​Una 'vacuna' para todo un barrio
Susana Martín ICAL . La jeringuilla de casi cuatro metros manufacturada por el artista salmantino Felipe Piñuelas, en su ubicación del salmantino barrio del Oeste

​Una 'vacuna' para todo un barrio

El artista Felipe Piñuela decidió armar una jeringuilla de casi cuatro metros y darse “un paseo” por Salamanca antes de colocarla en su actual emplazamiento del barrio del Oeste
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J.M.A. / ICAL


“Me gusta hacer gamberradas y tonterías”. Es la carta de presentación del artista salmantino Felipe Piñuela. Un vecino del barrio del Oeste, miembro de la asociación vecinal Zoes, que un buen día de la pasada semana decidió salir a darse “un paseo” por el centro de Salamanca con una jeringuilla de cuatro metros al hombro.


¿Su intención? “No se explica, como no se explica un chiste”, zanja el artista con lógica indubitada, aunque sí reconoce a Ical que, más que 'La vacuna del Oeste', como se titula la obra, bien podría haberse llamado de otra forma. “Tengo una intención clara y concreta. La gente sabe lo que se hace aquí y qué no se hace en los demás barrios, ni en la ciudad, ni hacen los políticos. A lo mejor, más que vacuna lo teníamos que haber llamado antídoto para que los demás no hicieran lo que siguen haciendo. Es decir, nada”, según denuncia, dejando el resto “a interpretación de cada uno”.


El día que fue iluminado por semejante ocurrencia, el artista charro cayó en la cuenta de que no encontraría una jeringuilla “tan grande como para hacer la tontería”. Pero eso no le frenó y, junto a otros miembros de Zoes se puso manos a la obra para construir una. “Está hecha con piezas de todo tipo. Hay un par de perfiles metálicos de aluminio para hacer la aguja, un tubo de metracrilato para la carga, hay piezas de calefacción... De todo un poco. Incluso alguna pieza nueva que hemos encargado específicamente”, enumera.


Sobre el proceso, Piñuela reconoce que se ha dejado llevar por la improvisación. “Como comprenderás, para hacer una jeringuilla de cuatro metros no hay nada escrito en los libros”, ironiza. En apenas una semana larga de trabajo, la instalación estuvo lista. “Lo que cuesta es idearla, luego no nos llevó tanto tiempo. Siempre prefiero tardar más en idear las cosas para que luego la realización sea más sencilla”, explica.


Una vez que la tuvo, antes de colocarla en su actual emplazamiento, entre las calles Valle Inclán y Palacio Valdés, se 'armó' con ella al hombro y se dejó ver por los lugares más emblemáticos de la capital del Tormes, como la Casa de las Conchas, la plaza de Anaya ante las catedrales, o la fachada histórica de la Universidad de Salamanca, antes de regresar, por donde vino, al barrio del Oeste. Por el camino, algún que otro 'pinchazo' cayó, incluso alguna caña, tal y como aparece registrado en el vídeo colgado en redes sociales por la asociación y que ya supera el millar de reproducciones.