¡Virgencita virgencita!

¡Virgencita virgencita!

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El otro día escribía que la no elección de Nadia Calviño como presidenta del Eurogrupo podría ser bueno para España porque, cuanta menos influencia tuviese este gobierno en la gestión de las ayudas, mejor. El Eurogrupo tiene una consideración muy ambigua (al mismo tiempo institucionalizado e informal) así lo dicen, característica ésta, que es a la vez, un tanto contradictoria con los temas que en sus reuniones tratan, como son: las responsabilidades de cada país respecto de la situación del Euro y, por tanto, de su economía.


El principal cometido del Eurogrupo es, según el Consejo europeo, “asegurar una estrecha coordinación(ya se ve)entre las políticas económicas de los Estados miembros de la zona del euro y fomentar condiciones propicias para un crecimiento económico más intenso”. Y esto solo se consigue, y mira que ya está dogmatizado, dentro de una economía de mercado y con un gasto que no supere los ingresos vamos, la frugalidad, ese adjetivo impuesto a los países que más en contra están del gasto desmedido. Frugal, es ésta una cualidad de ser prudente, pasivo, ahorrativo y económico en el uso de recursos consumibles, así como optimizar el uso del tiempo y el dinero para evitar el desperdicio, el derroche o la extravagancia. No, no hablamos de Podemos ni siquiera del PSOE.


Y eso de optimizar el tiempo, permítaseme decir que gastar cinco días en decirle a alguien como Sánchez “vamos a controlar toda tu acción económica e imponer condiciones a todo el importe que recibas” no es economizar el tiempo… ¡Te vamos a intervenir!


Escuetas palabras que se pueden decir en dos segundos y que son las que hay tras el acuerdo histórico -dice Sánchez- puede que sea histórico si, por que, de facto, ha conseguido lo que Zapatero esquivó a duras penas en el 2008. Hoy sí se puede decir que estamos intervenidos por que, como dije, toda acción económica del gobierno de Sánchez va a tener siempre el control por parte de Europa sobre el grifo de los 142.000 millones de Euros, a la menor cortan y así durante los próximos 7 años.


Esto con una llamadita hubiese bastado, nos habríamos ahorrado el traslado de un tablao flamenco al hall de entrada de La Moncloa tras el ingreso de Sánchez después de la caótica reunión de presidentes en busca del acuerdo perdido, un ridículo espectáculo, un pasillo de lloros, quejios, loas, vítores, palmeras y palmeros y un ruidoso zapateado, pasos acelerados corriendo tras los pavoneos de un gallo sin espolones, leo que parece ser, se los debe haber quedado la Presidenta Finlandesa.


Por cierto, malas lenguas dicen que tuvieron que repetirlo, me refiero al paseíllo, mal elenco tenemos.

Como dije días atrás, Nadia Calviño es la víctima de todo este desaguisado, pero, no por ella misma y tampoco por a qué país representa, es por a qué gobierno representa. Sí, ha sido la sacrificada de este espectáculo grotesco. Nadia tiene el futuro de este país en sus manos, el tiempo lo dirá, si sigues como ministra de economía tu trabajo será el adecuar las acciones de tu gobierno a los parámetros fijados en el acuerdo, poner coto a las propuestas mesiánicas y populistas que provengan del partido socio, Podemos, las egoístas de los partidos nacionalistas y líderes regionalistas,las ocurrencias de Pedro Sánchez y el PSOE. 

Es que creo que de una vez por todas España debe centrarse y la gestión de esos fondos se debe hacer en aprovechamiento del Estado, debe centralizarse en una única mesa y no repartirlos al mejor postor político.


¡Virgencita virgencita, que me quede como estoy! un segundo repunte de “el bicho” no lo aguanta este país, serian escasos esos 142.000 millones.