Emilio Ortuño “Jumillano”: figura del toreo y nuevo propietario del coso (5ª parte)
Foto: Archivo Plaza de Toros

Emilio Ortuño “Jumillano”: figura del toreo y nuevo propietario del coso (5ª parte)

“Ante la ausencia de toros durante estas “no fiestas”, por la maldita pandemia, Santos García Catalán nos trae una serie de siete entregas sobre el 130 aniversario del coso del Paseo de Zorrilla”
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Durante los seis años de matador de toros alternó en los carteles con las primeras figuras del escalafón de la época. “Jumillano” fue una auténtica figura del toreo que en una corta carrera hizo una verdadera fortuna. Con parte del dinero obtenido en el toreo, su padre y asesor, adquirió el inmueble del Paseo de Zorrilla cuyo coste fue de 4.500.000 pesetas de la época (27.000 euros al cambio). La operación de venta se llevó a cabo a través de la intermediación del abogado, alcalde y político Antolín de Santiago y Juárez. Un personaje con gran talla y de peso político en el antiguo régimen. De Santiago estuvo muy ligado a Valladolid, e hizo mucho bien por la ciudad. 


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“Jumillano” fue una auténtica figura del toreo que en seis años hizo una verdadera fortuna”. Su padre adquirió la plaza en 1956”

En la actualidad, la Sociedad Taurina de Valladolid, S.A. es propiedad de la familia Ortuño Duplaix-Ortuño Rodríguez de Arce, manteniendo el mismo nombre desde su adquisición y repartida de la siguiente forma: Emilio Ortuño Duplaix 65%. María Victoria Ortuño Duplaix 25% e Isidro Ortuño Rodríguez de Arce 10%.


Angel Gallego, coempresario con “Jumillano”

Angel Gallego nos habló acerca de sus vivencias en las entrañas del coso desde hace más de cuarenta años, donde vivió y experimentó la etapa taurina más hermosa e intensa de su vida. “Una plaza -nos dijo-, que siempre fue mi emblema y donde finalicé mi etapa de empresario en sociedad con la familia Matilla”.

Tras finalizar el arrendamiento a los Choperitas (1988-1990), Angel Gallego fue empresario, junto a Emilio Ortuño “Jumillano”, de las plazas de Valladolid y Avila (1991-1996), Medina del Campo (1992-1995) y El Espinar (1996-1999), siguiendo en solitario en la localidad segoviana varias temporadas más (2000-2007).

También llevaron la gestión del Coliseum de La Coruña en la temporada de 1996, en esta ocasión acompañados del veterano apoderado y empresario Luis Álvarez como tercer socio.


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Socio de Matilla en Valladolid y otras plazas

A partir de 1996, “Jumillano” se desentiende de la gestión directa de su coso. En 1997 viene la importante reforma citada al principio, y la plaza es arrendada alternativamente a los Choperitas (José Antonio y Javier Martínez Uranga, posteriormente con Manuel Martínez Erice, hijo de José Antonio) y a la casa Matilla (Teodoro García y sus hijos, Toño y Jorge), arrendatarios actuales.


Es en el año 2000, cuando Gallego y Matilla llegan a un acuerdo para gestionar en sociedad el coso vallisoletano a través de la mercantil Valtauro, S.A. Acuerdo que finaliza en el año 2014. Durante ese tiempo, aparte de las dos etapas en Valladolid (2000-2004 y 2010-2014), la mercantil gestionó los cosos de Palencia, Segovia, Móstoles y El Escorial.

“El alcalde Javier León de la Riva (1995/2015) fue el artífice del cambio, y desde ese año apenas hubo suspensiones por lluvia”

Año 2000: cambio de fechas en las fiestas de Valladolid

Ese año se cambian las fechas de la feria, acorde con las fiestas de Valladolid, y pasa a celebrarse dentro de la festividad de la Virgen de San Lorenzo, patrona de la ciudad. Desde tiempos inmemoriales las fechas de las fiestas, y por ende la feria taurina, se venían celebrando coincidiendo con las festividad de San Mateo, (además de la miniferia de San Pedro Regalado) por lo que raro era que durante la misma no cayeran auténticos chaparrones pasada la primera quincena de septiembre.


El alcalde Javier León de la Riva (1995/2015) fue el artífice del cambio, y desde ese año apenas hubo suspensiones por causa de la lluvia y, tanto los toros como los negocios hosteleros con sus “ferias de día”, el ferial, y las casetas regionales, se vieron favorecidos con esta medida.


Las novilladas nocturnas y el acuerdo con el Ayuntamiento

Ese mismo año 2000 arrancan las novilladas nocturnas que tanto atractivo tuvieron en épocas anteriores. Por estos festejos pasaron becerristas que ahora son matadores de toros como Talavante y Roca Rey; con anterioridad también hicieron el paseíllo Matías Tejela, César Jiménez, Carlos Doyague, Mario Campillo, etc. Fue un acuerdo con el Consistorio que incluyó un concierto económico con Valtauro para darle más fuste a la feria taurina de San Pedro Regalado, incluyendo en el serial a diestros pucelanos. Hubo carteles muy rematados que atrajeron al personal.


