Con la mosca detrás de la oreja

Con la mosca detrás de la oreja

Entre primos anda el juego de política y toros
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Las cosas no han quedado nada claras. La incógnita de prosperar la moción de censura presentada por el PSOE contra el Gobierno Mañueco/Igea en Castilla y León sigue el aire. Tras la rueda de prensa del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y del vicepresidente, Francisco Igea, nos quedan aún más dudas sobre el resultado de la misma. Ni uno ni otro garantizan nada. Se han ido por las ramas en que "gobiernan para las personas", pero las dudas son muchas y el temor lo han dejado patente.


El voto de los procuradores no lo tienen garantizado, ni por escrito ni de palabra, según sus palabras, "solo mirando los ojos de mis compañeros sé que me puedo fiar de ellos", dice Igea. "Este partido hace honor a sus compromisos y cuando se cumplen nosotros cumplimos porque somos gente de palabra", ha aseverado. Pero lo cierto es que las dudas siguen en el aire por algo muy esencial, no cuenta con el control del grupo. Por mucho que Paco Igea se esfuerce en defender a su grupo, no es menos cierto que él es consciente de que tanto procuradores como la mayoría de cargos provinciales y de miliantes fueron contrarios desde el primer momento a este pacto con el PP y por ahí llegó una de las principales crisis en Cs y su distanciamiento de los electores. Además, se suma el descontento general de las bases de Cs con la gestión de la pandemia por parte de Igea y la consejera Casado.


Hay que esperar a la discusión de la moción de censura, o si el voto es secreto y Alfonso Fernández Mañueco de sobra conoce estos casos de primera mano, que él los vivió en Salamanca. Recuerde los nombres de Casimiro Hernández, José Dávila y Gonzalo Sáiz. En los primeros casos, claro que hubo transfuguismo, pero en esta ocasión en las Cortes de Castilla y León no es transfuguismo, porque en este caso nadie pasa de un partido político o un grupo parlamentario a otro, es el derecho libre y personal al voto.


También quedó en duda si Arrimadas ha hablado directamente con Alfonso Fernández Mañueco, cuando ni lo ha afirmado ni desmendito, simplemente que "he hablado con altas instancias de Cs". Por tanto las incógnitas quedan aún por disipar e, incluso, en aumento. El tono de ambos dirigentes en su comparecencia parecía más de lástima y víctimas de un PSOE insolidario y desestabilizador mientras ellos "trabajan por los ciudadanos de Castilla y León" que de tener todo atado y bien atado. Que salgan a la calle y pregunten a los ciudadanos sobre la gestión de esta pandemia.


Vamos a esperar, además, ambos dirigentes no son del 'gusto' de sus respectivos dirigentes nacionales. Mañueco ya sabe a qué juegan Casado/García Egea -como bien ha resaltado la prensa estos días atrás con la crisis del PP en Salamanca-, e Igea las palabras, un día sí y otro también, de Arrimadas, que poco menos le viene a decir que ya sabe donde está la salida. Todo está en el aire, y si el PSOE amagaba y ahora da el golpe de la moción de censura no puede ser algo baladí o un farol en una partida de mus. Esto es algo más serio. Esperemos acontecimientos que los puede haber y muy reales...