La desoladora situación de la población en Salamanca: pierde más de 35.000 personas hasta los 50 años en solo una década

La desoladora situación de la población en Salamanca: pierde más de 35.000 personas hasta los 50 años en solo una década

Los mayores de 50 años, en cambio, crecen en más de 16.000 personas
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La despoblación es uno de los grandes problemas de Castilla y León y, por ende, de Salamanca. No en vano, el Instituto Nacional de Estadística publicó esta semana una nueva pérdida de población en el último año superior a los 1.000 habitantes. Una más desde que se alcanzara el máximo en 2010. 


De hecho, desde esta fecha, la provincia ha perdido ya casi 20.000 personas según las cifras de población publicadas por el INE ya citadas. De los 350.901 personas residentes en Salamanca de 2010 a las 331.048 de 2020. Diez años en los que se ha perdido población continuamente año tras año. 


Pero los datos preocupan más si se comprueba en qué edades es la principal pérdida. Y es que dividiendo a la población en dos por su edad, hasta los 50 años y de ahí en adelante, la situación es desoladora. 


Y es que la provincia ha pasado de más de 200.000 habitantes de esa edad hasta los 166.416 de los últimos datos. En total, 36.583 personas menos que, sobre todo, se dan entre los jóvenes de 25 a 34 años, precisamente los que terminan de estudiar. Solo en esa franja de edad, la pérdida en diez años es de casi 15.000 personas. A ello se le suma, claro está, una natalidad cada vez menor. 


En las franjas de edad hasta los 50 años solo se gana población desde el 2010 en los niños y niñas de 10 a 14 años y apenas lo hace en 600 personas. El resto, todo ha sido pérdidas. 


Así, entre los mayores de 50 años, la situación revierte. La población ha crecido en la provincia en 16.730 personas hasta los 164.632. Si recuerdan, los menores de esta edad eran poco más de 166.000 por lo que casi se igualan. La diferencia con la mediana hecha en los 50 años ha sido de 55.000 personas en favor de los más jóvenes a solo 2.000. 


De entre los mayores de 50 años, solo en la franja de edad de 75 a 84 años baja la población y crece en el resto, especialmente entre los que están próximos a jubilarse. Entre 55 y 64 años, los habitantes de la provincia han crecido en cerca de 10.000 personas.