Hace 30 años... y mucha nostalgia

Hace 30 años... y mucha nostalgia

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Fue en 1987, hace seis lustros, que uno llegaba a este querido Valladolid con la hierba en la boca y con el pelo de la dehesa. Llegaba de Extremadura; otra tierra deliciosa y con gentes realmente extraordinarias y buenas. Cáceres había sido mi anterior destino en Antena 3 de Radio y llegaba a Valladolid a comerme el mundo con mis insultantes 39 años. Valladolid me acogió con los brazos abiertos, aunque costó adaptarse al seco carácter castellano.


La emisora vallisoletana había sufrido un duro revés y me enviaron de apagafuegos sustituyendo a un embaucador que había logrado, por el morro, sustraer treinta kilos de la época. Se largó fuera del país y aún está en busca y captura. Fue un listo y vividor este pájaro de cuenta que puso en guardia a Manolo Martín Ferrand (†) y a su cohorte. Desde entonces la viña estuvo severamente vigilada.


Lo primero que se hacía en mi época de director de la radio era la visita de cortesía a las primeras autoridades. Y esta fue a la alcaldía que entonces presidía Tomás Rodríguez Bolaños desde 1979. Don José Delicado Baeza, el gran y buen arzobispo, mi paisano albaceteño de Almansa, fue la segunda visita.


En su despacho del Colegio de la Asunción, sede del Gobierno de Castilla y León, me recibió Aznar, que acababa de ganar las elecciones. Y al Castillo de Fuensaldaña, sede entonces de las Cortes de Castilla y León, también acudí para saludar al entonces presidente Carlos Sánchez Reyes que, aunque pertenecía al CDS, fue elegido por imperativo de los pactos en la política.


Entre algunos de los consejeros que figuraban en el Gobierno de Aznar estaba Javier León de la Riva, recién llegado a la política por su estrecha amistad con Aznar. León de la Riva, ginecólogo y profesor universitario, ostentó durante cuatro años el cargo de Consejero de Cultura y Bienestar Social con Aznar y Posada. El resto de su etapa política ha transcurrido en el consistorio vallisoletano.


La radio en Valladolid se vivía intensamente en aquella época. Como emisoras comerciales estaban Radio Valladolid (SER), Cadena Cope, Radio Cadena Española, que emitía publicidad y posteriormente se convertiría en Radio 5 y Radio 80, que luego pasaría a manos de Antena 3. Ambas se establecieron en Valladolid en 1982 con el boom de la frecuencia modulada. Respecto a medios de comunicación audiovisuales, además, estaban RNE y TVE. En medios escritos El Norte de Castilla y una redacción del diario cántabro Alerta que duró escaso tiempo.


Nuestra radio estaba ubicada en los bajos del hotel Olid Meliá (ahora Hotel Olid), en la Plaza de San Miguel. Y allí transcurrieron mis primeros años en la dirección de Antena 3 de Radio junto a los hermanos Ares (Julio y Javier) en deportes; Angel Luis González Clouté (†) en redacción y Federico Gallego y Paloma Iglesias en programas. Como responsable de publicidad estaba Lourdes Sacristán.


Fueron unos años excelentes e insuperables donde rompimos todos los esquemas en todos los aspectos: publicitarios y de audiencia. Antena 3 de Radio había irrumpido con fuerza de la mano de mi maestro Manuel Martín Ferrand (†), que supo colocar perfectamente a sus “peones” (José María García, Antonio Herrero, Mayra Gómez Kemp, Miguel Angel García Juez, Carlos Pumares, Gomaespuma, etc.) para que estos disfrutaran haciendo radio y, a la vez, hacer disfrutar a una audiencia que parecía imparable. Antena 3 de Radio se puso de moda.


A estos años de ascensión irresistible de nuestra radio se sumó, en 1988, la apertura de El Cortes Inglés en el Paseo de Zorrilla, lo que antes había sido el mítico estadio de fútbol. Fue todo un acontecimiento socio-económico porque transformó y modernizó a Valladolid en el aspecto comercial, a pesar de los muchos inconvenientes que surgieron. El Corte Inglés fue y sigue siendo uno de los anunciantes más apreciados por los medios de comunicación.


Desde aquí nuestra felicitación a nuestro amigo José Antonio Lobato, uno de los primeros responsables de este centro que conocí y que continúa en la brecha.


En 1991 inauguramos el nuevo centro de la radio que albergaría también a Antena 3 Televisión, en la Avenida de Burgos. Un edificio que perteneció a una asociación de transportistas (COVATRA) y posteriormente fue sede del diario El Mundo. La televisión nunca llegó a instalarse porque en el fatídico 1992 llegó el “antenicidio”. Antena 3 de Radio se fue al traste y con ella las ilusiones de mucha gente.


La marca cambió de manos pasando a lo que actualmente es Antena 3 de Televisión, mientras que la radio desapareció por completo merced al capricho de unos cuantos desaprensivos. Yo me incorporé a Radio Valladolid, de la Cadena SER, nuevos propietarios de Antena 3 de Radio, donde permanecí unos años dejando buenos amigos.


Después vendría la televisión del Grupo Begar (Canal 29) en Burgos; la dirección de la Fundación del Real Valladolid y vuelta a los medios a través del digital “Estrella Valladolid”, del grupo de Pablo Sebastián, en el 2000 (primer medio digital que hubo en Valladolid). Siempre estuve ligado al mundo del toro a través de Canal 29 TV y posteriormente en RTVCYL. Lo compaginé con la dirección de una revista bimensual denominada Valladolid XXI (Grupo CL Comunicación) y con la gerencia del digital taurino “Burladero.com”.


Y desde hace unos años me quito la nostalgia escribiendo y narrando en este medio digital cosas de las que suceden cada día: NoticiasCyL.com (Grupo CL Comunicación) que dirige mi amigo y compañero Carlos Velasco, al que conocí, tiempo ha, cuando su paisano, el salmantino Manolo Estella, ejercía de presidente de las Cortes de Castilla y León; Carlos, profesor de Literatura, fue responsable de comunicación de esta institución regional, además de dirigir el diario Tribuna de Salamanca. Mi etapa en este grupo fue de lo más gratificante.


En estos 30 últimos años Valladolid ha sufrido cambios políticos notables con personal joven y arrollador; el comercio también ha cambiado a mejor, con macrocentros de carácter internacional que llenan de vida la ciudad. La hostelería es pionera en muchas actividades, su Semana Santa sigue siendo admirable. Lo peor parte se la ha llevado el deporte que, por culpa de la grave y maldita crisis, hemos pasado de brillar en la élite a sufrir un calvario en la medianía, salvo honrosas excepciones como el rugby.


Pero aquí seguimos en este Valladolid querido, donde ha habido un cambio sustancial en todos los sentidos; un Valladolid moderno, siempre elegante y distinto, donde gozo de buenos amigos (y otros que ya no están) y donde he desarrollado mis inquietudes profesionales durante estos 30 últimos años. También lo hicieron mis hijos, aunque dos de tres han volado del nido y con ellos los nietos: Nico y Olivia. Pero siempre nos quedará Lola, que disfrutamos de ella tres días a la semana.


En fin, cosas de mayores. O será nostalgia.


“Asómate a mi nostalgia y cuéntame lo que ves”, dijo el novelista y escritor mexicano Xavier Velasco.