Comienza la ‘era Mañueco’ en el PP de Castilla y León

Comienza la ‘era Mañueco’ en el PP de Castilla y León

|

En realidad, estaba casi todo el pescado vendido de antemano. Al menos los peces gordos: el propio Alfonso Fernández Mañueco, nuevo presidente; Francisco Vázquez, presidente del PP de Segovia, nuevo secretario regional; y Silvia Clemente, la número tres de hecho, que se ocupará del grupo ‘pata negra’ que preparará las elecciones municipales y autonómicas de 2019, denominado ‘Castilla y León 20 19’. Silvia Clemente, actual presidenta de las Cortes de Castilla y León, se convierte así en la mujer con más poder en el renovado PP salido hoy del XIII Congreso Regional.


 
Conocidos de antemano los nombres de los pesos pesados del nuevo organigrama del partido, restaba desvelar los de los peces medianos y chicos, así como el porcentaje de apoyo que recibiría Alfonso Fernández Mañueco por parte de los compromisarios.
Respecto a lo primero, Alfonso Fernández Mañueco ha propuesto una ejecutiva diseñada a su imagen y semejanza casi al 100%.


 


La presunta integración de la que se ha venido hablando en los últimos días entre el sector que lo aupó a la presidencia y el sector afín a Antonio Silván, o lo que es lo mismo, al actual presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, no ha sido tal, salvo la designación como vocal ,a instancias del propio Fernández Mañueco, del alcalde de León y acaso también del presidente del partido en aquella provincia, Eduardo Fernández, y el mantenimiento en este órgano de Alicia García, actual consejera de Familia, como valedora autonómica del afiliado.


 
El escollo de la integración ha tratado de sortearse poniendo el foco en la presencia territorial, con representantes de todas las provincias en el nuevo comité ejecutivo. A este respecto, los nombres más destacables son los del leonés Luis Aznar como presidente del comité electoral; el del alcalde de Burgos, Javier Lacalle, vicesecretario general de Organización y Electoral; la procuradora Isabel Blanco, cuyo nombramiento se ve como la cuota zamorana en la ejecutiva, como vicesecretaria general de Estudios y Programas; y el también procurador regional por la provincia de Valladolid, Raúl de la Hoz, como vicesecretario general de Acción Parlamentaria y Comunicación.


 
Sobre este último, dado que el presidente del partido lo es también del grupo parlamentario en las Cortes regionales, todo apunta a que sustituirá como portavoz en la Cámara al segoviano Juan José Sanz Vitorio, vinculado a Juan Vicente Herrera.
En cuanto al respaldo recibido por Alfonso Fernández Mañueco, han sido 1.010 los compromisarios que han votado a su favor de los 1.108 asistentes en total, lo que equivale a un 91% de apoyos. Es decir, un triunfo tan contundente como el que recibió el 17 de marzo en las primarias con los afiliados.


 
Si a ello añadimos el apoyo explícito que le han tributado hoy los máximos dirigentes nacionales de su partido, con el presidente del Gobierno a la cabeza, Mariano Rajoy, la vicepresidenta, tres ministros y dos vicesecretarios nacionales, Martínez-Maíllo y Pablo Casado, puede afirmarse que Mañueco sale del XIII Congreso con todos los poderes para poner en marcha una nueva etapa en el PP de Castilla y León.


 
Hay que destacar la excelente escenografía del Congreso. Un cónclave organizado a la perfección hasta en los más mínimos detalles. Las intervenciones de los principales líderes tuvieron nivel y resultaron amenas. Juan Vicente Herrera ha demostrado al cabo de quince años como presidente del partido y de la Junta sus excelentes dotes oratorias. Fue el suyo un discurso emotivo más que de balance de gestión, sobre todo de agradecimiento a los miembros más cercanos de su equipo y a la militancia del PP en general. A alguno incluso se le soltaron las lágrimas.


 
El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, gran amigo de Herrera, defendió con vehemencia la gestión del burgalés en estos últimos quince años al frente del PP regional. Ante el debate abierto en torno a los presuntos problemas que puede acarrear la bicefalia (Mañueco, presidente del partido, y Herrera, de la Junta), Feijoo recordó su experiencia cuando en 2006 resultó elegido presidente del PP gallego mientras Manuel Fraga consumía sus últimos años como presidente de la Xunta. “No tuve ningún problema”, afirmó.


 
En su brillante discurso, recordó que Juan Vicente Herrera deja el partido siendo un presidente “invicto”, algo poco frecuente, resaltando al mismo tiempo sus virtudes personales, hasta el punto de afirmar que es de esas personas a las que él le dejaría las llaves de su casa sin dudarlo. En algunos corrillos sorprendió el discurso tan efusivo de Feijoo hacia Herrera.


 
Como para contrarrestar el peso del legado de Herrera se habló, y mucho, de su antecesor en el cargo, Juan José Lucas, quien ostenta el título de presidente de honor del PP de Castilla y León. Se venía a decir que Herrera cierra una etapa brillante, sí, pero que ésta es tan sólo un eslabón más en una larga trayectoria que el partido inició en 1989 con José María Aznar y continuó después con Jesús Posada y Juan José Lucas.


 
El propio Lucas, sentado en la mesa presidencial, parecía sorprendido por las veces que unos y otros traían a colación su nombre, y pedía, gesticulando con las manos, contención ante los reiterados aplausos que le propinaban los compromisarios. “No quiero ser el protagonista”, parecía querer decir.


 
La intervención del nuevo presidente, Alfonso Fernández Mañueco, también fue ovacionada con entusiasmo. En su discurso inicial y en el de por la tarde, después de saber ya que ocuparía la silla curul del PP de Castilla y León, alabó a su contrincante en las primarias, Antonio Silván, “amigo y compañero”. Tras recordar sus inicios en el PP cuando contaba 18 años y subrayar que había desempeñado todas las tareas propias de un militante, desde pegar carteles hasta repartir octavillas, desgranó las principales líneas de actuación que se propone llevar a cabo desde su nuevo cargo, “sin temor a tomar decisiones”.


 
Aunque todo han sido bonitas palabras y abrazos por doquier, llamadas a la unidad, etcétera, la euforia de unos y los rostros serios de otros demostraban que en cualquier congreso siempre hay vencedores y vencidos. Y el XIII Congreso del PP de Castilla y León no ha sido una excepción.


 
El nuevo equipo regional del PP, con Alfonso Fernández Mañueco a la cabeza, será el encargado de decidir las listas en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Al final, siempre se trata de eso, de puestos. Y siempre hay mucha más gente con apetencia que poltronas a repartir. De ahí la alegría desbordante de unos y los rostros funerarios de otros.


 
Conque, concluye la etapa Herrera y se abre la de Mañueco. Nuevos tiempos, nuevas personas, nuevos aires en el PP. Muy pronto se empezarán a notar los cambios, vaya que sí.