La radio en el “ferragosto”

La radio en el “ferragosto”

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Con el éxodo vacacional de los líderes radiofónicos, destaca Sara Sanz sustituta de Federico Jiménez Losantos en esRadio. Sara es vallisoletana de Pedrajas de San Esteban.


Desde hace años y por deformación profesional, vengo sintonizando las cinco cadenas de emisoras del panorama nacional. Ya no salto las fronteras como antaño para escuchar las emisoras subversivas como Radio París o Radio España Independiente, que de niño escuchaba con algún amigo de padres republicanos.

Aunque, por curiosidad, sigo conectándome con algunas emisoras subversivas cubanas e hispanoamericanas perseguidas por los regímenes dictatoriales. Es divertidísimo por el lenguaje coloquial de estos países, a la vez que triste y apesadumbrado por la situación que viven parte de sus ciudadanos.

Pero íbamos al “ferragosto” de los lideres radiofónicos de nuestra España, donde aún se puede escuchar con total libertad comentarios, opiniones, e informaciones libres, independientes y sin ataduras. Recuerdo aquella máxima de la extinta Antena 3 de Radio que liderara Manuel Martin Ferrand (†): “Información veraz y opiniones independientes”.


Un Martin Ferrand que fue todo un símbolo del periodismo en libertad, tanto en prensa, radio y televisión. En los tres medios trabajó con ahínco y profesionalidad, llegando a ser director de cabeceras como Diario de Barcelona y Nuevo Diario, y director de Antena 3 de Radio y Televisión.


El gran periodista gallego, que empezó de redactor en Diario de Cádiz, dejó un legado a su paso: la libertad de expresión en el periodismo puro y duro. Herencia que recogieron el desaparecido y gran periodista Antonio Herrero, Luis Herrero o Federico Jiménez Losantos, entre otros. Primero en Antena 3 de Radio, luego en Cope y ahora en esRadio los dos últimos citados; Jiménez Losantos, en su calidad de fundador y propietario mayoritario de la cadena.


Y nos vamos quedar con esta emisora, con mis respetos para el resto, por los lazos de amistad que me unen con Florencio Carrera, su director en CyL, y porque fue la última radio donde colaboré con mis asuntos taurinos.


En agosto, esRadio empieza a las 7 de la mañana abriendo con la sintonía Suspiros de España, un pasodoble muy entrañable. Y lo hace con una voz femenina de mucha frescura, audaz, de perfecta dicción y “cañera”, -siguiendo la estela de “Es la mañana de Federico”; un personalísimo programa del profesor turolense-.

Esa voz es la de Sara Sanz Sanz, una joven pedrajera que encontró acomodo en la emisora desde sus inicios. Sara, junto a otros profesionales de la casa, es quién acompaña a Federico en la lectura de las noticias de cada mañana, de las que él va opinando y repartiendo leña por doquier.


Sara, a pesar de su juventud, tiene desparpajo y domina sobradamente las cuestiones políticas de nuestra España, que no son pocas con la que está cayendo. En terrenos cercanos, como son las tertulias, se le oye muy predispuesta, porque lidiar con los grandes gurús del periodismo impreso no es fácil (Marhuenda, Rosell, Pedro J., Vara, etc.).


No tengo el placer de conocer a la periodista pedrajera, pero me llamó la atención por su personalidad ante el micrófono. Luego descubrí su procedencia cuando en pleno directo hablaba con Alfonso Romo, alcalde de Pedrajas de San Esteban. La localidad piñonera por excelencia estaba en pleno confinamiento por los rebrotes de la maldita pandemia. Y Sara dijo: es que yo soy de Pedrajas.


Desde entonces sintonizo todos los amaneceres con esRadio para escuchar, entre sueño y sueño, a la nieta de Marcial, el del “Hostal Mayoral” de Pedrajas. Federico es Federico, pero lo de Sara es un reconstituyente radiofónico que te llena y no empalaga. Cosa no fácil en la radio.


Por otro lado, Federico nos ha vendido infinidad de su “Memoria del comunismo” y además no se calla ni debajo del agua. Había que darle un descanso merecido. Pero bueno es ir pensando en los relevos generacionales y el de Orihuela del Tremedal, que de tonto no tiene ni un pelo y rondando los 70, viene guardándose las espaldas para los relevos venideros.


La radio necesita voces como las de Sara. Enhorabuena, pedrajera.