Una tarde en la Feria de Cuéllar

Una tarde en la Feria de Cuéllar

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De la “pertinaz sequía” de Franco hemos pasado a la “pertinaz lluvia”. Si el lunes se suspendía la corrida de rejones de Cuéllar (aplazada al viernes), hoy estuvo a punto de suspenderse la novillada. Unos minutos antes del comienzo empezó a caer agua y no paró hasta el cuarto novillo. Lo malo para los toros es bueno para el campo.


Lo cierto es que hemos pasado una tarde entretenida en la localidad segoviana, donde nos apetece ir cada año a una de sus tardes de feria entre la pasada de Pedrajas y la de Valladolid, que está a la vuelta de la esquina.


El consistorio cuellarano se encarga de organizar directamente los festejos mayores y populares con el asesoramiento técnico de Julián Alonso, Pepe Mayoral y Pedro Caminero respectivamente. Porque su feria taurina y encierros de Cuéllar, los más veteranos del mapa taurino, tienen ganada buena fama y los ediles quieren mantenerla con buenos profesionales al frente.


Para este año han organizado cinco festejos y nosotros elegimos la novillada donde se anunciaba el diestro de La Rubia, Ricardo Maldonado, y la nueva ganadería pucelana: Toros de Brazuelas (origen juanpedro), cuyas reses pastan en Alcazarén. Colombo, el nuevo valor novilleril, que a la postre fue el triunfador, y Miguel Angel Pacheco completaron el cartel.


toros cuellar segovia santos 10La tarde lluviosa - sol unos minutos antes- deslució lo que pudo ser un triunfo de los tres coletudos porque el piso empezó a ponerse peligroso para la práctica del toreo. Los utreros de Brazuelas ofrecieron embestidas francas y no hicieron feo alguno (nobles), aguantaron firmes sin caerse, salvo el primero. Es decir, novillos para emplearse con ellos y cortarles las orejas. Solo les faltó a los brazuelas un poco más de fondo (carbón). Los hubo de variado pelaje: negros, castaños albardados, colorados, calzones, girones, coleteros, etc.


Pero luego están los inconvenientes que conlleva una lidia con lluvia y barro…. las precauciones y las espadas, que no es moco de pavo. Que se lo digan a Pacheco y a Maldonado; de haber acertado con los aceros otro gallo hubiera cantado, porque el escaso público cuellarano supo apreciar lo poco bueno que se hizo en la novillada.


El más listo de la clase fue el venezolano Colombo. Mientras su presidente, el ínclito Maduro, hunde al país, este chaval de 20 años triunfa en España de forma rotunda y da esplendor taurino a Venezuela. Se sabe bien el oficio a pesar de su juventud, va bien dirigido por Ruiz Palomares -en todos los sentidos- y llega al público con suma facilidad.


Y eso que no puso rehiletes por el estado del piso. Pero estuvo bien con el percal, aunque con la franela ni se cruzó ni profundizó con el mejor lote que sorteó. Sin embargo los mata de forma eficaz y eso alegra al graderío. Total que con una oreja en cada novillo fue el único que ofreció espectáculo saliendo por la puerta grande. Colombo lleva toreadas 13 novilladas, algunas en plazas de primera y con triunfo grande como en Pamplona.


Sus dos utreros - buenos mozos y armados, se movieron con nobleza en las telas hasta que les duró el carbón. Y tomaron dos varas.


De Pacheco gustó la estética y el trazo de algunos de sus muletazos, aunque no llegó a redondear. De lujo el manejo de los avíos por bajo. Mal con los aceros. El negro sexto resultó deslucido y apenas hubo faena. Mató de media. En ambos cosechó silencio con aviso incluido.


Y ya hemos hablado de lo mal que maneja los aceros, sobre todo el del verduguillo, que se eternizó. Tanto el castaño como el negro; un ejemplar con plaza, también tomaron dos varas. Pacheco, que lleva toreadas 19 novilladas, es de La Línea y lo apodera el vallisoletano Francisco Lorenzo.


Y del paisano Maldonado debemos decir que sorteó un flojísimo colorado que se defendía en la muleta y apenas pudo hacerle faena. Con el precioso cuarto y en plena lluvia, lo vimos desconfiado e inseguro. Y a veces un tanto afligido ante un animal que iba y venía a la muleta con cierto aire y cierta clase. Pero el barro acumulado prevaleció a la hora de tirar para adelante. La espada le jugó una mala pasada.


En el capítulo de incidencias hay que reseñar la lesión del subalterno riosecano Herminio Jiménez “Hermi”, que fue atendido en la enfermería de la plaza de desplazamiento de la rótula de la rodilla derecha. Fue cuando intentó sacar al novillo del caballo y resbaló. Deseamos una pronta recuperación a Hermi, ya que en esta época del año abundan las contrataciones. Y es que el invierno es muy largo….