Zamora pone fin al exitoso programa 'Escuela de familias: Aprendiendo a narrar'

Zamora pone fin al exitoso programa 'Escuela de familias: Aprendiendo a narrar'

Más de treinta aulas y unos 600 niños se han beneficiado de este programa, promovido por el Ayuntamiento y la Liga Zamorana
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Con la entrega de libros para las bibliotecas de los centros participantes, esta mañana ha concluido el programa de Escuela de Familias: "Aprendiendo a narrar" puesto en marcha por la Concejalía de Servicios sociales del Ayuntamiento y la Liga Española de la Educación y la Cultura Popular-Liga Zamorana, en el que han participado unos 600 niños y niñas de distintos centros de Primaria de la capital. La entrega del material bibliográfico ha tenido lugar en la Alhóndiga, con la participación de la concejala de Servicios Sociales, Inmaculada Lucas, y la presidenta de la Liga, Pilar de la Higuera.


Este año la Escuela de Familias se propuso trabajar con los niños y niñas de Primaria a través de la narración, los valores de solidaridad, igualdad, respeto al medio ambiente, o respeto a las diferencias;  y a su vez apoyar al profesorado y asesorar a las familias. Para ello se contó con la participación de la contadora de cuentos Charo Jaular y como complemento a las narraciones se propuso donar a los centros educativos participantes un lote de libros para su biblioteca.


El programa se ha dirigido a sectores de población muy diversos, prestando especial atención a los alumnos de las Aulas de Convivencia y a la Ludoteca ya que la población a la que atienden estos centros pertenece en muchos casos a familias en riesgo o en situación de exclusión social y con menos recursos para poder disfrutar de experiencias de este tipo. Además han participado los colegios públicos de Alejandro Casona, Jacinto Benavente, Obispo Nieto, Sancho II, José Galera y San José. En total se han beneficiado del programa 552 niños y niñas de 32 aulas de primero a sexto de Primaria, además de otros 24 niños y niñas de la Ludoteca y 13 de las Aulas para la convivencia; además de una treintena de profesores de forma indirecta, según manifestó la concejala de Servicios Sociales.


El objetivo del programa era, en relación con los niños y niñas, contribuir a la consecución de competencias curriculares como son la comprensión y expresión oral, desarrollo de la atención y trabajar con las emociones y la adquisición de valores.  "Aprendiendo a narrar" constituye así una oportunidad de jugar y divertirse mediante la creación de historias, situaciones y personajes, además de fomentar la creatividad y la libertad artística. Más allá del enfoque lúdico, la narración nos ayuda a darle forma al pensamiento y a expresar nuestras emociones e ideas, según manifestó la presidenta de La Liga de La Educación. Y con los padres el propósito es, además, "contribuir a que mejoren sus competencias parentales, empleen sus propios recursos para encontrar soluciones a sus conflictos, confíen en sus capacidades educadoras y fomenten el buen trato entre sus miembros, mejorando el bienestar y un adecuado desarrollo personal y familiar".


En esta ocasión el desarrollo ha estado condicionado por la situación sanitaria; y ante la imposibilidad de entrar en los centros personas ajenas al mismo, como en este caso era la narradora, y el hecho de respetar los grupos “burbuja” "nos obligó a reinventarnos”, como dijo Pilar de la Higuera. Para ello se ha contado con la colaboración de la Dirección Provincial de Educación, el CFIE de Zamora y las direcciones y profesorado de los centros participantes. Por eso las intervenciones presenciales se realizaron en las Aulas para la Convivencia y la Ludoteca, y en los centros educativos se han realizado on-line. Sin embargo ello ha permitido que las intervenciones con los padres se haya abierto a aquellos que han querido participar, aunque no pertenecieran al centro educativo.