CCOO urge un Estatuto del Bombero Forestal para homogeneizar las condiciones laborales de 23.000 trabajadores en España

CCOO urge un Estatuto del Bombero Forestal para homogeneizar las condiciones laborales de 23.000 trabajadores en España

Ha planteado conflicto colectivo regional en CyL ante el bloqueo del convenio por la patronal que afecta a 2.150 empleos
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El sindicato CCOO en Castilla y León urge la aprobación del Estatuto del Bombero Forestal con el fin de "homogeneizar" las condiciones laborales de un colectivo que globalmente en España se eleva a 23.000 trabajadores, de ellos 2.150 en esta Comunidad, la mayoría de estos últimos con la categoría de peón y que desarrollan tareas muchas de ellas en muy duras condiciones, con jornadas maratonianas y con salarios muy bajos.


Dicha organización sindical entiende que es ya el momento de que la figura del Estatuto del Bombero Forestal sea una realidad, algo que, como así recuerda, formaba parte del compromiso de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, de ahí el llamamiento realizado a su puesta en marcha con el propósito de unificar las condiciones y emolumentos de un colectivo cuyas competencias se reparten el Estado, las CCAA, las diputaciones, algunas comarcas y cabildos.


Y todo ello, como así ha denunciado el secretario confederal de Medio Ambiente y Movilidad, Mariano Sanz Lubeiro, no hace otra cosa que contribuir a esa diversidad de modelos que no solo perjudican a los trabajadores sino que ponen en peligro la lucha contra los incendios forestales, capítulo en el que este año, gracias a una primavera lluviosa, se han registrado 630 fuegos, la mitad que el año pasado.


Sin embargo, Sanz Lubeiro, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha recordado de la especial incidencia en Castilla y León, en alusión a que de los seis grandes incendios en toda España, de más de 500 hectáreas, el más grave se ha producido en Lober de Aliste (Zamora), como más de 2.000 hectáreas devastadas.


Y es que, en opinión de CCOO, la lucha contra los incendios forestales exige un modelo compuesto por un operativo público cuyos trabajadores cuenten con jornadas durante todo el año, desde el 1 de enero al 31 de diciembre, siguiendo el modelo de Andalucía, que cuenta además con la figura del bombero forestal, mientras que en Castilla y León la mayor parte son peones--buena parte agricultores y estudiantes--que trabajan los tres meses de verano y con un sueldo de 900 euros, tan sólo 40 euros por encima del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).


COLECTIVO INVISIBLE TRAS EL VERANO
"Existe un vacío de normalización de las funciones de este colectivo, un colectivo, recordemos, compuesto por trabajadores que están en la primera línea del fuego. Son héroes durante el verano pero el resto del año son invisibles para la administración y la sociedad", ha lamentado Sanz Lubeiro.


A la espera de ese estatuto reclamado, CCOO en Castilla y León ha presentado conflicto colectivo regional ante el "bloqueo" de la negociación del convenio que arrancó en enero del presente año y que mantiene muy alejadas las posturas entre los sindicatos y la patronal, sobre todo respecto al aumento salarial de entre el 2 y 3 por ciento.


"No descartamos ninguna movilización. Hemos pedido a la Junta que interceda de forma directa para solucionar el problema", ha explicado el sindicalista para desbloquear un convenio que en Castilla y León afecta a más de 2.000 trabajadores, el 33 por ciento de ellos dependiente de la administración pública, otro 23 de empresas públicas (Tragsa) y el 44 por ciento restante, un millar de empleados, de la empresa privada.


Lubeiro ha recordado que España es el tercer país europeo con mayor superficie forestal, así como que Castilla y León figura a la cabeza del país, con más de cinco millones de hectáreas, de ahí la importancia de homogeneizar las condiciones de los trabajadores que luchan contra los incendios forestales y dignificar las mismas.