Reflexiones sobre la envidia de Juan de Portoplano

Reflexiones sobre la envidia de Juan de Portoplano

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0. En un mundo que ya pocas personas hablan-sienten-piensan-desean de y en la correcta moralidad-ética, que muchos no saben que existe lo bueno y lo menos bueno y lo malo y lo más malo, quizás sea necesario, aunque hables a los peces, intentar fijar unas reflexiones para que cada uno, mirándose a su espejo se enfrente de verdad a lo que es, a lo que de verdad siente, a lo que de verdad piensa, y quizás, sea capaz, de autoreflexionar sobre la bondad y la menos bondad, y por ejemplo, en este pequeño y modesto artículo sobre algunos de los males que produce la mala envidia.


1. Emergió del sueño de la noche y bien al alba, recorrió ríos de alquitrán y adoquines de su lugar, y despacio se encaminó hacia el horizonte de la Naturaleza, para caminar intentando averiguar algo de la esencialidad humana.


- La mala envidia cuántos males ha hecho, primero dentro de uno mismo, quién la padece, segundo, el objeto de la envidia, otras personas.


- Padeces la flecha de la mala envidia y te ha destrozado el alma-carne-mente, pero no eres consciente de que la padeces, crees que es justicia, crees que es verdad, crees que es incluso bondad, pero es simplemente negra envidia.


- Cómo te entró la mala envidia en tu alma-corazón hace tantos años, tantos lustros, tantas décadas contra una persona, y siempre has estado maquinando contra ella, ya ni siquiera recuerdas el origen de ella.


- Si existe el Buen Dios, y existe un Juicio Particular y si existe una Eternidad Buena y Otra Eternidad no Buena, entonces quizás de verdad, veamos la bondad y la verdad y la maldad de cada uno, empezando por uno mismo. ¿Pero tantos llevarán ya tanto mal hecho, que serán capaces de arrepentirse en ese momento último?


- ¿Han quitado a los humanes, la creencia en un Dios para convertirlos en pequeños animalejos, llenos de pasiones-pulsiones, que no saben controlar y autocontrolar y así de ese modo gestionar mejor sus destinos, así de ese modo caigan en multitud de errores teóricos y prácticos, y así cada día obligarlos a que salgan de sus casas a sus labores…?


- Se puede definir la envidia como la tristeza por el bien del otro y el pesar o tristeza por la felicidad del otro, aunque el bien del otro lo haya conseguido según la legalidad y la moralidad y la religiosidad correcta. Es desearle el mal al otro, a una persona, no a todas, porque tiene bienes que tú no tienes, pueden ser bienes de fortuna, de cultura, de inteligencia, de cualquier cosa. Pero ese mal que le deseamos a la otra persona, lo tenemos tan dentro de nosotros mismos, que muchas veces, ni siquiera somos capaces de analizar el origen de ese mal.


- Es lamentable, asistir al espectáculo, que personas de mayor grado de bondad-verdad-racionalidad-prudencia son tenidos como personas de menos bondad-racionalidad-moralidad.


- Tantos engañan con las palabras, primero, se autoengañan con sus pensamientos, segundo se autoengañan con sus razonamientos y datos y pruebas, tercero, engañan a los demás con sus palabras, cuarto, engañan a los otros con sus actos.


- El mal de la envidia, avaricia, lujuria, gula, soberbia, vanidad, pereza, ira-cólera, los siete errores morales graves o los siete pecados capitales, como antes se definían, han matado a más personas que las pestes y las guerras. Es más, casi todas las guerras tienen sus principios en ellos, incluso algunas enfermedades también.