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Fue una etapa donde el taurinismo brillaba en Valladolid, -en esa época, como continuidad de muchos años, se otorgaban más de una veintena de trofeos taurinos, ahora tan sólo quedan tres-. El Ayuntamiento había mantenido la línea de colaboración con el apoyo total de otro buen alcalde como lo fue durante cuatro legislaturas Tomás Rodríguez Bolaños (1979-1995). (tristemente fallecido tras su jubilación). Bolaños siempre protegió a la fiesta de los toros manteniendo buena cordialidad con la empresa y apoyando a los toreros de Valladolid.


Su sucesor, Javier León de la Riva (1995-2015), buen gestor y mejor taurino, no sólo mantuvo ese apoyo económico durante las cinco legislaturas, sino que además incrementó las actividades taurinas creando el Museo del Toro y declarando a Valladolid “Ciudad Taurina” en un pleno del año 2010.


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El Museo del Toro

Durante su corta vida, gerenciado por Jorge Manrique y auspiciado por la concejalía de Cultura, este espacio fue un centro de expresión del arte taurino, donde se ofrecieron exposiciones de fotografías y esculturas, se presentaron libros de temática taurina y se dieron charlas y coloquios, además de ofrecer a sus visitantes un nuevo espacio taurino enriquecedor y lleno de historia.


“El nuevo consistorio vallisoletano y su coalición, se ha encargado de eliminar todo vestigio taurino de Valladolid”

En definitiva fue un escenario donde todas las gentes del toro pudieron expresar sus inquietudes, haciendo de ello un lugar de encuentro. Ahora desaparecido, sólo nos queda en la capital la Federación Taurina de Valladolid que, con todas las dificultades que conlleva, va sacando adelante sus iniciativas, auspiciado por algunas instituciones como la Junta, Diputación y escasos consistorios, quienes no han olvidado que la tauromaquia es Patrimonio Cultural Inmaterial de todos los españoles. Digna también la actitud de la Peña “El Juli” en la capital, con sus jornadas anuales.


El Consistorio vallisoletano, a excepción del Grupo Popular,  se ha encargado de eliminar todo vestigio taurino en nuestra ciudad. Primero fue el tradicional trofeo taurino San Pedro Regalado, que venía otorgándose desde el año 1952, luego cerrarían el Museo del Toro y eliminarían la subvención económica, y recientemente han hecho desaparecer la etiqueta de “Valladolid Ciudad Taurina”. Menos mal que el coso es de propiedad privada…


Otras localidades vallisoletanas, que cuentan con asociaciones taurinas y apoyo municipal, siguen manteniendo viva la tradición, no sólo en la organización de festejos sino en actividades culturales en torno al toro como la Empalizada de Montemayor, la Asociación de Iscar, el Foro de Tordesillas, la Asociación de Pedrajas, Medina, Viana, Boecillo, Laguna, La Flecha, Rioseco, Aldeamayor, Portillo, etc.


La plaza y los servicios se modernizan con el nuevo siglo

Desde el año 2000, los distintos empresarios que han ido pasando por el coso han ido modernizando los distintos sistemas de servicios adaptándose a los nuevos tiempos de la informática e internet: venta de entradas, difusión y publicidad a través de las redes sociales, marketing y comunicación, etc.


Es cierto que se han perdido aquellos encuentros con los aficionados en las presentaciones que se hacían de los carteles de cada feria, sustituidos últimamente por encuentros virtuales. Pero también se ha ganado en acercamiento hacia aficionados, curiosos y hasta grupos colegiales que, en visitas organizadas, se acercan al viejo coso del Paseo de Zorrilla mostrándolo como una auténtica joya en paseos taurinos por sus instalaciones.


No olvidemos que la falta de asistencia de público a los festejos taurinos está motivada, fundamentalmente, por la falta de relevo generacional…y el precio de las entradas. Por ello, la juventud huye de un espectáculo caro que no ofrece garantías de éxito.


Las ofertas hacia este potencial público que se han venido realizando, con rebajas importantes en el precio de las entradas, como hicieron con el Aula de Jóvenes Taurinos, puede contribuir a atraer a muchos jóvenes. Ese es el camino.


.- Bibliografía:

Emilio Casares: “Historia de la plaza de toros de Valladolid” (1890-1990) editado con motivo del centenario del coso.(Ayuntamiento de Valladolid, Junta de Castilla y León, Diputación de Valladolid, Delegación del Gobierno en Castilla y León y El Corte Inglés). Ricardo Furones: “Valladolid: toros y toreros 1890-2004” (Diputación Provincial de Valladolid). “Los Toros” (“El Cossío”), de Espasa Calpe. www.taurologia.com. vallisoletvm.blogspot.com.

Fotografía: Natalia Calvo. Fermín Rodríguez. Libro Emilio Casares. Archivo Municipal. Archivo plaza de toros y Museo del Toro de Valladolid. Archivo enfermería del coso. Archivo familia Jumillano. Archivo familia Gallego Rubio. Archivo María Antonia Martín. Infovalladolid.es. Mariano González Egea. Eugenio Gómez, ex director de la Banda Municipal de Iscar. Purita Linares, Saray, Mario Campillo y Rodolfo Pascual nos cedieron sus fotos, así como el empleado del coso Jesús Ignacio Lázaro. Archivo NCYL.

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