Recobrando la normalidad tras días de miedo y desolación

Recobrando la normalidad tras días de miedo y desolación

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Los cinco municipios afectados por las llamas este sábado del incendio "intencionado" y "criminal" buscan este lunes volver a la normalidad tras recordar los momentos de angustia y desesperación vividos este fin de semana cuando los medios de extinción les evacuaban de sus casas por el peligro y la cercanía de las llamas a sus viviendas.


Más de 3.000 hectáreas devastadas, una provincia angustiada y tocada por este gran incendio que durante todo el fin de semana ha mantenido a la provincia en vilo y que hoy, intenta recuperar la normalidad en su vida. Trabajo intenso de medios de extinción aéreos y terrestres, pero también de los vecinos de las localidades que con todos los medios posibles que tenían a su disposición han intentado ayudar en la medida de sus posibilidades.


Por eso, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Alberto Castro, ha querido hacer especial mención al trabajo que se ha hecho estos días en este incendio "con alto riesgo", en el que han trabajado más de 300 personas, pero sobre todo a los técnicos y por supuesto, a los habitantes del municipio de Pino del Oro. "Todo el pueblo salió a colaborar con los servicios de la Junta y la Ume, como en el momento en el que intentaron salvar la autobomba que finalmente se quemó", señalaba.


Además, los vecinos de los municipios han ayudado a que el fuego no se propagase más con la maquinaría agrícola que disponían. "Han realizado una labor de alabar", destacaba Castro. Y es que, Pino del Oro, Fonfría, Videmala, Bermillo de Alba y Castillo del Alba se han despertado con un intenso olor a quemado que, seguramente, dure varios días y que les recordará continuamente el miedo que el pasado sábado unos pirómanos metieron en sus cuerpos.