La semana del coronavirus en Castilla y León: 2.770 contagios menos pero 67 muertos más

La semana del coronavirus en Castilla y León: 2.770 contagios menos pero 67 muertos más

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La cronología del virus ya se conoce y la tercera ola ha pegado muy fuerte en Castilla y León. La Navidad ha provocado un ascenso vertiginoso de los contagios que ahora se está traduciendo en una mortalidad ya casi no recordada que solo se vio hace diez meses, cuando todo esto comenzaba. 


Las medidas de cierre de interiores que comenzaron en Ávila, Segovia y Palencia y que se extendieron apenas tres días después al resto de provincias, sumado al toque de queda que ya ha cumplido más de dos semanas y ahora también a una mayor limitación en aquellos territorios con mayor incidencia, ha provocado lo que ya se preveía la semana pasada tras bajar el número reproductivo básico por debajo de uno. 


Y es que la última semana los contagios han descendido en comparación con la anterior aunque siguen siendo muy altos. Así, en la semana del 17 al 24 de enero hubo un total de 17.968 casos confirmados y en la última semana han sido 15.198, 2.770 menos. Y ello a pesar de que provincias como Soria o Palencia todavía no han conseguido descender de uno en el número reproductivo básico, siendo especialmente sangrante en el último caso al ser una de las primeras provincias que tomó medidas y donde ahora su capital tiene que cerrar terrazas y comercios no esenciales, esto último desde las 18 horas. 


Sin embargo, esta caída de contagios, positiva por sí sola, todavía tiene peros. En primer lugar, que sigue siendo un número muy alto. Tan solo hay que comprobar los números de la segunda ola cuando, en la peor semana el número total no llegó ni siquiera a 13.000 casos. Y en segundo, el retroceso que tienen estos números en los hospitales y en los fallecidos. 


No en vano, pese a la reducción importante de contagios, esta semana ha habido un mayor número de ingresos. Según los datos de la Junta, hubo un total de 1.324 en planta por los 1.291 de la semana anterior. Sin embargo, el crecimiento de los hospitalizados en planta ha disminuido gracias también a un mayor número de altas. Esta semana se han dado 1.248 por las 741 de la pasada lo que ha provocado que los ingresados hayan pasado de 1.721 a 2.032 por la subida de 937 a 1.721 de la semana anterior. 


Sin embargo, lo que verdaderamente preocupa son las UCI, donde también tienen su reflejo los contagios más tarde que en planta. Han pasado de 247 a 313, mientras que la semana anterior el crecimiento fue de 165 a 247. Este aumento significativo ha llevado a una situación límite a los hospitales ya con un 95% de la ocupación de la UCI para enfermos Covid y diez hospitales de los 14 sobrepasando el 100% de su capacidad inicial, debiendo acumular camas y equipos para los enfermos de coronavirus y obligando a cerrar quirófanos. 


Además, la mortalidad también se está viendo cada vez más acusada. No en vano, en la última semana 214 personas fallecieron en el hospital a consecuencia del coronavirus, a lo que habría que sumar aquellos que lo hayan hecho en residencias o, incluso, en sus propias casas. Son 67 más que la semana pasada, cuando hubo más contagios y donde fallecieron 147 personas.