Gallo y los forcados, entretenida tarde de toros en Alba

Gallo y los forcados, entretenida tarde de toros en Alba

|

El Ayuntamiento de Alba de Tormes cambió el formato del festejo taurino para las fiestas patronales de Santa Teresa. De la tradicional corrida se ha celebrado un festival que, vista la asistencia de gente, más de tres cuartos de plaza, el cambio no ha resultado mal. Un público entregado toda la tarde. Unos tendidos que, lo principal, se divirtieron con el desarrollo del festejo en el que, todo hay que decirlo al ser un festival, no es menester en entrar en mayores detalles.


La presencia de los forcados amadores de Arronches (Portugal) fue la mayor atracción, no solo por su novedad por estos pagos, sino por el arrojo, el valor, la hombría y la emoción que transmitieron en sus dos pegas. Si en la primera tentativa no pudieron lograr parar al novillo -sin fundas-, en la segunda, el pegador y todo el grupo estuvo certero y lograron hacer una emocionante pega que puso al público en pié. Es otra forma de vivir lo taurino. Es la lucha más natural del hombre -a pecho descubierto- contra el toro que acomete. Enhorabuena por esta decisión de enseñar también lo interesante del país hermano y vecino.


También merece destacar el toreo pulcro, limpio, profundo de Eduardo Gallo. Ese torero salmantino que aún necesita una nueva oportunidad. Ese matador tocado por el temple que se le ve maduro en todos los conceptos. Una pena que no haya podido torear por aquí más que dos festivales. Pero el kikirikí del 'Gallo' aún se escucha.


Manuel Diosleguarde cortó dos orejas ante un novillo duro, complicado, pero estuvo 'de novillero' y gustó al público. Eso sí, muchos seguidores del joven salmantino.


Manolo Vanegas cortó una oreja por su decisión, por sus ganas, por el valor en la suerte de banderillas. No es menos cierto que recibió una soberana paliza del novillo que, a la postre, le impidió entrar a matar -suerte que realizó Eduardo Gallo- mientras pasaba a la enfermería donde se le apreció una fisura en la zona de la muñeca derecha.


Damián Castaño estuvo 'en Damián'. Con ganas. Con decisión. Eso sí, muy acelerado por las 'ansias' que lo pueden.


Finalmente, el rejoneador Sergio Domínguez, que cortó otra oreja ante una aseada faena.


FICHA DEL FESTEJO


Plaza de Toros La Cubierta de Alba de Tormes. Más de tres cuartos de entrada. Un novillo de 'El Canario' para rejones, dos novillos de Miranda de Pericalvo -1º y 3º- y dos de Santiago López Chaves -2º y 4º- para lidia a pie. De buen juego, en general.


El rejoneador Sergio Domínguez, una oreja.


Eduardo Gallo, una oreja.


Damián Castaño, ovación y saludos.


Manolo Vanegas, una oreja que paseó su cuadrilla al pasar a la enfermería.


Manuel Diosleguarde, dos orejas.


FOTOS LUIS FALCÃO