CC.OO. denuncia el fallecimiento de un trabajador del CAMP con síntomas de coronavirus y exige soluciones

CC.OO. denuncia el fallecimiento de un trabajador del CAMP con síntomas de coronavirus y exige soluciones

​Denuncian que ha fallecido "sin que la Junta pusiera en marcha ninguna medida preventiva cuando estuvo expuesto al virus"
|

Comisiones Obreras sigue con la vista puesta en la situación del centro de servicios sociales CAMP de Salamanca donde, denuncian, este mismo miércoles ha fallecido un trabajador por una posible infección de coronavirus. 


Según expresan, este trabajador ha fallecido "sin que su empresa, la Junta de Castilla y León, pusiera en marcha ninguna medida preventiva ni ningún protocolo de prevención de los existentes cuando estuvo expuesto al virus". 


Ante ello, el sindicato ha trasladado a la Junta el "profundo dolor de todos los trabajadores de servicios sociales y la enorme indignación de todo el personal porque se les ha dejado trabajando durante muchísimos días sin ninguna medida de protección, sin ninguna información ni formación, permitiendo con ello la expansión descontrolada del virus COVID 19 por todo el centro, afectando a decenas de personas que ahora ven muy comprometida su salud e incluso su vida, como se empieza a ver".


Y como recuerdan, han pedido de manera reiterada soluciones, incluso con una denuncia en la Inspección de Trabajo y una demanda en el Juzgado. "Es inadmisible que se haya puesto en gravísimo riesgo la vida de las personas mientras los responsables de la Junta de Castilla y León a todos los niveles han dado la impresión de haber estado 'pasándose la pelota' de la responsabilidad en lugar de ponerse manos a la obra y poner en marcha todos los protocolos.


Por ello, insisten en la denuncia de que no ha habido formación para la utilización del material, el cual tampoco es suficiente, ni tampoco protocolo de limpieza y desinfección, o zonas de aislamiento no delimitadas, entre otros errores. 


CC.OO.  pide a los responsables políticos y de gestión de la Junta que no se limiten a recibir fríos informes elaborados con datos para estadísticas y pónganse a revisar las realidades, a comprobar el día a día que se sufre en los centros.