Patrimonio incluye en su Lista Roja al priorato de Santa María de Valdediós en La Vega de Boñar

Patrimonio incluye en su Lista Roja al priorato de Santa María de Valdediós en La Vega de Boñar

Mientras que el castro de la Peña del Hombre o de Coba de Moura, en Paradela de Muces pasa a la Lista Verde de Patrimonio
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Pocas regiones en el mundo tendrán tanto patrimonio cultural como Castilla y León. Pero, en ocasiones, ese ingente legado no está todo lo cuidado que debiera. Hispania Nostra acaba de incluir en su Lista Roja del Patrimonio (www.listarojapatrimonio.org), que recoge cerca de 800 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato, un monumento leonés más, mientras que otro ha pasado a la Lista Verde del Patrimonio tras su reciente restauración. El monumento que ha engrosado la Lista Roja es el priorato de Santa María de Valdediós, en La Vega de Boñar. 


El enclave que abandona el listado, tras su reciente restauración, es el castro de la Peña del Hombre o de Coba de Moura, en Paradela de Muces.


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En este último ha finalizado la última de las cuatro campañas de excavación, que comenzaron en el año 2016; las tres primeras en el marco de Campos de Trabajo (en ellos han participado 90 voluntarios en las tres campañas) y esta última asociada a la puesta en valor del área intervenida. Todas estas campañas han sido financiadas por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León en un marco de colaboración que mantiene con la Fundación Las Médulas.


Se trata de un asentamiento fortificado típico prerromano situado en la Peña que le da nombre, en Paradela de Muces, pedanía perteneciente al municipio de Priaranza del Bierzo. La ocupación prerromana del Castro ha sido comprobada a través de los hallazgos arqueológicos, habiéndose encontrado estructuras circulares de piedra. En dicha pedanía también se encontró una espada de lengua de carpa incrustada en una roca que pudo ser fabricada a finales de la edad de bronce.


El castro cumplía funciones de protección y control del paso de personas desde la Meseta hacia Galicia, cuando el río Sil hacía de barrera natural. En época romana, esta función fue asumida por el castillo de Cornatel. Existe la posibilidad, dada la cercanía entre el castro y el castillo, de que se utilizara el primero como cantera para el castillo. El castro ocupa una superficie de unos 700 metros cuadrados. Fue construido sin argamasa, como se puede ver en los restos de las murallas. Se pueden diferenciar dos grandes áreas: el conjunto defensivo y el interior del castro. 


El conjunto defensivo del castro está compuesto por un foso, muralla defensiva de 3 metros de ancho y restos de una torre circular de gran altura. En el interior del castro quedan evidencias de viviendas circulares. Tiene un gran foso, por la parte más accesible (incorporado después de su construcción).


Por su parte, el priorato de Santa María de Valdediós, en La Vega de Boñar, se encuentra en un estado de ruina muy avanzada, no tiene cubierta y solo se conserva parte de las paredes, la principal con arco apuntado. Está rodeada de zarzas y escombros por lo que no es posible acceder a su interior. Solo se conserva la fachada principal, parte de la lateral derecha y de la posterior con una ventana alargada en la parte inferior, adintelada, en piedra de sillería; el resto se derrumbó hace años. Su último uso fue de palomar a comienzos del siglo XX.


El Priorato se encuentra situado a un kilómetro al sur de la villa de Boñar, pertenece a su término municipal y se encuentra en el Camino de Santiago de la montaña leonesa. Es un edificio construido en piedra, de dos plantas de altura, con forma de torre cuadrada. Fue realizado en mampostería, reforzado con sillares en las esquinas. Se localizan dos ventanas tapiadas en la parte superior: una sobre la puerta con arco de medio punto y, otra, a la izquierda más baja y adintelada. Entre ambas ventanas hay otra más grande también adintelada en madera que se ha derrumbado en la parte superior. 


Según el Catastro del Marqués de la Ensenada, realizado en La Vega en 1751, la casa-priorato medía 32 pasos de largo y 24 de ancho, incluyendo el patio, teniendo la torre 36 pies de altura. En el piso alto había seis cuartos y el bajo estaba compuesto por: recibidor, cocina, bodega, panera, caballeriza, pajar y patio; lindando con campos propios y callejas de servidumbre. Siendo uno de los elementos patrimoniales más antiguos y escasos de la comarca, con una larga historia hasta la Desamortización de Mendizábal en 1836; se encuentra en grave peligro de desaparición total.