La experiencia de la edad

La experiencia de la edad

Sin entrar en el terreno de los tópicos, es sabido que la voz de la experiencia es más reconocida que utilizada y mucho menos escuchada. Y no digamos cuando se habla de mayores o tercera edad en la que se desoye o ignora lo que dicen estos calificando, muchas veces, de "batallitas" sus peroratas olvidando que los mayores, que no viejos, tienen todavía muchas cosas que decir.


Hay un ejemplo claro, si las encuestas se cumplen el presidente del país más poderoso del mundo, USA, tendrá 78 años, Joe Biden que, además, compitió para su nominación con otro candidato, Sanders, un año mayor que él.


¿Qué quiere decir todo esto?, pues sencillamente que un "viejo" va a gobernar el mundo o gran parte de él. Y, además, que este ejemplo va a producir un sustancial paradigma en el aprovechamiento de tantas personas de edad avanzada en múltiples tareas.

Algo de esto ha ocurrido en Ciudad Rodrigo, donde cinco intrépidos veteranos han constituido un grupo denominado "Experiencia pro-Mirobriga" para ofrecer desinteresadamente sus servicios a la ciudad a través de su Ayuntamiento en todo aquello que sea posible. Su lema consiste en que quienes prestaron servicios relevantes a Ciudad Rodrigo, quieren seguir contribuyendo a su engrandecimiento y prestigio.  

El grupo, con edades entre 77 y 90 años, se ha reunido con el joven alcalde de Miróbriga de 31 años, Marcos Iglesias, que ha acogido con beneplácito el ofrecimiento en una simbiosis entre juventud y veteranía. No hay que olvidar que entre estos "eméritos" está el exministro Sánchez Terán, dos exalcaldes y ex senadores como Delgado Sánchez Arjona y el que suscribe; el ex coronel de la Guardia Civil Bajo Montero y un exdirector general y exdelegado especial de tributos de Castilla y León De Luis Esteban.

Creo que el amor a la tierra donde nació uno y donde realizó su ciclo vital es permanente y, sobre todo, inamovible. "Allí donde nadie me moleste, esa es mi patria chica", dijo un poeta.

Nosotros, con el corazón como motor y el cerebro como tesoro de la experiencia, queremos, de forma silenciosa y tranquila, sin molestar a nadie, seguir aportando saberes mediante ideas y sugerencias a nuestra patria chica, sin otra retribución que contribuir a su avance y engrandecimiento.