Las calles de León, colapsadas para celebrar las Cantaderas

Las calles de León, colapsadas para celebrar las Cantaderas

|


El centro de la capital leonesa ha quedado colapsado esta mañana de gente alegre dispuesta a celebrar la fiesta de las Cantaderas y ver el gran desfile de pendones y de carraos engalanados, con los que la ciudad conmemora a San Froilán. Miles de personas han aprovechado el buen tiempo para echarse a la calle y disfrutar de una de las fiestas más tradicionales de León.


El centro de la fiesta es la pugna que desde hace siglos mantiene el Cabildo de la Catedral y el Ayuntamiento sobre si la ofrenda que hace el Ayuntamiento a la Virgen de la Regla es una obligación o un deber. Todo procede de la batalla de Clavijo, en la que el rey leonés Ramiro I vence a los musulmanes por intercesión de La Virgen de la Regla y del apóstol Santiago.


Al vencer los ejércitos cristianos, el Reino de León queda liberado de pagar al emir cordobés el tributo anual de cien doncellas, que debían entregarse a la corte musulmana, donde trabajaban como sirvientas en la corte. Como agradecimiento por la victoria, los regidores municipales establecieron ir a la Catedral cada año de forma voluntaria y libre para hacer una ofrenda a la Virgen de la Regla, consistente de productos de la tierra.


Entiende el Cabildo desde hace siglos que el Ayuntamiento viene a hacer esa ofrenda por obligación, empujado por el compromiso del pueblo de León tras la batalla de Clavijo. Y así, desde hace siglos. Un debate interminable.


Este año tocó al concejal portavoz del PP, Fernando Salguero, exponer la tesis del Ayuntamiento, de que estaban allí libremente y por mero agradecimiento. Por parte del Cabildo, intervino el sacerdote Mario González, quien no dudó en recordar al Ayuntamiento la obligación de venir a la Catedral a hacer la ofrenda por imperativo del pueblo leonés.


Alusiones a la situación de Cataluña, a la sequía, a la Historia y a sentimientos como la temeridad, la generosidad o la cobardía, y todo ello con un gran sentido del humor y camaradería, no fueron determinantes para que el debate se inclinase hacia una u otra posición. Un debate que fue seguido por decenas de personas que abarrotaron el claustro de la Catedral y que se retrasó debido al retraso provocado por un ensordecedor  toque del ángelus de las campanas catedralicias, lo que el síndico municipal creyó ver una maniobra de boicoteo por parte del Cabildo.


PENDONES Y CARROS


Concluido el debate en tablas, como no podía de ser otra manera, los dos ponentes se fundieron en un abrazo, devolviendo el clima de cordialidad a ambas instituciones. Minutos más tarde, Cabildo y Ayuntamiento, junto a decenas de fieles asistieron en amor y compañía a una misa en el interior del templo. Fuera, mientras tanto, miles de personas contemplaban el vistoso desfile de pendones, este año con más de 250 ejemplares venidos de toda la provincia y que llenaron de color, música, tradición y alegría las calles céntricas de la capital.


Con los pendones descansando en las rejas de la Catedral, comenzó el desfile de los cerca de cincuenta carros engalanados, procedentes de los pueblos cercanos  la capital y que representan la alegría por la recolección de la cosecha. La Plaza del Grano esperaba la llegada de los carros, para dar a conocer los premios.