No he visto El Clásico en el Hospital
OPINIÓN

No he visto El Clásico en el Hospital

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Y es que el servicio de televisión, al menos en lo que respecta al Hospital Clínico de Salamanca, está cedido en licitación a una empresa “Quantion” que ha realizado la instalación para que, no cada habitación sino que cada usuario, tenga una televisión a su disposición.


En busca de mayor información recabé una causa, no me dieron otra que Movistar había cortado la señal del fútbol en general para esta empresa. Pero sabiendo Movistar, hacia quien iba dirigido ese servicio me parece poco solidario de su parte no haber esperado al lunes para cortar el servicio. Si dicen que el contrato finalizaba el 1 de marzo debo aclarar que fue tras el final del partido entre el Bilbao y el Villarreal que se produjo el corte. Si lo tenían que cortar a las 00,00 del 1 de marzo por que pude ver este partido. No me creo ninguna versión. Este servicio, la instalación de las televisiones en cada habitación lo podría asumir la sanidad publica como asume instituciones penitenciarias la instalación de TV en los Centros Penitenciarios para los internos. El acceso a otros servicios como son los de pago quedarían a expensas de prestarlos por las compañías de forma personalizada bajo demanda.


Por medio de esta prestación, el paciente tiene acceso a unos servicios, que no son baratos y que son el reflejo de un coste de la licitación realizada con no sé qué oscuros intereses.

Como ven en la foto, por una hora, 1€ y por la escala de costes cuanto más tiempo menor coste por hora hasta, hasta 13 euros por 3 días.


Por circunstancias de la vida he pasado la jornada del clásico en el Hospital Clínico de Salamanca.

Me quedaba como consolación después de tener una pequeña guerra con mi estomago y tripas, una jornada con el clásico.


“El Hospital no es una taberna”, escuchaba por ahí un día después. Claro que no, el hospital no es una taberna, pero la habitación donde paso penurias mientras tanto de sanarme es la extensión, en lo privado y en lo personal, de mi casa, esa habitación es donde convives con los tuyos en los momentos mas duros de tu vida. Es donde intentas con la ayuda de los profesionales sanitarios, rehacerte como persona. Por eso estoy absolutamente en contra del secuestro que hace la sanidad pública de aquellos derechos que no has perdido en caso de hospitalización como es, por ejemplo, el Constitucional de recibir información por cualquier medio.


A partir de aquí que cada uno saque sus conclusiones.