La Cofradía de las Siete Palabras celebra desde el domingo un triduo en honor a Nuestra Señora de la Salve
Foto: Archivo febrero 2020. Cofradía de las Siete Palabras Valladolid

La Cofradía de las Siete Palabras celebra desde el domingo un triduo en honor a Nuestra Señora de la Salve

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La Cofradía de las Siete Palabras de Valladolid celebra este domingo, 31 de enero, y los dias 1 y 2 de febrero un solemne triduo en honor a Nuestra Señora de la Salve.


El escenario elegido es, a partir de las 19.00 horas, la iglesia de Santiago Apóstol, y el predicador Francisco Javier Martínez Pérez, sacerdote en la Unidad Pastoral San Pedro Apóstol-Santa Clara de Asís, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones sanitarias y limitaciones de aforo en las celebraciones religiosas, al tiempo que el mismo podrá seguirse en las redes sociales de la Cofradía y en concreto en su canal de Youtube.


Durante los tres días la sagrada imagen estará expuesta para veneración de los fieles de 10.30 a 13.30 horas y de 18.00 a 19.30 horas. El martes día 2 de febrero, se procederá a la bendición de las candelas.


La imagen de Nuestra Señora de la Salve o Virgen de las Candelas o de la Purificación de la parroquial de Santiago Apóstol es considerada obra maestra en Valladolid del escultor vasco Juan de Anchieta.


Sigue el esquema de la Virgen con el Niño de Tudela de Duero, de la última etapa de Juni caracterizada por el sosiego de su postura, la expresión ausente y el volumen desmesurado de unos ropajes que la ensanchan y monumentalizan.


Anchieta aplica una contención que alcanza a todos los elementos de la escultura. El Niño es el más movido del grupo, mantiene el cruce de piernas habituales de Juni, pero reduce el nerviosismo y alegría de vivir característicos de los niños y se abandona en una paz espiritual de la que se contagia la Madre.


María, aplomada y frontal, se viste con pesados ropajes de pliegues mayoritariamente verticales para disimular un ligero balanceo, mostrando su rostro un gesto de serena nobleza que la aleja de Juni.


Es una de las imágenes femeninas más bellas de Anchieta. El modelo lo seguirá posteriormente en Briviesca (Burgos) y Navarrete (La Rioja). La ejecución de esta pieza la realizaría en una de sus últimas estancias en Valladolid, en torno a 1566, antes de trasladarse a Briviesca para la realización del retablo de Santa Clara o definitivamente a Aragón.