Fomento adjudica a una empresa gallega las 63 viviendas de Puente Colgante en Valladolid
Juan Carlos Suárez Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente

Fomento adjudica a una empresa gallega las 63 viviendas de Puente Colgante en Valladolid

El plazo de ejecución de la rehabilitación de los inmuebles es de 20 meses
|

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente adjudicó a la empresa Obras y Servicios Gómez Crespo, con sede en Orense, las obras de rehabilitación del edificio ‘Puente Colgante’ de Valladolid, que contará con 63 viviendas. El contrato se concedió a esta empresa gallega con un presupuesto de 6,29 millones (IVA incluido) y un plazo de ejecución de 20 meses.


El titular de este departamento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, informó de la adjudicación de este proyecto y lamentó que la empresa seleccionada no sea de Castilla y León durante el acto de presentación del Sistema Inteligente de Información sobre Licitación de Obra Pública de la Cámara de Contratistas de Castilla y León.

El proyecto, licitado a finales de 2020 en 7,23 millones, contempla habilitar 63 viviendas de dos o tres dormitorios, con unas superficies útiles que van desde los 66,19 hasta los 100,37m2, y 63 trasteros. Además, el edificio contará con calificación energética A y consumo casi nulo, lo que supondrá un importante ahorro para sus arrendatarios en los gastos de calefacción. También dispondrá con zonas ajardinadas y espacios reservados para bicicletas en atención a las nuevas demandas de movilidad sostenible.


Este inmueble servirá así para atender a los jóvenes o familias que, estando inscritos como demandantes de vivienda protegida, tienen dificultad de acceso a ella por falta de recursos económicos, facilitando de esta forma la emancipación de los jóvenes castellanos y leoneses.


El edificio de viviendas ‘Puente Colgante’ está ubicado entre las calles Puente Colgante 52, 54 y 56, avenida Reyes Católicos 18 y 20 y Juan Sebastián Elcano 1, 3 y 5 del municipio de Valladolid, es propiedad de la Junta de Castilla y León y estuvo destinado desde su construcción en los años 40 del siglo pasado a viviendas en alquiler para familias de la Guardia Civil.


Fue declarado en situación de ruina por el Ayuntamiento de Valladolid debido al deterioro general que sufría y a las patologías existentes, principalmente de habitabilidad general y estructural.