Las restricciones sanitarias derivaron en casi 2.000 expedientes sancionadores en Palencia en 2020
Foto: Archivo. ICAL / Brágimo

Las restricciones sanitarias derivaron en casi 2.000 expedientes sancionadores en Palencia en 2020

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Las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias para reducir los contagios por la COVID-19 derivaron en casi 2.000 expedientes sancionadores durante el ejercicio 2020, estableciéndose los incumplimientos del primer Estado de Alarma, el comprendido entre el 15 de marzo y el 18 de junio, como el motivo más importante al haber supuesto 1.224 denuncias y 5 detenciones.


Los integrantes del Cuerpo de la Policía Local, que durante el pasado ejercicio se reforzó su plantilla con la incorporación de 42, entre aquellos que superaron la oposición, bien por el turno libre, bien por el de movilidad, incorporaron a su catálogo de competencias el control del cumplimiento de las diferentes medidas que se han ido estableciendo desde los ejecutivos nacional y regional para intentar controlar la pandemia tales como el uso de la mascarilla o el toque de queda.


Más en concreto, de todas las limitaciones que se han ido sucediendo desde el inicio oficial de la pandemia por la COVID-19, con el decreto del 14 de marzo, y más allá de las derivadas del confinamiento estricto que impuso el primer Estado de Alarma, las actuaciones de los policías palentinos han supuesto un total de 524 sanciones por hacer un mal uso, o directamente no portar, la mascarilla; seguidas por las 197 surgidas por saltarse el toque de queda impuesto en octubre; y las 24 que se dieron durante el confinamiento perimetral de la ciudad del mes de octubre.


Del resto de datos recogidos en las estadísticas del pasado ejercicio, cabe reseñar el importante aumento de las infracciones de tráfico, que han crecido de las 14.031 de 2019 hasta las 20.463, y todo ello a pesar del período de confinamiento total, en el que, como es lógico, la movilidad se redujo drásticamente, siendo el mes de julio el que más multas supuso.


En este sentido, las más numerosas, con 6.896 (un 15,47% más que en 2019), fueron por el incumplimiento de la Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA), también conocida como ‘zona azul’, que también estuvo suspendida por completo entre el 21 de marzo y el 1 de junio, o lo que es lo mismo, desde una semana después de decretarse el Estado de Alarma, tras comprobarse que el movimiento de vehículos era mínimo, y hasta la llegada de la denominada 'nueva normalidad', en la que se hacía necesario volver a promover la rotación para facilitar plazas de aparcamiento dentro de la zona de estacionamiento controlado.


En un apartado distinto hay que hablar de las derivadas por exceso de velocidad, establecidas por el radar móvil, que supusieron un total de 4.776 sobre los 108.859 vehículos controlados y que tienen el mes de junio como el más ‘infractor’ de los doce que componen el año al llegar hasta las 1.008, siendo imposible comparar los datos con los de 2019 porque en ese ejercicio el cinemómetro sólo estuvo activo durante los meses de noviembre y diciembre.


También dentro del área de Tráfico, pero siguiendo clasificaciones distintas, hay que referirse a las sanciones interpuestas por el incumplimiento de las normas establecidas en el Reglamento General de Circulación establecido por la Dirección General de Tráfico (DGT), que suponen otras 1.536 más (estacionar en carca y descarga, circular por zonas peatonales, estacionar en lugares prohibidos, circular sin cinturón de seguridad o atendiendo el teléfono móvil) y aquellas de tipo administrativo (ITV, permisos, seguros, etc...) que ascendieron a 1.370, por lo que en global, toda la actividad de este amplio sector conllevó 34.170 expedientes sancionadores.


Relacionado con la Seguridad Vial, la memoria de la Policía Local refleja un total de 848 pruebas de alcoholemia y 76 de drogas realizadas, de las que 148, en el primer caso, y 54, en el segundo, fueron positivas; y una importante reducción de la siniestralidad vial tanto en los accidentes sin heridos, al pasar de los 557 de 2019 a 467, como en las que si los hubo (de 144 a 83), así como en los atropellos (de 58 a 30), igualando el número de víctimas mortales (3).


