Prorrogan la detención al anciano que causó el caos con una escopeta en Delicias
Imagen del anciano

Prorrogan la detención al anciano que causó el caos con una escopeta en Delicias

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El Juzgado de Instrucción 6 de Valladolid, en funciones de guardia, ha acordado prorrogar durante 72 horas la detención del anciano arrestado el domingo tras atrincherarse con un arma en su vivienda y disparar a la Policía en el barrio de Las Delicias.


El hombre, investigado en una causa abierta por un delito de tentativa de homicidio, se encuentra hospitalizado en el Clínico Universitario de Valladolid.


Pese a que ya ha sido puesto a disposición judicial, su estado de salud ha impedido tomarle declaración, motivo por el que la juez ha resuelto prorrogar la detención, según informa el Gabinete de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a través de un comunicado recogido por Europa Press.


El detenido, José Antonio V.G, de 83 años, se recupera en el Módulo de Presos de dicho centro hospitalario de la grave herida ocasionada por un proyectil que le atravesó el bíceps de su brazo derecho, durante el intercambio de disparos registrado entre él y los GEO que puso fin al episodio que tuvo por escenario su vivienda, un ático ubicado en el número 42-44 de la calle Embajadores, en el barrio de Las Delicias.


El octogenario recibió a tiros a los funcionarios policiales que trataron de persuadirle para que depusiera su actitud, de ahí que se encuentre acusado de un delito de tentativa de homicidio.


El caso, del que se ha hecho cargo el Grupo de Homicidios de Valladolid, se inició sobre las 09.00 horas del domingo cuando José Antonio V.G, una cazador viudo y con cuatro hijos, comenzó a disparar con su escopeta desde la ventana de su domicilio, donde vivía solo.


Efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) primero y del Grupo Especial de Operaciones (GEO) después, procedentes de Guadalajara, fueron tomando posiciones, si bien fueron estos últimos los encargados de detener al varón durante un intercambio de disparos, no sin que antes un negociador de la policía vallisoletana tratara de convencerle, sin éxito, para que se entregara.