El I Congreso sobre interculturalidad ya está disponible en el libro ‘Inclusión en las aulas’

El I Congreso sobre interculturalidad ya está disponible en el libro ‘Inclusión en las aulas’

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La Defensoría de la Comunidad Universitaria de la Universidad de León (ULE), a través del profesor Paulino César Pardo, ha recogido en un libro ‘Inclusión en las aulas’, las reflexiones y conclusiones de los temas tratados en el I Congreso sobre Interculturalidad e Innovación Docente de la ULE celebrado hace tres años en la Facultad de Derecho y que reunió a expertos educativos y representantes de organizaciones sociales para abordar el proceso transformador de experiencias educativas útiles y sostenibles en clave intercultural.


Este congreso fue organizado por el Grupo de Innovación Docente – Inmigración, Nacionalidad e Interculturalidad (GID-INI-ULE) y el Grupo de Investigación de la Universidad de León “Regulación de los flujos migratorios” (INNAIN). Los grupos contaron con la colaboración de la Defensoría de la Comunidad Universitaria, y el apoyo de un amplio número de entidades colaboradoras.


‘Inclusión en las aulas’, publicado por Eolas Ediciones, recoge aspectos como la exposición de Arsenio Martínez sobre la incorporación a la educación de los estudiantes extranjeros residentes en España —al igual que los estudiantes ya españoles hijos de extranjeros inmigrantes—, que “discurre con mayor dificultad por los niveles educativos inferiores y no acceden a la universidad sino en una proporción bastante más baja de la que como colectivo mantienen en las etapas anteriores”.


Las cosas son diferentes en lo referente a la Educación Superior. Como indica en su contribución el profesor Agustín Rodríguez, la trayectoria educativa exitosa previa, las opciones de acceso a una u otra titulación o, también, su prosecución y superación, “están condicionadas o influenciadas por los entornos familiar, socioeconómico y sociocultural. Todos ellos, una vez más, son desiguales en el caso de las minorías gitana e inmigrante”. Por su parte, Alberto González, analiza el problema desde la óptica de la empleabilidad y constata que “la menor titulación académica activa la «rueda de la vulnerabilidad» y se convierte en una de las causas fundamentales de la perpetuación de las posiciones de desventaja y exclusión”.


En cuanto a la minoría gitana, Irene Velado presenta el alcance el Programa Promociona a través del cual se diseña un plan de trabajo individualizado para cada alumno o alumna participante y su familia en el que se establecen necesidades, acciones a desarrollar y plazos de revisión, todo ello dirigido al éxito escolar a través de la reactivación de unas competencias específicas. Sin perder de vista, como muestra la exposición de Selene de la Fuente, la importancia del enfoque de género y la reconsideración de la posición de la mujer.



Dirigido particularmente, aunque no solo, a la generación hija de inmigrantes, Marta Prieto, desde su labor como directora del IES Ordoño II, identifica, como clave de bóveda de la inclusión, “el respeto de cada uno de los integrantes de la comunidad educativa hacia cada uno de los demás, a través del compromiso con la convivencia que surge de la reflexión personal y se asume como tarea propia para su proyección en la acción individual y colectiva”. Premisa que mueve su premiado proyecto ‘Hacia una ciudadanía global. Proyecto de conciencia social’.


Roberto Baelo, vicerrector de Internacionalización de la ULE, presenta la realidad de los estudiantes extranjeros en la universidad, y los caminos recorridos por algunas otras universidades españolas para superar las desigualdades y lograr que no se desperdicien talentos por razón de las dificultades que entrañan la homologación de estudios, el desconocimiento de la lengua, la provisionalidad de los permisos o la precariedad económica. Aspectos a los que se acerca concediendo una particular atención a quienes se encuentran en España en situación de refugio o asilo.


“Los estudios llevan a concluir que una parte de muchos de los retos que durante los pasados años han afrontado los niveles educativos inferiores se han trasladado en los últimos años a la Educación Superior”, explica Paulino César Pardo quien incide en la necesidad de que la Universidad de León proponga respuestas adecuadas que resulten beneficiosas tanto para las finalidades de la institución como para sus estudiantes. “Hay que facilitar el acceso a la educación superior de minorías como la gitana y la inmigrante, atendiendo a sus particulares necesidades; aprovechar los conocimientos ‘diversos’ del estudiante inmigrante, integrándolos en el sistema educativo (idioma, cultura, habilidades, actitudes), tratando de desarrollar su motivación y ofreciéndole, a través de la potenciación de aquello que le es más propio, el horizonte de un trabajo más cualificado; facilitar el conocimiento del castellano en condiciones de calidad fuera del circuito del ‘negocio’ del Castellano para Extranjeros, aprovechando, incluso, las infraestructuras que ya han sido puestas en marcha”.