- El mal envidioso desea todo o casi todo. Pero no hace casi nada, para conseguirlo con la legalidad y la moralidad correctas.
- La mala envidia posiblemente haya matado a más personas, por dentro y por fuera, que la espada.
- La mala envidia desea el mal del otro, desea el mal del otro, por lo que es o tiene el otro, que lo ha conseguido de forma legal y moral, con su trabajo y su estudio y su esfuerzo y su inversión.
- Demasiadas veces, la mala envidia, es el odio que un ser humano arrastra contra la sociedad y la humanidad, y lo cristaliza y enfoca hacia determinadas personas.
- Si encuentras una persona que es bondadosa y que busca la verdad, y que intenta hacer el bien, que es racional y prudente, si la encuentras no las minusvalores, no la ningunees, ni la pises, porque estarás haciendo y haciéndote un mal enorme. Porque solo encontrarás muy pocas personas así en tu existencia.
- Intenta curar, primero tu mente, del mal que arrastra, de tus malos actos, de tus malos hábitos, de tus malos pensamientos, de tus malos deseos-pasiones-pulsiones-instintos. Aunque tú te creas bueno, puede que arrastres mucho mas mal del que crees y mucho más bien del que crees, aunque no lo centralizas-focalizas-materializas contra todo y contra todos, sino solo contra algunas personas.
- En un juicio hay que oír, al menos, las dos partes, y después desde luego hechos y datos, y casi siempre cometemos el error de escuchar solo una parte. Tú eres el testigo, el juez, la parte, y el que das la sentencia. Y nunca escuchas a la otra parte. Y este es el principio del mal.


- Si existe Juicio Particular después del Tránsito, y te tengas que enfrentar de verdad a tu conciencia y autoconciencia, ya sin engaños, quizás no seas capaz de soportar el mal que has hecho, sin necesidad, a determinadas personas, que ellas no te hicieron nada, pero que tú durante años y décadas has estado criando y perfeccionando esa maldad. Cuándo tengas que pesar el corazón, como dirían los antiguos egipcios, y tengas que pesar las acciones-hábitos buenos y los malos, ya sin engaños, ya sin autoengaños, ya juzgándote de verdad, serás capaz de no caer en la desesperación, y esperar y pedir la infinita misericordia del Buen Dios. Claro está, como no crees en nada de que haya algo después de este mundo. Pero no olvides que hay muchos, que no creen, mientras que viven, pero cuándo se va acercando la guadaña de la muerte, créeme que casi todo el mundo empieza a creer y ya el mal hecho ahí se queda. Por tanto, no sería lo más racional, primero, empezar a arrepentirse del mal hecho, segundo, intentar no volver a hacer ningún mal.


- Es un mal no defenderte, con racionalidad y prudencia y justicia y de forma mesurada y correcta del mal de uno mismo se hace a uno mismo, y del mal que uno mismo hace a los demás, y del mal que otros quieren hacerte a ti.


- Uno de los mayores males del mundo, es que muchas personas se meten en la vida de los demás, sin venir a cuento, y el segundo mal, es que solo se escucha o se oye, una sola parte.


- No quieras ser el objeto de la envidia de nadie, pero intenta desarrollar tus talentos, según la moralidad correcta, según la legalidad, según el Buen Dios.


- Si haces el mal, al final, el mal te atrapará a ti y a otros, si haces el bien, al final, el bien te atrapará a ti y a otros.
- No olvides que con una buena moral y ética eres más libre, y con una mala moral, teórica y práctica en tu vida, eres menos libre, sea cual sea tu oficio o profesión y sea cual sea tu ideología o tu estrato social o tus circunstancias. .


2. El de Portoplano, volvió cansado y agobiado, no ya del paseo físico y material, sino de intentar en frases abordar con palabras-imágenes, realidades que antes eran tan claras, para tantas personas, y que ahora, los humanes, se han alejado de la búsqueda, demasiados humanos de que existe el bien y el no bien y el mal y los males. De que existen errores morales graves, y que éstos hacen el mundo peor, que son las fuentes de tantas injusticias, sufrimientos, penas, angustias, para unos seres humanos y para otros. Lo que sucede, es que unos humanos caemos en unos errores, y otros, caen en otros, y ni unos, ni otros, son o somos conscientes, o quieren o queremos serlo.