Salamanca, esta esquina olvidada

Salamanca, esta esquina olvidada

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1985, Enrique Barón y PSOE formaron un trío catastrófico para Salamanca. Como un Atila rojo, por donde pasaron no volvió a crecer nada, bueno sí, algo sí creció; crecieron las malas hierbas y el óxido sobre las vías, creció la soledad, la pesadumbre y finalmente la despoblación “en esta esquina olvidada”


Cuando gobernaban decidieron cerrar la Ruta de la Plata, un tren que unía el norte y el sur de la zona oeste de este país. Poco después, este mismo partido incidía más en el error y cerraba la línea La Fuente de San Esteban-La Fregeneda. Claro!  había que centrar toda la inversión en la niña bonita: el AVE de la Expo. El Ejecutivo central presidido por Felipe González ejecutó el cierre finalmente de 914 kilómetros de ferrocarril que afectaban a 12 líneas y a 132 estaciones.


Ese año el PSOE dio el primer paso en Salamanca para crear un caldo de cultivo propicio y que ha dado como resultado lo que ahora hay, desindustrialización, falta de expectativas profesionales para los que quedaron y para los que cansados de quedarse a esperar se marcharon. Circunstancias que se han multiplicado con las políticas continuistas del Partido Popular.


Hoy en dia, ni el desaparecido Plan Oeste del PSOE, ni el tiempo han permitido recuperar la credibilidad sobre y en este partido, principalmente por eso, por su falta de criterio. Y es que en ese desaparecido Plan Oeste proponían reabrir lo que ellos cerraron: La línea férrea Ruta de la Plata.


¿Se acuerdan del engatusamiento, el engaño como habilidad de la vieja política de la que hablaba la semana pasada? El Plan Oeste es uno de sus ejemplos.


Por aquel entonces Salamanca era, y lo sigue siendo, una potencia en la producción de energía eléctrica. De hecho, tenía la presa hidroeléctrica más potente de Europa -ya éramos europeos y modernos entonces, comparandonos o superando a Europa.


Visto lo visto, lo verde no empezaba en los Pirineos -en alusión a la famosa película de los 70 con similar título-. Lo verde empezaba en Aldeadávila con su energía, hoy denominada renovable, energía verde.


Han tenido que pasar 53 años desde la inauguración de Aldeadávila y poco más de 30 años del cierre de la Ruta de la Plata para que una de las dos líneas ferroviarias que pasan por Salamanca, (líneas férreas que sobrevivieron en la provincia a la guillotina socialista) para que reciban (al menos una de ella) la modernidad que supone la electrificación y la circulación de un tren movido por electricidad.


Apenas hay 50 kilómetros desde este centro de producción eléctrico y la línea portuguesa. Pero era una distancia (esos 50 km) insalvables para la visión política de aquellos años. Y 53 años han tardado en superarla, y para llegar a este punto, el bipartidismo PP/PSOE nunca ha hecho nada.


Han sido las exigencias de Portugal las que han forzado las voluntades públicas españolas que ha solicitado su conexión con Europa por la vía férrea de la línea portuguesa y además,  si no era poca la fuerza, Europa ha reconocido la importancia económica de la línea, todo ello, y no la política española, es lo que ha forzado la electrificación.


De  aquí salen muchas líneas eléctricas hacia todos los lados transportando la energía producida, millones de Megavatios que han ayudado a la industrialización del país, y ¿qué ha quedado aquí de todo aquello?.


Se podía haber electrificado esta vía férrea mucho antes, simplemente por una pura cuestión de respeto hacia la zona que produce, “que en la misma medida reciba lo mismo que a la que beneficia”.


Pero no, no pudo ser. Los intereses políticos de ambos partidos, los del desaparecido bipartidismo PSOE-PP, privaron a esta provincia “esta esquina olvidada”  de años de prosperidad. Hicieron de Salamanca un campo de batalla político el suyo, donde el revanchismo se extendía sobre los derechos de los ciudadanos de Salamanca.


Sólo la presión de Europa, como he dicho antes y la tozudez de los números, la lógica de la línea recta (no la de la línea política con su característico diseño que se amolda a intereses particulares y no tan particulares) ha permitido este avance técnico. Todo esos datos que hace años, 53, ya se sabía, se han impuesto.


Por otro lado, esta electrificación nos vende un tren AVE, un tren VIP, un tren para nada económico e innecesario. Si la modernidad cuesta dinero, Salamanca es el mejor ejemplo de ello. Sí!, tenemos un tren que nos pone Madrid a tiro de piedra -1 hora 24 minutos- pero que solo atiende a tres capitales Madrid, Segovia y Salamanca y con cambio de ancho de vía en Medina un coste añadido inncesario en la via de Avila-Madrid.


Y a colación de esto “el principio de equidad territorial” (Este principio designa una configuración geográfica que aseguraría a todos las mismas condiciones de acceso a los servicios públicos, al empleo y a las diversas ventajas de la vida en sociedad) debo decir: si ya en el año 85 se cerraron dos líneas para centrar toda la inversión en un AVE lejano, nos tememos que, siendo como son los partidos que formaron el bipartidismo y que hicieron política solo para sus principios, a pequeña escala puede pasar igual con la via Salamanca- Madrid por Peñaranda y Ávila que lo que ocurrió con la Ruta de la Plata, que sea la víctima propiciatoria de sus intereses.


Puede que para centralizar el tráfico hacia y desde Madrid por esta estrenada vía, cierren la vía Salamanca-Ávila-Madrid al tráfico de pasajeros. De estos me espero cualquier cosa.


Esta es una vía que apenas ha tenido inversión, un trazado decimonónico altamente desaprovechado y que a mi modo de ver,  sí debería ser la natural comunicación con Madrid. Cumple con el principio de equidad territorial por el que se rigen los servicios públicos de obligada prestación por el Estado. Madrid-Salamanca están conectados por esta vía férrea, y por medio, Ávila y el Campo de Peñaranda. Porque el tramo a rediseñar sería sólo el tramo Salamanca-Avila. Apenas 110 kilómetros. Modernizando este trazado y con un piso mejor permitiría velocidades de 160/200 o 250 kh mediante una adaptación a AV electrificando a 25kv, manteniendo el ancho ibérico y dotándolo de una dualidad de uso -viajeros mercancías- que favoreciese su futuro.


Todo ello redundaría en unos precios de los billetes mucho más adecuados, al haber doble aprovechamiento los costes de mantenimiento estarian más repartidos, y por tanto, precios adecuados más accesibles para la tipología de usuario más habitual de Salamanca. Y  los tiempos de viaje no serían mayores que los del actual tren AVE.


Pues bien, refuerza lo dicho -el mantenimiento de esta vía- la visita que el domingo 30 de abril pude hacer a la Feria MacoInnova de Macotera (dista esta zona a 9 kilómetros de la via Salamanca-Ávila-Madrid, no 50). Esta feria es un esforzado intento por parte de los alcaldes de la zona de poner en el mapa de “esta esquina olvidada” a una zona dejada de la mano de los políticos. El Margañan: Macotera, Salmoral, Alaraz, Santiago de La Puebla, Malpartida, Tordillos etc, zona importante que fue en el trasiego, compra y venta de la lana y ovejas, bien merecen que las vías que permitan la prosperidad no se cierren y se mejoren, este es un buen principio de equidad.


Mientras, debemos ir rezando para que las políticas del PP no hagan perder más población a Salamanca, entre 2005 y 2015, 14.000 habitantes.