Investigadores del Centro del Cáncer de Salamanca avanzan en nuevas terapias para el tratamiento de las células de la piel

Investigadores del Centro del Cáncer de Salamanca avanzan en nuevas terapias para el tratamiento de las células de la piel

Según un nuevo estudio, las proteínas Sos1-Sos2 podrán emplearse como dianas terapéuticas contra enfermedades como el cáncer de piel
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Investigadores del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca publicaron recientemente un trabajo en el que identifican una función específica de las proteínas Sos1 y Sos2 en el control de la homeostasis de la célula más frecuente en la epidermis, el queratinocito. Esto supone un avance en la investigación de terapias para el tratamiento de las células de la piel en enfermedades como el cáncer.


Según la información aportada por al Universidad de Salamanca, los queratinocitos representan el 80 por ciento de las células epidérmicas y están implicados en la producción de moléculas que regulan las células de la piel. Resultados anteriores de este grupo habían demostrado la importancia de ambas proteínas en el mantenimiento de la homeostasis de la piel en condiciones fisiológicas, además de en procesos patológicos relacionados con la piel, como el proceso de cierre de una herida o el cáncer de piel. Sin embargo, el papel específico de Sos1/2 en las poblaciones celulares específicas de la piel se desconocía hasta ahora.


En concreto, mediante esta investigación se han establecido las rutas de señalización específicas a través de las cuales las proteínas Sos1 y Sos2 regulan la proliferación, la diferenciación o la supervivencia celular. Según señaló Fernando Calvo Baltanás, autor principal del artículo, a Comunicación Usal, han caracterizado, “por primera vez”, el papel crucial que tiene Sos2 en la supervivencia de una población de células madre epidérmicas. 


“La identificación de estas funciones de las proteínas Sos1/Sos2 en poblaciones específicas de la piel permitirá postular dichas proteínas como dianas terapéuticas para patologías que afectan a los queratinocitos u otras poblaciones celulares de origen epidérmico, como el cáncer de piel y el hirsutismo”. explicó.


Según explicó la Usal, los trabajos han requerido el desarrollo de un amplio abanico de procedimientos experimentales tanto in vitro como in vivo. Además, se han realizado técnicas de biología molecular como la hibridación de microarrays, el ensayo de pull-down o el western-blot, así como técnicas de biología celular como la citometría de flujo o inmunofluorescencia y la inmunohistoquímica, entre otras.