Investigadores salmantinos descubren una molécula que actúa "como las espinas de Popeye" con los músculos

Investigadores salmantinos descubren una molécula que actúa "como las espinas de Popeye" con los músculos

|

Investigadores del Centro de Investigación del Cáncer y los CIBER de cáncer y de obesidad y nutrición, liderados por Xosé Bustelo, han descubierto una nueva ruta de señalización regulada por la molécula VAV2, que juega papeles críticos en la regulación de la masa muscular. 


Según indican desde el CIC, se ha publicado un trabajo en la revista Nature Communications tras la investigación realizada con dos tipos de ratones modificados genéticamente. "Con el primer modelo experimental, que expresaba una forma activada de VAV2, vimos que el ratón desarrollaba una gran cantidad de masa muscular. En cambio, el segundo tipo de ratón, el cual expresaba una forma poco activa de VAV2, presentaba una masa muscular muy reducida. Esto nos indicó de forma clara que esta molécula tenía que ejercer un papel crucial en la determinación de la masa muscular de nuestro organismo", señala Xosé Bustelo. 


"Los estudios posteriores nos revelaron que la función de VAV2 era la de favorecer la acción de la insulina y hormonas relacionadas en el interior de las células del músculo. Esto, a su vez, nos llevó tras varios años de trabajo a descubrir el mecanismo específico por el cual ejercía dicha función", añade Sonia Rodríguez Fernández, la científica que firma como primera autora en este trabajo. 


"VAV2 parece funcionar, por tanto, como las espinacas de Popeye: cuando está muy activado contribuye a desarrollar mucho músculo y, cuando está poco activo, hace que disminuya la masa muscular", añade Rodríguez Fernández. 


Los investigadores también pudieron ver que los ratones que poseían mayor masa muscular mostraban unas características más sanas y, cuando se les añadía una dieta rica en grasa, no desarrollaban obesidad. Por el contrario, los ratones que poseían menos músculo debido a una baja actividad de VAV2 se convertían en obesos de forma espontánea y, cuando se les añadía una dieta rica en grasa, engordaban mucho más que los animales control. Y, asociado a ello, desarrollaban problemas típicamente vinculados con la obesidad como, por ejemplo, la diabetes. 


"Estos datos nos recuerdan el papel fundamental que tiene el músculo para mantener un equilibrio metabólico adecuado a largo plazo en nuestro organismo", indica Xosé Bustelo. "También indican que el estar delgado es obviamente beneficioso para mantener nuestra salud, pero eso no es así si la pérdida de peso se hace a expensas de perder masa muscular", indica Sonia Rodríguez Fernández.