El coche eléctrico, un futuro muy presente

El coche eléctrico, un futuro muy presente

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Las distintas instituciones salmantinas dentro de su actividad política han demostrado por acción o por “no hacer nada, directamente”, su posición en lo que respecta a la implantación del coche eléctrico.


El Ayto de Salamanca -por acción- con las mociones presentadas por la oposición a lo largo de este año ha evidenciado una posición a favor.


Por contra, nos encontramos en el inicio del último trimestre del año y, salvo la moción del pasado mes de septiembre presentada por Ciudadanos solicitando la instalación de puntos de recarga, poco movimiento hay en esa dirección.


Esperamos que los próximos presupuestos, de este Ayuntamiento, reflejen ya una cantidad asignada a este fin, y con unos tiempos de ejecución adecuados y perfectamente delimitados.


La implantación del coche eléctrico viene determinada por las exigencias de la UE que aconseja para España, para el año 2020, instalar 11.000 puntos de carga o electrolineras, y la matriculación de 300.000 vehículos eléctricos. Y digo bien, cuando digo “netamente eléctricos”, eso significa que la fuerza motriz que mueve un vehículo provenga única y exclusivamente de un motor eléctrico.


Por otro lado está la Diputación de salamanca de “no hacer nada” (gestión llevada a cabo por el Partido Popular que nos indica que, muy en contra de su discurso del Día de la Provincia, nunca podrá ser moderna, ni llevar o trasladar la modernidad al campo). Pero para muestra un botón, cómo el PP puede presumir de una Diputación moderna, actual; una institución que no tiene wifi en su sede central, y que muy a pesar de las mociones y denuncias llevadas a cabo por la oposición no se ha hecho nada al respecto.


Ciudadanos presentó una moción en el mes de marzo para subvencionar, promover, en algunos municipios de la Sierra y zonas turísticas la instalación de electrolineras asociadas a éstos, se planteó la moción en el sentido de fijar a esta infraestructura como un ariete que iniciará la implantación del vehículo eléctrico en el ámbito rural. A la vez que, por su lejanía a Madrid, fuese un elemento de atracción de vehículos eléctricos, de un turismo asociados a este uso al tener zonas de carga no tendrían inconveniente en elegir esta zona para viajar con sus vehículos eléctricos. Un doble uso: atracción de un turismo específico y su permanencia para ser aprovechado por los vecinos, dualidad que habría hecho rentable su instalación.


No hubo manera; entre los que calificaron -lo que ya es casi normal en algunas ciudades- como un uso de o solo para la élite, Ganemos.


Los que directamente no estaban capacitados para decidir el voto por un mal asesoramiento, o algo peor, el  PP confundiendo la tecnología que mueve este tipo de vehículo, hasta calificar en craso error al  gas natural como un combustible ecológico cuando no lo es.


Y el PSOE, que se guardaba el voto a favor para otro momento, quizás para cuando -pasado algún tiempo- presenten ellos su moción y se consideren los salvadores de la estrategia del Ministerio de Industria y Turismo.


 En enero de 2017 había matriculados en España 8.200 vehículos eléctricos y 2.137 puntos para realizar recargas.


Hasta ahora, tres elementos han evidenciado la falta de coherencia de las instituciones y la necesidad que tiene el Ministerio de Industria y Turismo en cumplir la estrategia integral para el impulso del vehículo eléctrico en España. Estrategia -no olvidemos- que deviene de tener que cumplir las exigencias o recomendaciones de la UE que viniendo de quien vienen casi las cumpliria sin decir ni mú.


Que siendo una estrategia a nivel nacional no se haya impulsado una norma bien definida en objetivos y plazos para su cumplimiento, y muy importante, que fuese de obligado cumplimiento por parte de las instituciones, al menos la de promover, facilitar o por qué no decirlo, analizando el terreno donde sería más factible, encabezar la instalación de dichas electrolineras.


Un absoluto desconocimiento de las facilidades y ventajas que supondría el uso diario del vehículo eléctrico, y en esto la asociación de fabricantes de vehículos ANFAC tendría que haber dicho algo más .


No se informa o no se facilita mucho más allá de subvenciones gubernamentales para la compra de esos vehículos.


No se potencia y como decía no se informa sobre la viabilidad y operatividad como vehículo habitual al eléctrico.


Desde hace aproximadamente 3 años  hay vehículos eléctricos con autonomías superiores a 200 km que pueden asimilar los servicios en la mayoría de los movimientos urbanos, pero la falta de esas infraestructuras son un importante impedimento para llevar al éxito esta estrategia.


En este país nos encontramos con una posición kafkiana por parte de este Gobierno: en la clásica fábula de la rana y el escorpión, hay dos personajes. Cada uno con su defecto y su virtud, la rana es servicial, educada y facilita el paso del río al escorpión. Este por el contrario, como virtud es ser consecuente con lo que es y, actúa como debe actuar un escorpión, picando a la rana y muriendo con ello los dos.


Como decía, en esta fábula hay un único personaje -el Gobierno- que sobre actua asimilando la interpretación de los dos personajes, hay un río que vadear, la implantación del coche eléctrico. El Gobierno, en este caso la rana, es servicial pone facilidades, hace lo imposible por implantar el vehículo eléctrico con su estrategia de sus subvenciones, pero luego tiene el famoso impuesto al sol, que como un aguijón, envenena y mata cualquier intento de hacer progresar esa implantación. Incluso aunque sea por iniciativa privada, estos desconfían de la política seguida por el PP respecto de las energías renovables.


Salamanca, por encontrarse en un centro estratégico, donde confluyen líneas nacionales e internacionales de norte a sur y de este a oeste- vamos a dejar pasar el tren, dejar a un lado las posibilidades de ser líderes indiscutibles por culpa de partidos que creen que aún es pronto para actuar, o que los coches eléctricos solo se pueden cargar en un cargador específico, (no han descubierto los adaptadores) o que piensan que, el gas natural es ecológico y un combustible con muy escasa incidencia en el automóvil ligero y que mueven principalmente autobuses urbanos.


Debemos recordar que ahora como novedad llega el GLP a España, en Francia llevan utilizando este combustible, al menos que yo tenga conocimiento, por experiencia 25 años, realmente quieren, queremos, que el coche eléctrico sea una novedad en España dentro de 25 años. Otros partidos piensan que esto es un servicio para elitistas.


Y mientras, en españa tenemos 2 años para aumentar en 291.000 el parque nacional de vehículos eléctricos y en más de 8.700 los puntos de carga o electrolineras.