Un CBC Valladolid gigante vence y sigue soñando en oro

Un CBC Valladolid gigante vence y sigue soñando en oro

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El CBC Valladolid sufrió para vencer a Alicante por 66-68 pese a marcharse al descanso con una renta de 17 puntos. Los de Paco García siguen “soñando en oro” y se enfrentarán en las semifinales del Playoff de ascenso a Morón.


Decía Calderón de la Barca: “Una ilusión, una sombre, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son". Bueno, pues el sueño del CBC Valladolid, que no es otro que el del ascenso, continúa y está un poquito más cerca tras el brillante y sufrido triunfo en tierras alicantinas.


Y es que los de Paco García firmaron un primer tiempo simplemente perfecto. Desde el minuto uno el cuadro carmesí quiso hacer de la defensa su mejor virtud y a los de Miguel Ángel Zapata les costaba un mundo anotar mientras que los visitantes se lucían en ataque con un Sergio de la Fuente estelar que ponía a su equipo 2-10 gracias a un triplazo espectacular.


El 22 quería más y provocaba el tiempo muerto local a falta de cinco minutos para el final del primer cuarto con el 4-14 en el luminoso. Tras la finalización del mismo poco cambió el panorama y el capitán de las ardillas seguía a lo suyo y con una canasta de tres hacía que su equipo se marchase al final del primero 11-19, ocho arriba en el marcador.


El segundo empezaba con cuatro puntos consecutivos de un Graham-Bell que posteriormente firmaba el tapón de la noche y de la serie. Los vallisoletanos se encontraban como en casa y parecían recuperados del mazazo del domingo.


El juego era total de los pucelanos. Atrás no concedían y en ataque, un triple de Miguel González, que demostraba su calidad desde el perímetro, ponía a los suyos 15-30, +15, provocando un nuevo tiempo muerto local.


Los de Zapata buscaban recortar la distancia visitante y lo hacían gracias a un triple de Álvaro Martín, sin embargo Sidibe y una gran acción de Dani Astilleros llevaban en volandas a los de Paco García con un suculento +17, 24-41 al descanso.


Tras el descanso y a pesar del triple inicial de Pablo Esteban para el 26-44, los locales tiraron de casta y con un inspirado Álvaro Lobo reducían distancias y metían el miedo en el cuerpo con un gran triple para el 40-48. Temblaban las piernas en el cuadro que preside Mike Hansen que se iba a pesar de todo 44-52, ocho arriba al final del tercero.


Y el cuarto fue de infarto, de esos que hacen afición. Los locales apretaron y se pusieron por delante después de una canasta de Marzo que obligaba a Paco García a parar el choque. Sergio de la Fuente tiraba de galones para volver a poner a los suyos por delante pero los Lobo, Rejón y el anteriormente citado, Marzo, crecían en confianza y un triple del primero hacía saltar las alarmas en el banquillo del cuadro pucelano con el 60-56.


Los visitantes parecían fuera del encuentro, pero nada más lejos de la realidad. Lejos de amilanarse y de venirse abajo tiraron de casta y coraje para en un final no acto para cardiacos llevarse el choque tras un carrusel de fallos desde la línea de tiro libre.


A falta de 21 segundos, Chatman ponía el 62-66, sin embargo, Alejandro Reyes iba, con un triple, a volver a hacer levantarse al Pedro Ferrándiz para el 65-66. Tras esto, Pablo Esteban cogió un rebote salvador tras el fallo de Marzo desde la línea de tiro libre para fallar posteriormente él otro en el aro contrario.


Con 66-68, Alejandro Reyes tuvo la prórroga en sus manos pero la suerte sonrió a un conjunto, el carmesí, que se llevó el gato al agua en el quinto y definitivo partido de una serie espectacular y que se enfrentará a Morón en las semifinales del Playoff.