Máxima vigilancia de los propietarios de castaños zamoranos contra la avispilla

Máxima vigilancia de los propietarios de castaños zamoranos contra la avispilla

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La Junta de Castilla y León, a través del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, está recordando a los ayuntamientos de la provincia, que cuentan con plantaciones de castaños, las medidas preventivas y de vigilancia que se deben tomar para evitar la expansión de la avispilla del castaño.


La primavera es la estación idónea para inspeccionar los castaños con el fin de detectar las agallas que produce la avispilla. En caso de detectar síntomas de la plaga, se debe avisar al Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora en el teléfono 980 58 11 11 (extensión 89 03 06), en el correo electrónico diaalvru@jcyl.es o a través de los agentes medioambientales de su zona.


La avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus) es el organismo más dañino para los castaños europeos, reduciendo drásticamente su producción de fruto e incluso llegando a matar los árboles si la infestación es muy fuerte. Se sabe que es un himenóptero que ataca exclusivamente a los árboles del género Castanea.


Se trata de un grave problema que requiere la máxima atención y vigilancia por parte de los propietarios de plantaciones ya que la única forma de luchar contra su dispersión es la prevención. Si se evita la entrada de material procedente de zonas contaminadas y se emplean plantas y estaquillas de la propia zona el riesgo de infestación se reduce considerablemente. Es importante destacar que donde se establezca la avispilla es muy difícil, por no decir imposible, su erradicación.


La dispersión natural de la avispilla es también muy difícil de impedir, salvo en masas muy aisladas de otras, donde la posibilidad de la llegada de la avispilla volando es muy reducida. Aunque haya ya presencia de avispilla en la Comunidad, siguen siendo válidas las recomendaciones de evitar el movimiento de plantas de castaños de unos lugares a otros.


Es de máximo interés que la comercialización y movimiento de planta o estaquillas de castaño se realice cumpliendo la legislación vigente en materia de sanidad vegetal, siendo fundamental conocer el origen de la planta a utilizar en las nuevas plantaciones, pues en planta joven es imposible asegurar que la planta no esté infectada.


Ante la detección de síntomas, los propietarios deben proceder a la inmediata destrucción con fuego de todas las plantas sintomáticas y mantener una vigilancia constante durante todo el periodo vegetativo para ver si aparecen más señales en las plantas aledañas, para proceder a su destrucción si son localizadas más agallas. Hay que recordar que el propietario de los montes es el responsable de mantener el buen estado fitosanitario de sus masas. También se debe comunicar a la Administración la detección de estos síntomas, así como a los propietarios de parcelas colindantes para que procedan a su inspección y actuación si fuera necesario.


Se está estudiando el tratamiento contra la avispilla del castaño, una vez instalada en un territorio, mediante su enemigo natural, el Torymus sinensis, insecto también originario de China. Este tratamiento no es preventivo, sino que sólo es eficaz con niveles de infestación muy altos, su instalación resulta cara y técnicamente compleja, sus efectos tardan también muchos años en ser visibles y no siempre se consiguen resultados óptimos. Por ello, la prevención evitando la instalación de la avispilla en una determinada zona debe ser la prioridad para evitar daño a los castaños y sobre la producción de castaña.