En busca de un plan para mejorar la calidad del aire en Castilla y León

En busca de un plan para mejorar la calidad del aire en Castilla y León

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El Boletín Oficial de Castilla y León publica hoy  3 de marzo de 2021 el anuncio de inicio del periodo de información pública del Plan de mejora de la calidad del aire por ozono troposférico en Castilla y León con el fin de favorecer la máxima participación de la sociedad en su conjunto, que durante un plazo de 30 días ciudadanos y organizaciones diversas podrán presentar alegaciones y  aportaciones que permitan mejorar el contenido de este Plan y hacer de él una herramienta eficaz para reducir este tipo de contaminación.


El Plan de mejora de la calidad del aire por ozono troposférico en Castilla y León se ha elaborado en base al cumplimiento de la Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de Calidad del aire y protección de la atmósfera, desarrollada por el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire y que transponen al ordenamiento jurídico español la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008 relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa y motivado en la superación del valor objetivo de protección a la salud por ozono y el valor objetivo de protección a la vegetación en varias zonas de Castilla y León.


En Castilla y León, el ozono es el único contaminante que presenta superaciones reiteradas de los valores objetivo legales establecidos en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, lo que determina la obligación de la elaboración de un plan o planes específicos para aquellas zonas en las que se superen los valores objetivo por ozono troposférico. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente aprobó el año pasado la «Estrategia para la mejora de la calidad del aire en Castilla y León. 2020-2030» y entre las medidas se incluyó la elaboración de este plan. 


Para determinar estas superaciones, la Junta dispone de una red de estaciones situadas en emplazamientos periurbanos y rurales, que permiten medir en las zonas de máxima presencia de este contaminante, con criterios homologados y bajo las máximas premisas de garantía de la calidad y complementado con campañas de medición con la unidad móvil, que permiten garantizar la representatividad de los datos para zonas en las que no hay una estación fija de medida de la calidad del aire.


Este plan hace especial hincapié en la reducción de emisiones en sectores de sustancias precursoras que no se encuentran entre los afectados por las medidas estructurales en desarrollo mediante medidas legislativas de carácter regional, formativas y medidas dirigidas a la población en general.


También se ha buscado el establecer medidas sinérgicas con acciones vinculadas a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero causantes del Cambio Climático y que en ocasiones pueden también afectar a la calidad del aire y en concreto, ser precursores de ozono como son el metano y el monóxido de carbono.


Otra de las medidas a desarrollar son en colaboración con las entidades locales con el objeto de establecer planes locales de acción durante episodios de alta contaminación de ozono, orientados fundamentalmente a concienciar a la población sobre este problema y la adopción de medidas de autoprotección en estos episodios.


Por último se pretende también mejorar el conocimiento de la formación del ozono en Castilla y León mediante estudios específicos y la incidencia tanto sobre la salud de la población y de la afección a la vegetación y todo ello traducido también en términos económicos que permita determinar cuánto se ahorraría si los niveles de contaminación se redujeran.    


No obstante, es importante indicar que por la fenomenología del ozono en Castilla y León, la mayor parte de los precursores antropogénicos de esta sustancia proviene de fuera de la Comunidad, por lo que para combatir eficazmente la contaminación por esta sustancia, se hace necesaria y fundamental la elaboración e implantación de un plan de ámbito suprarregional.