ENTREVISTA | Paula, una vallisoletana confinada en Madrid: “Intento animar mucho a mis padres, para ellos es importante saber que estoy bien”
Paula Pérez teletrabajando en su casa de Madrid

ENTREVISTA | Paula, una vallisoletana confinada en Madrid: “Intento animar mucho a mis padres, para ellos es importante saber que estoy bien”

​La pucelana nos confiesa que participó en la capital de España en la polémica manifestación de 8-M, que está llevando bien el confinamiento, pero le genera dudas el futuro económico del país cuando la virulencia del coronavirus remita
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Paula Pérez León es una vallisoletana de 30 años que hace dos hizo las maletas para marcharse a la capital de España a trabajar. Licenciada en derecho y auditora de la Seguridad Social, la pucelana es amante del deporte, la lectura y la cocina y nos confiesa que, de momento, está llevando bien el confinamiento.


Charlamos con nuestra entrevistada sobre cómo llevó el origen de la pandemia en la Comunidad con más casos contabilizados, sobre como está viviendo en primera persona esa transformación de Ifema en un hospital con más de 5.000 camas en apenas tres días y sobre muchas cosas más en esta entrevista.


Pregunta. ¿Cómo está viviendo una vallisoletana en Madrid estos difíciles días de confinamiento ante el Estado de Alarma imperante en el país?


Respuesta. Todavía no me creo la situación que estoy viviendo. Es lo más duro que viviremos los de nuestra generación. Me asombra mirar por la ventana y ver calles desiertas. La poca gente que veo, con mascarillas y guantes. Bares cerrados, colas en las puertas de los supermercados con metro y medio de distancia entre unos y otros…


Por no hablar, claro, de ese momento en el que te toca salir de casa para ir a comprar, con más miedo que vergüenza y esquivando a las personas con las que te cruzas. Te da miedo hasta hablar con el carnicero. De verdad, que si me lo llegan a contar hace unos meses, no me lo creo.


P. ¿Cómo recuerda los inicios de la pandemia echando la vista atrás tres semanas? ¿Pensaba que iba a llegar tan lejos?


Yo soy de las que fui a a la manifestación del 8M, tan tranquila y sin pensarlo


R. Me hablas de las tres semanas y me parece que ha pasado un mundo cuando, en realidad, solo llevo dos semanas metida en casa… Para empezar, yo soy de las que fui a a la manifestación del 8M, tan tranquila y sin pensarlo. En ningún momento de ese día pasó por mi cabeza la palabra coronavirus. La semana anterior tuve un par de conversaciones sobre el tema, pero nada más.


Fue el lunes y el martes cuando en la oficina empezamos a estar más pendientes del típico comentario de “otro contagiado en España”. El miércoles 11 de marzo fue un antes y un después, se notaba ya cierto nerviosismo. Los informáticos entraron en acción real y nos prepararon para el teletrabajo.


Nosotros seguimos yendo a la oficina hasta el viernes 13 de marzo hasta que a eso de las 10.00 horas nos llegó un correo en que estaba la orden clara de que nos fuéramos a casa porque iban a desinfectar el edificio, ya que teníamos el primer contagiado.


Fue ahí cuando fui realmente consciente de la importancia que tenía el virus. De que estaba cerca y latente.

Al final, el domingo recibimos la autorización para trabajar desde casa desde el lunes 16 y hasta nueva orden.


P.Volviendo al ahora, esas medidas de habilitar Ifema con más de 5.000 camas, que el Palacio de Hielo se convierta en una gran morgue… son medidas duras que usted está viviendo desde la capital.


R. Cuando veo las imágenes de lo que han hecho en Ifema en prácticamente tres días no puedo evitar emocionarme, por sacar un punto positivo a todo esto. Todo el mundo está siendo solidario, todos estamos colaborando en mayor o menor medida, y como dijo estos días Ismael Serrano: “La patria era esto, más allá de himnos y banderas”.


P. ¿Sigue la actualidad y la evolución del virus que se está produciendo en Valladolid?


R. Sí, la sigo en la medida de lo posible. Mi familia y amigos están allí, y tengo algún familiar hospitalizado en estos momentos, así que sé de primera mano en qué situación se encuentran algunos hospitales.


P. ¿Cuánto tiempo lleva sin ver su familia? ¿Tiene ganas de volver a Valladolid a darles un abrazo?


R. Llevo poco más de un mes pero para mí es bastante ya que la distancia es un paseo y mis padres viven allí. El fin de semana que se decretó el Estado de Alarma tenía billetes para ir a Valladolid. Dudé mucho si ir porque sabía que empezaría una etapa dura. Preferí quedarme por prudencia y responsabilidad. En Madrid había muchos contagios, mi madre es población de riesgo y ya se empezaba a pedir a los ‘madrileños’ que nos quedásemos aquí.


Nada se ha dicho de la cantidad de personas responsables que no siendo de Madrid, y quedándonos completamente solos, hemos tomado la decisión de confinarnos aquí pese a la dureza de estar lejos. Tengo muchos amigos en esta situación.


P. ¿Contacta con ellos cada día?


Intento animar mucho a mis padres, para ellos es importante saber que estoy bien


R. Hablo con mi familia y mis amigos todos los días sin que falte ni uno. Sin esos ratitos sería muy difícil llevar el confinamiento. Intento animar mucho a mis padres, para ellos es importante saber que estoy bien.


P. ¿Cómo es su día a día? ¿Cómo pasa el tiempo sin poder salir de casa actualmente?


R. Lo estoy llevando muy bien. Como ya he dicho estoy sola en mi piso pero con el teletrabajo se pasa la mañana volando. Luego un poco de Netflix, deporte, lectura y aplausos y tienes el día hecho. Me encanta la cocina y eso también es un gran entretenimiento. Salgo una vez a la semana a hacer la compra, voy haciendo la lista con lo que voy a necesitar y se aguanta perfectamente.


Pienso que tenemos que llevarlo con positividad sin caer en el desánimo ni en el pesimismo. Es lo que está ocurriendo, nadie estaba preparado pero no queda otra que afrontarlo y pasarlo. En mi caso, me siento afortunada. Estoy sana y mi familia cercana también lo está. Solo pido que esto siga así.


P. ¿Saldremos pronto de esta?


R. Aunque lo afronte con positividad, también soy realista y creo va a costar. La situación que pueda quedar cuanto todo esto pase me da mucho miedo y me genera incertidumbre. ¿Cómo va a quedar la economía? ¿Cómo se va a retomar la libertad de movimiento? ¿Cuándo se podrá volver a viajar? Muchas preguntas que se irán resolviendo poco a poco, no sirve de nada adelantarse.