Dos detenidos por robar más de 3.000 litros de gasóleo

Dos detenidos por robar más de 3.000 litros de gasóleo

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La Guardia Civil ha detenido en una localidad de Cantabria a R.R.B, de 52 años, y P.R.S, de 29, como presuntos autores de dos delitos de robo con fuerza y cuatro hurtos por sustracción en la provincia de Burgos de más de 3.000 litros de gasóleo, según informan fuentes de la Subdelegación del Gobierno.


Los hechos ocurrieron sucesivamente durante el pasado mes de julio en el eje de la carretera N-627 a su paso por el Valle de Valdelucio, sobre el combustible de la maquinaria que acomete las obras de acondicionamiento de la explanación de la futura autovía A-73.


Siempre en horario nocturno, los asaltantes "actuaban" sobre el combustible de los vehículos estacionados en las proximidades de las obras al finalizar la jornada laboral, según determinó la investigación que, conjuntamente, han llevado los Puestos de la Guardia Civil de Villadiego, Sotopalacios y Alfoz de Burgos.


La reiteración de hechos similares sobre los mismos objetivos y en tan corto periodo de tiempo hizo pensar en la existencia de al menos dos personas, bien organizadas, dedicadas sistemáticamente a este tipo de ilícitos, ya que fueron denunciados como sustraídos 3.050 litros, no dudando en emplear la fuerza, al encontrar forzados los tapones de varios depósitos.


En una ocasión fueron sorprendidos por el encargado, dándose a la fuga y abandonando parte del "botín" junto a las máquinas. Se localizaron entonces otras garrafas vacías en otro punto que no consiguieron llenar.


Las pesquisas practicadas tras las inspecciones oculares de los hechos, entrevistas mantenidas, seguimientos y esperas discretas han permitido conocer el modo de actuar así como la identificación de los autores, que guardan parentesco, a las que se las vincula en tiempo y hora con el lugar de los hechos, por lo que han sido detenidos.


Operaban siempre en horario nocturno y se desplazaban en dos vehículos que estacionaban a cierta distancia de la maquinaria, ocultándolos de la vista para no levantar sospechas, normalmente en zonas de arbolado.


Luego trasladaban a pie las garrafas hasta las proximidades de los vehículos, acumulándolas a cierta distancia de estos. A continuación, una a una, las iban acercando hasta el depósito de la maquinaria, forzando el tapón si era necesario, vertiendo en ellas el gasóleo.


Obtenido el botín, acercaban los vehículos al lugar, facilitando así la labor de carga y trasporte, huyendo del paraje por carretera, que se encontraba siempre cerca de estos estacionamientos temporales. Las diligencias serán entregadas en los juzgados de la capital.