Si atendemos al ámbito administrativo, que engloba las infracciones cometidas por actos de vandalismo, atentados contra la normativa urbanística y medioambiental o contra las personas, el número de casos asciende hasta los 1.370, siendo el primer motivo el consumo de alcohol en la vía pública, con 358, 14 de ellos menores de edad; seguido por la tenencia o consumo de sustancias estupefacientes con 175, el incumplimiento de la limitación horaria con 148, la generación de molestias a vecinos por ruidos con 146 y atentado o menosprecio a los agentes de la autoridad con 108. Dentro de este ítem también se han elevado 9 actas de sanción por venta de alcohol o tabaco a menores y 7 por fumar en lugares no habilitados para ello.


Bajo esta premisa también se incluyen las diligencias emitidas al juzgado, que también se redujeron de 140 a 78, el programa ‘Agente tutor’, que sirvió para controlar el absentismo escolar, con 47 casos, así como para la emisión de 31 informes a Servicios Sociales y otros 12 al Juzgado, la adhesión al sistema VIOGEN para el seguimiento de los casos de violencia de género o la gestión de los objetos perdidos, consiguiendo devolver a sus dueños aproximadamente el 42% de los recogidos (292 de 497).


Mención aparte merecen las intervenciones de atención ciudadana, que han servido para ayudar a casi 400 palentinos entre caídas en la vía pública y accidentes domésticos o de otro tipo, las 633 incidencias comunicadas a los diferentes servicios municipales, que se han reducido un 28% con respecto a 2019 (875), y la participación en 6.127 avisos procedentes del Servicio de Emergencias 112, siendo los avisos más numerosos los relativos a incidentes sanitarios en lugar público (952), molestias ruidos u otros (876, solicitud grúa (342) o molestias por ruido de vecinos (258).


Otro apartado al que hay que referirse a las sanciones que emanan del reglamento de animales de compañía, principalmente de perros, que en 2020 supusieron 113, por las 134 de 2019, y que de manera mayoritaria se deben a la falta de respeto de los preceptos indicados para los perros de razas consideradas peligrosas, con 43 casos que se distribuyen entre no contar con la revisión obligatoria, no poseer seguro, no estar censados, no llevar microchip o que el propietario no tenga licencia. Llevar al animal suelto o sin bozal se tradujo en 40 expedientes, y del resto de motivos, hay 9 por generar molestias a los vecinos, cuatro por no recoger los excrementos, 2 por morder a una persona y una por hacerlo a otro animal.


En lo que respecta a los medios, tanto materiales como humanos, y más allá de las nuevas incorporaciones que han bajado la media de edad del cuerpo a los 43,13 años, es necesario indicar los procesos de promoción interna que han permitido contar con tres nuevos subinspectores y cinco oficiales, la llegada del Inspector Jefe, Juan Manuel González Becerra tras la salida del Intendente, Luis Miguel Palacios Arduengo, la adquisición de nuevos equipos de transmisión y chalecos antibalas de uso individual y el mantenimiento de la actividad formativa, a pesar de las dificultades.


Finalmente, como hitos relevantes en la actividad de la Policía Local de Palencia se encuentran, la concesión de la Medalla de Oro al Mérito de Protección Ciudadana y de la Policía Local de Castilla y León y la actividad solidaria gracias a los escudos para ayudar a los niños con discapacidad y la denominada ‘Patrulla Bambi’, que se encargó de felicitar a cientos de pequeños en sus respectivos cumpleaños durante el período de confinamiento.


En resumen, la actividad de la Policía Local durante el año 2020 ha estado marcada de forma clave por el control del cumplimiento de las restricciones implementadas por las instituciones sanitarias para reducir el número de contagios por COVID-19, que ha supuesto una actualización casi diaria de todos los integrantes del cuerpo palentino, así como una labor de información y sensibilización de la ciudadanía sobre la evolución de dicha normativa muy importante.