Ecologistas en Acción califica de "insostenible y vergonzoso" urbanizar Ordoño II de León en tiempos de pandemia
Proyecto de Ordoño II

Ecologistas en Acción califica de "insostenible y vergonzoso" urbanizar Ordoño II de León en tiempos de pandemia

Así, han querido mostrar públicamente su oposición al considerar que el proyecto de reurbanización "contraviene los principios de la movilidad sostenible y supone un despilfarro vergonzoso"
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Ecologistas en Acción ha calificado este viernes de "insostenible y vergonzoso" volver a urbanizar la calle Ordoño II de León "en tiempos de pandemia" y apenas dos años desde que finalizaran sus últimas obras de pavimentación.


Así, han querido mostrar públicamente su oposición al considerar que el proyecto de reurbanización "contraviene los principios de la movilidad sostenible y supone un despilfarro vergonzoso en estos momentos en los que se debe priorizar el gasto social".


El comunicado emitido por la organización y recogido por Europa Press continúa explicando que se trata de "un proyecto que alardea de fomentar la sostenibilidad y la accesibilidad, pero suprime las líneas de autobús que la atraviesan".


En este sentido, han señalado que los autobuses urbanos "deben seguir circulando y parando en Ordoño II porque en este vial principal se encuentran destinos muy frecuentados que son de visita obligada como las oficinas municipales, las dependencias provinciales de tráfico, el catastro, bancos o despachos profesionales.


Por este motivo, han indicado que eliminar el paso del bus "dificultará el acceso a estos servicios y complicará el recorrido de los autobuses, en detrimento de la eficiencia y buen funcionamiento del transporte público de la ciudad".


Asimismo, han criticado que "se han decidido sin contar con los vecinos afectados, ni el consenso de asociaciones y colectivos ciudadanos, especialmente por haberse aprobado su contratación durante el estado de alarma en el que el foco de atención se encontraba en la pandemia de la COVID-19".


Por último, han destacado que se trata de "una nueva muestra de gestión opaca y de espaldas a la ciudadanía, que se ha encontrado tras el confinamiento, con un proyecto totalmente definido que tiene que aceptar, sin poder participar en los procesos de decisión".