo en la provincia de Salamanca que encarna la festividad de San Juan, ese no es otro que Hinojosa de Duero, aunque falten hogueras, saltos y embrujamientos, pero tiene esa noche del solsticio en la que nadie duerme y todo el mundo se divierte hasta que las campanas de la iglesia llaman a misa. Si en otros municipios se saltan las hogueras en búsqueda del fuego purificador, en Hinojosa de Duero se ‘echa’ la bandera como recuerdo de una gesta que vivieron los vecinos contra el señor feudal del lugar.

Esta fiesta del solsticio de verano tiene sus orígenes en el monte de la ermita del pueblo donde antaño se levantaba un castillo –ahora la ermita del Cristo- habitado por un señor feudal con posesión del derecho de pernada y contra el que se levantó el pueblo armado con palos y tizonas una noche de San Juan, obligando al noble a huir despavorido para escapar de las iras populares. Así, un pastor sostenía relaciones amorosas con la hija del feudal y con ella se entendía por señas desde los montes. Para verse más cerca, se comprometió ella a dejarle una noche abierta la puerta del castillo. Era la noche de San Juan.

El pastor avisó al pueblo, que armado, invadió el castillo. El señor, medio desnudo, con una media caída y una alabarda en la mano, pudo salir por uno de los postigos y escapar. En resumen, es el significado del Baile de la Bandera que danzan los hombres, ahora también los jóvenes, en la Plaza, este año de pandemia sin la imagen de San Juan porque no se realizado la procesión. Al final del baile, el pueblo, no sólo espectador ante esta danza ancestral, sino protagonista de la gesta de sus mayores, toma en hombros al abanderado y al alabardero e interrumpe entonces la música del tamboril que acompaña al baile con gritos de alegría y aplausos. Todo un espectáculo digno de ver y motivo para visitar este municipio de Las Arribes del Duero, y cuna de uno de los quesos de oveja más afamados.

Por todo ello, no es menos cierto que, al igual que la Junta de Castilla y León realiza con otras fiestas populares, por historia, trascendencia, originalidad y singularidad, el Baile de la Bandera que parte de la Edad Media debería ser declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, en aras de preservar, mantener y conservar la cultura popular más ancestral y propia, en épocas de fusiones, transmutaciones y vacíos.


Siguen los actos 'a medida'


Dadas las circunstancias de pandemia con todas su normas sanitarias y aún en Fase 1, los actos programados para lo que resta de jornada continuaron con una comida tradicional que siguió todas las medidas marcadas, como mascarilla y distancia de seguridad, tanto en la cola como a la hora de degustar unos exquisitos garbanzos con callos, cocinados por el restaurante 'El Pendolón' a la manera tradicional. Una comida de convivencia en la que participaron la inmensa mayoría de los vecinos.


Ya a media tarde habrá una función de circo en el patio de la escuela y, ya entrada la noche, 'Vespas y Lambrettas' - es decir, Pikante en formato pandemia- alegrarán con sus ritmos bailongos, divertidos y emotivos con la siempre esperada actuación de Javi 'Pikante'.



GALERÍA DE IMÁGENES DE 'EL BAILE DE LA BANDERA 2021'