La insensibilidad del Gobierno en tiempos convulsos

La insensibilidad del Gobierno en tiempos convulsos

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Mi amigo Luis Alonso, veterinario y escritor, quién recientemente dejó de opinar en nuestro periódico, porque decía que los políticos no le hacían caso acerca de sus opiniones y críticas. Harto de ello dejó de escribir públicamente. A mí me pasa lo mismo; pero uno es más realista y sabe que, a cierta clase política, por un oído le entran y por el otro le salen las opiniones de los columnistas. Saben que eso va en el sueldo.


Pero no me resisto a escribir sobre ello cada cierto tiempo; sobre todo cuando leo algo que me llama la atención poderosamente. Es decir, cuando me indigna en mí interior y, obviamente, como es el caso de hoy donde saco mi irritación al exterior. Y es precisamente por la subida de los estipendios que cobran nuestras señorías, en este caso la bancada azul, que por cierto aumentó en cinco sillones más con la inclusión de los nuevos miembros del Gobierno de coalición. De 18 a 23.


La noticia era la siguiente tras echar un vistazo a los PGE:


El Gobierno ha decidido que la subida salarial pactada para los funcionarios se aplique también al presidente y a sus ministros, una actualización que, en cambio, se rechazó hace una semana en el Congreso y en el Senado para diputados y senadores.


La subida del 0,9% se aplica también para los altos cargos de la Administración. A continuación, se detallaba el importe anual y la aplicación porcentual. Y aquí es donde viene mi indignación por la nula sensibilidad de la clase política; en este caso del Gobierno de coalición con Sánchez a la cabeza.


¿No hay nadie en Moncloa que tenga dos dedos de frente y hubiera parado ese dislate?


Se hubiera lucido en plena pandemia “vendiéndolo” al pueblo con esta frase o parecida: “El Gobierno, tal y como está la situación en nuestro país, ha decidido mantener sus salarios”.


Un golpe de efecto hubiera sido esa decisión. Pero no, qué va. Ellos van a lo suyo, sin pararse a pensar que hay miles de trabajadores que aún no han cobrado los ERTES, y que miles de autónomos las están pasando canutas porque no hay trabajo, y además siguen pagando la cuota mensual. Y la hostelería, y el turismo, y los subalternos, taurinos que los han dejado de la mano de Dios. Y tantos otros sectores.


No, ellos no piensan en eso. Qué le importa, por ejemplo, a la presidenta del Congreso de los Diputados esa cuestión con sus 230.000 eurazos anuales, más las prebendas.


Al presidente Sánchez, por ejemplo, le ha supuesto esa subida unos 763,5 euros más al año; es decir, si percibía 84.845,16 euros anuales, ahora pasará a percibir 85.608,72 euros. Eso sí, solo 12 pagas, sin extras. O la vicepresidenta y vicepresidente que percibirán casi 80.000 euros al año. O la presidenta del Consejo de Estado, la ex vice María Teresa Fernández de la Vega, que en 2020 percibirá 85.196,88 euros…


¿Se imaginan la cara que habrán puesto alguno de los del ERTE citado cuando hayan leído la noticia?

Posiblemente alguien me trate de demagogo. Pero cierto es que en tiempos convulsos es mejor “taparse en el burladero de la dignidad”. No hubiera costado nada dejar “la subida salarial” para mejor ocasión.


"No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivir con lo justo para que las cosas no me roben la libertad".

Es una frase de José Mújica, ex presidente de Uruguay y ex líder del Frente Amplio, una fuerza política uruguaya con definición progresista, democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista, ubicada en el centro-izquierda e izquierda.


P.D.: “En 2012, cada mes 'Pepe' Mujica recibía 250.000 pesos (4.998 euros al cambio) por su tarea como Presidente del Uruguay y Comandante en Jefe, pero de allí sólo rescataba para su manutención mensual unos 20.000 pesos. El resto se distribuía desde el Fondo Raúl Sendic, que administraba su fuerza política, el Movimiento de Participación Popular, que ayudaba a emprendimientos productivos hasta simples colaboraciones, y ONG que colaboraban con viviendas. Dice a los cuatro vientos que "con ese dinero me alcanza, y me tiene que alcanzar porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos"…