De la que se han librado…

De la que se han librado…

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Algunos alcaldes y concejales del Partido Socialista que estarán bailando sobre sí mismos y consigo mismos para celebrar la derrota del PSOE en la votación del jueves. Pues sí, sin duda, esta derrota ha dejado heridos, damnificados como son los alcaldes y concejales del Partido Socialista que salieron en la cuña publicitaria (en un seguidismo nauseabundo de adoración al líder, o quizás miedo) animando al resto a ceder los remanentes de tesorería de las arcas municipales al Gobierno de Pedro Sánchez (qué curioso que en ese desfile propagandístico no estuviese el Alcalde de Vigo Abel Caballero, el que dio con su voto de calidad el tiro de salida y a la vez el tiro de gracia, a ver quién era el primero en ofrecérselos) Esta derrota a todos esos seguidores zombis, los ha dejado frente al pelotón de fusilamiento de la opinión pública local; y a otros, por su pertenencia y seguidismo político, los hubiese puesto en la picota de haberse aprobado este robo, ante la tesitura de tener que posicionarse, con quien lo harían  con los vecinos o con el partido, es decir con Pedro Sánchez.


Mi posición a este respecto era clara un rotundo ¡NO!


Y todo esto viene a cuento por la negativa del Parlamento por 193 votos en contra de que el Gobierno se pudiese hacer con los remanentes o superávits de los Ayuntamientos.


Y si piensan que hay un solo culpable piensan mal, el PSOE lo es por atreverse a tanto, y el Partido Popular -el otro culpable-  obligando a los Ayuntamientos a servir de cajas de provisión del gobierno central con el techo de gasto recogido en la Ley Montoro (imposibilidad de gastar más de lo que se ingresa y siempre por debajo de un porcentaje) Bien es cierto que la imposición de este techo de gasto es consecuencia del desfalco que muchos alcaldes de distinto signo y gobernando el bipartidismo, porque a esta situación se llegó gobernando los Ayuntamientos el bipartidismo PP/PSOE e indistintamente en todos los gobiernos ya sean local, regional o nacional. Hicieron un agujero de tal magnitud que dejaron a muchos municipios en quiebra técnica por no seguir un criterio básico, no gastar lo que no se ingresa, y que trajo consigo atentos a esto, la imposición  de la supervisión económica que vino de la UE, criterios de control económico de la C.E.E vía reforma del famoso art 135 de la Constitución. “dejando gastar solo lo que se ingresaba de forma cierta y permanentemente”.


Pero no debemos olvidar que quien determina qué techo de gasto se impone  es el Estado por medio del art 30 en relación con el 15 de la Ley Orgánica 5/2011, LOEPSF de 13 de diciembre; cuando se produce la referida reforma de la Constitución, regla de gasto que viene reflejada en el art 12 de la citada Ley.

Es que esta Ley ha pervertido dos características importantes de las funciones que tienen los impuestos.

El primero, dotar a los ayuntamientos de una capacidad y autonomía económica, que ya no la tienen o al menos es limitada.


Y segundo, la función redistributiva de los impuestos que les permite cumplir con el objetivo principal, la administración de las entidades locales, la provisión eficiente de bienes y servicios, fuera del mercado, hacia la población y cuyo resultado son los superávits, que año tras año y por un miedo cerval a incumplir la famosa limitación se han ido produciendo, y que son, por sí mismos, otra perversión de los impuestos, a saber: un superávit en una administración pública es un error contable, una mala contabilización de los impuestos y una mala planificación y ejecución de los presupuestos y por mucho que algunos alcaldes presuman de ellos es, en definitiva, violentar, solo un poco, sin llegar al 100% el principio de no confiscatoriedad. Por qué ese dinero si no se invierte en bienes y servicios para los ciudadanos, deben ser devueltos al origen, al bolsillo de los ciudadanos por medio de una  bajada de impuestos.


En otro caso el gobierno ha considerado las arcas municipales cajas de supervivencia, colchones en los que esconder un capital a disposición de la imagen, y no otra cosa, del gobierno central. Con un déficit cercano o que supera el 100% del PIB este dinero sería considerado por Europa como una frugalidad del Gobierno Central, bien vista a tenor de lo expuesto, y por tanto, buena imagen en la gestión económica para el gobierno, pero lo que realmente es, un déficit de infraestructuras y servicios para los ciudadanos.


Y eso, llegado el caso ¿lo hubiese hecho el PP también? al fin y al cabo, fueron los que posibilitaron crear ese fondo -este sí lo podemos denominar como “fondo buitre” porque esto que le han negado hoy al PSOE es lo que tenía previsto hacer el PP, buitrear carroñear sobre el capital municipal, seamos menos ilusos.

El PP también lo hubiese hecho.