La diarrea mental de los ciudadanos de a pie

La diarrea mental de los ciudadanos de a pie

​Artículo de opinión de Luis Alonso Hernández
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Soy poseedor de una carrera universitaria desde hace más de cincuenta años.


A lo largo de mi vida siempre he sentido la necesidad de poseer otro título universitario más representado en la carrera de Derecho para, poder ir no sólo entendiendo las cosas más nimias, sino para defenderme con objetividad y eficacia de las instituciones que representan  al ciudadano de a pie.


Ahora aprovechando la reclusión de España, los independentistas vascos piden el acercamiento a su territorio de sus presos políticos. Pues así de “tapadillo”, por inactividad del Congreso, se pactan  unos acuerdos con el gobierno al que apoyaron en su investidura.


Y esto me lleva a sacar a la luz un artículo que escribí allá por el año 2005 cuando estábamos “metidos de lleno” en el problema del “Estatuto Vasco” que, a mí, como a cualquiera que se tilde de español, nos debe afectar por las repercusiones que de todo tipo pueda tener en un futuro inmediato.


Un Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1936 que fue aprobado en Las Cortes de la 2ª República por Ley del 1 de octubre en Valencia sin la participación de Navarra.


Seis días después se formó el Primer Gobierno autónomo presidido por José Antonio Aguirre del PNV con participación de representantes  del PSOE, PCE, Acción Nacionalista Vasco, Izquierda Republicana y Unión Republicana.


Un presidente que en las elecciones del mes de febrero rechazó presentarse en coalición con la CEDA y la derecha, porque estas se oponían a la autonomía vasca. Tampoco aceptó formar parte del Frente Nacional Vasco por lo que se presentó en solitario.


Obtuvo buenos resultados convirtiéndose en la fuerza mayoritaria  con 9 diputados  frente a los 7 del Frente Popular  y 1 de Álava.


Gobierno tripartito: PNV (José Antonio Aguirre)+ Frente Popular (Indalecio Prieto) + Comisión Tradicionalista (José Luis Oriol). Se confecciona un Proyecto de Estatuto, basado en el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1932 que iba a pasar al Pleno de la Cámara pero que fue paralizado  por la sublevación militar de la guerra civil española  a la que el PNV no se sumó. Tendría gobierno y parlamento.

Luego Aguirre construyó: “una administración de mínimos  en una autonomía de máximos” como alguien definió.


Creó Euskadi, un pequeño estado semi-independiente, con sus delegaciones en Francia y Gran Bretaña y hasta con Universidad y Ejército propio.


Y ahora hemos de remontarnos al año 2005:


“Los señores políticos vascos realizan una votación para aprobar su estatuto y primero dan un “pucherazo” al ver que no habría mayoría y, como se les “pilla infraganti”, rectifican y, en escasas horas realizan otra votación, ahora con los “machos bien atados” para que no hubiera fracaso.


Total que por mayoría, al contar con tres votos de grupo ilegalizado Sozialista Abertzzaleak, sacan adelante la votación y ahora resultan que los jueces nos cantan la “parrala”, cancióncuya letra, todos los que peinamos canas desde hace algunos años conocemos sobradamente. Pues observen las declaraciones de quienes tienen el poder jurídico en sus manos:


Don Enrique López, a la sazón portavoz del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) asegura: “el Plan Ibarreche aprobado por el Parlamento Vasco es inadmisible porque rompe los principios básicos de unidad y de igualdad de los ciudadanos ante la ley”.


Don José Manuel Suárez, no menos portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura asegura: “la votación que aprobó el Plan Ibarreche es nula de pleno derecho al haber votado el grupo Sozialista Abertzaleak que había sido disuelto por el Tribunal Supremo como consecuencia de la ilegalización de Batasuna.


Bueno. ¡Parece que están de acuerdo! hasta que, aparece otro portavoz que representa a la Asociación de Jueces para la Democracia, Don Edmundo Rodríguez y nos deja “helados” al afirmar que: “la votación llevada a afecto en el Parlamento Vasco es válida al haber “metido la pata hasta el corvejón” el Tribunal Supremo al no rematar la faena y privar a los diputados de la ilegalizada Batasuna, hoy pertenecientes a Sozialista Abertzaleak, de sus escaños. Como al día de la votación siguen siendo diputados, pues pueden votar”.


Después de  esto: ¿Podemos fiarnos los ciudadanos de a pie, no abogados, del Tribunal Supremo, que al parecer no ha sido capaz de prever estas graves consecuencia al dejar que “con los tres avisos se fuera el toro vivo a corrales” y que, tras lo visto y padecido basa sus decisiones en leyes no perfectamente claras que dieran infalibilidad de aplicación? Hay demasiadas lagunas  en muchos ámbitos, algunas de las cuales hemos padecido en varias ocasiones y esto…no me parece demasiado constitucional.


Dentro de nada los catalanes seguirán los mismos pasos para aprobar su Estatuto como ya ha anunciado su Presidente.


Estamos en el 2005 que es proclive a la aplicación del refrán: “El cinco te…hinco” y eso es lo que nos van a hacer a los españoles, quienes reniegan de serlo cual son catalanes y vascos, ante la debilidad de un gobierno que no ha sido el único sufridor de esta astenia, pues los otros que también hemos padecido,  en vez de “apretar las clavijas” de forma progresiva, parece como si las hubiesen dejado que se “rompieran por propia oxidación”.


Recuerden lo que ocurrió con Gibraltar cuyos habitantes estaban “ahogaditos” cuando se les cerró la verja y hubieron de vender las cuantiosas posesiones que tenían en la Costa del Sol  para disfrute y relax.


Se les complicó el chollo al tener, desde ese momento, que disfrutarlas tras un periplo por puerto de Tánger con escasísimas líneas marítimas que les hacía imposible el disfrute por falta material de tiempo en los fines de semana, pero que cuando nuestra benevolencia les abrió la barrera,  no solo respiraron sino que levantaron el vuelo tanto que, se nos subieron a “las barbas”y ahora abogan por poner ellos las condiciones cuando juegan con el condicionamiento de que nosotros si acatamos las leyes europeas.


Ahora ya volvemos  al 2020:

¡Que Dios nos “pille confesados”! pues el porvenir de los que nos sentimos orgullosos de ser españoles no es muy esperanzador que digamos, debido a que los independentistas, mientras esté en el mando este gobierno,  conseguirán todo lo que se propongan al ser una de las patas de la banqueta en que se sustenta.