Sindicatos estudiarán un millar de documentos sobre la venta de Lauki

Sindicatos estudiarán un millar de documentos sobre la venta de Lauki

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El Juzgado de lo Social 2 de Valladolid ha dado un plazo de tres días a UGT y CC.OO para que ambas partes, demandantes en el proceso contra Lactalis para forzar a ésta a vender a otra empresa la parcela de la extinta Lauki, puedan analizar la profusa documentación que la multinacional francesa ha presentado este jueves con el fin de justificar que realmente mantuvo abiertas negociaciones para la venta de los terrenos.


Tras la imposibilidad de ambas organizaciones de poder contar en la vista oral con el testimonio del alcalde, Óscar López, como así pretendían, UGT y CCOO se han encontrado además este jueves en el juicio, para su sorpresa, con el problema añadido del más del millar de documentos presentados a última hora por Lactalis para tratar ésta de demostrar que cumplió fielmente el compromiso adquirido en su día para tratar de buscar una empresa compradora para la parcela de la antigua Lauki, ubicada en la Avenida de Santander.


El movimiento a última hora de la multinacional francesa para probar que habría llegado a mantener contactos, a través de la mediadora Avant, con cerca de noventa mercantiles, ha llevado a los sindicatos a solicitar a la juez un plazo de tiempo para estudiar la documentación, con lo que finalmente la magistrada les ha concedido tres días para tal cometido.


Hubo “fraude”


"No sabemos si habrá una nueva vista o bastará con el informe de nuestra representación legal", ha explicado a Europa Press el portavoz de UGT, Raúl Santa Eufemia, quien persiste en la idea, al igual que CCOO, de que Lactalis cometió "fraude" al incumplir la medida de acompañamiento del ERE extintivo pactado por el que se comprometía a abrir una negociación para vender los terrenos a otra empresa.


Por ello, la parte demandante solicita la imposición de una multa de 187.000 euros a la multinacional gala, que en caso de ser estimada serían destinados a la Fundación Anclaje, así como la apertura de un verdadero proceso negociador para la venta de los terrenos por espacio de un mes, "en principio a cualquier empresa interesada", precisa Santa Eufemia.


El cierre de Lauki dejó en la calle a más de noventa trabajadores, algunos de los cuales se acogieron a jubilaciones, otros optaron por la indemnización y un 70 por ciento de la plantilla fue recolado en otras plantas de la multinacional, fundamentalmente en Granada y Galicia. Sin embargo, como así sostiene Santa Eufemia, buena parte de estos últimos ha vuelto a Valladolid y ha dejado la empresa a cambio de una indemnización.