Sacyl prohíbe a los pacientes que acudan con mascarilla con válvula al centro de salud
Foto: Archivo

Sacyl prohíbe a los pacientes que acudan con mascarilla con válvula al centro de salud

|

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha dirigido una carta a los alcaldes y presidentes de las diputaciones provinciales en las que pide su colaboración para avanzar de forma segura en la entrante Fase 2, que entrará en vigor en Castilla y León el próximo lunes, 8 de junio.


En relación a las numerosas cuestiones y dudas sobre la desescalada sanitaria en Atención Primaria que han planteado directamente varios alcaldes o bien a través de la Federación Regional de Municipios y Provincias, la consejera señala en su carta que en esta nueva etapa la prioridad es que la organización del centro de salud y la asistencia favorezca la seguridad de los pacientes y los trabajadores en todo momento.

Para ello se van a adoptar una serie de medidas que se detallan en la misiva, y que se centran en primer lugar en mantener las citadas medidas de seguridad: EPls, mascarillas, guantes, soluciones hidroalcohólicas, etc.


En segundo lugar, el plan de la Consejería de Sanidad pasa por mantener los circuitos diferenciados de atención para pacientes con sospecha de infección respiratoria y otros compatibles con la infección COVID, tal y como exige el Ministerio de Sanidad para pasar de fase, recomiendan las sociedades científicas y también los expertos de la Junta.


El tercer punto consiste en garantizar que en las salas de espera se guarda entre pacientes la distancia de seguridad de 1,5-2 metros, pudiéndose disponer mamparas o biombos si no existe la posibilidad de guardar la distancia en algún momento de más afluencia. Hay que asegurar también la distancia entre los profesionales en los lugares comunes.


Se va a distribuir cartelería informativa con instrucciones para los pacientes que acudan al centro con síntomas respiratorios, y sobre medidas de higiene de manos, uso de mascarillas, o distancia personal.

Otra de las medidas será reducir el tránsito de pacientes, así como el número de acompañantes a lo estrictamente necesario. Además, se va a exigir a los pacientes y acompañantes que acudan al centro sanitario con mascarillas FFP2 CON VÁLVULA (que protege de los demás, pero no protege al resto de personas del entorno lo que exhala el portador) que se las quiten, sustituyéndola por una mascarilla quirúrgica o bien colocándose encima una mascarilla quirúrgica.


La carta de la consejera explica también que, al igual que ahora, la zona que se establezca para pacientes COVID será la zona donde sean atendidas todas las personas con síntomas respiratorios y otros sospechosos, tanto los que acudan para consultar por síntomas recientes como los que acudan por indicaciones de los profesionales para valoración clínica, realización de pruebas complementarias o seguimiento.


Para mantener la seguridad mientras el virus continúe circulando y a fin de respetar las exigencias del Ministerio de Sanidad de mantener circuitos de atención separados para pacientes COVID y no COVID, la consejera de Sanidad plantea continuar con la atención no presencial como primer contacto, y añadir la presencial para todos aquellos pacientes que necesiten ser vistos tras la valoración telefónica. Es decir, siempre concertada con el profesional y en el sitio que mejor garantice la seguridad y la mejor asistencia del paciente: ya sea el centro de salud, el consultorio o el domicilio del paciente.


La explicación para esta medida es, según explica la responsable sanitaria, que la atención presencial siempre será más segura en el centro de salud o en consultorios que puedan asegurar los dos circuitos diferenciados, aunque cuando sea necesario -insiste para que no hay dudas-, el paciente podrá ser atendido en su consultorio local, con todas las medidas de seguridad necesarias presentes. “Aquí -recalca-, necesitaremos toda la colaboración de los regidores municipales para establecer las medidas de higiene y limpieza correspondientes”.