“En el Toro Vega nos jugamos la vida por un triunfo”

“En el Toro Vega nos jugamos la vida por un triunfo”

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La pasión por los toros es en ella algo natural, un sentimiento interiorizado y arraigado en una manera de vivir. Melany San José pasó de ser una más entre miles en los encierros, a una cortadora casi pionera. Una mujer haciéndose un hueco en un mundo de hombres y toreros. En plena vorágine de la polémica sobre el futuro del Toro de la Vega, recuerda en esta entrevista con Noticias Castilla y León cómo hace nueve años estuvo sola, a escasos metros del astado, a punto de vivir su momento de gloria en el torneo de Tordesillas.


“Tenía 19 años, era la primera vez que iba con lanza, tuve el toro a cinco metros, le iba a entrar pero vinieron los caballistas, me rodearon, pensaban que ya le había picado aunque no era así y me obligaron a retirarme”, explica con la nostalgia de quien vive ese momento y prolonga el recuerdo como un instante especial, único. Melany San José es natural de Mayorga, tiene 28 años recién cumplidos y un vínculo muy estrecho con Tordesillas.


melany san jose cortadora entrevista 6Los encierros y el Toro de la Vega han sido siempre un componente esencial en su afición por el mundo del toro. “En el Toro de la Vega nos jugamos la vida por un triunfo, solo por el mero hecho de vencer al toro de tu a tu, eso es lo que no entienden los antitaurinos, la belleza de enfrentarte a un animal que tiene todas las de ganar, en una lucha, de igual a igual”, argumenta San José, indignada por el hecho de que el torneo de su pueblo se haya convertido en el foco nacional de la lucha contra la tauromaquia.


“Es un festejo popular y gratis, un torneo que es escaparate fácil para los antitaurinos porque es el único en el que se da muerte al toro”, expone San José, que tras el decreto-Ley de la Junta no concibe que el torneo se modifique para suprimir la muerte del astado, “porque si quitas esa lucha de un lancero contra el toro, ya sería un encierro cualquiera. O se consigue que se siga haciendo como hasta ahora, o doliéndome en el alma, prefiero que lo quiten y no se suelte el toro ese día”.


La brecha entre los defensores de los toros y los políticos ha aumentado tras esta decisión. “Hay cosas más importantes en España, como toda la gente que lo está pasando mal, los que se están quedando sin casa, sin trabajo, pero lo que prefieren es hablar del Toro de la Vega, es algo oportunista que sólo busca sacar unos míseros votos”, critica con dureza una de las participantes en la concentración de protesta frente a las Cortes el día en que se aprobó el decreto-Ley con el apoyo de todos los grupos y la única abstención de Ciudadanos (aunque Albert Rivera manifestó después su rechazo al torneo).


“Es un rito antiguo arraigado a nuestra historia de Tordesillas, una tradición que ha perdurado durante más de 500 años y los que tenemos que decidir si queremos el Toro de la Vega o no somos nosotros, mientras haya alguien que quiera participar en el torneo se tiene que celebrar”, insiste Melany, una fija en la manifestación convocada este sábado en Tordesillas para defender el torneo.


A los antitaurinos “es muy difícil convencerles de que el torneo se tiene que mantener, pero sí les recuerdo aquello de ‘prohibido prohibir’, y que en el Toro de la Vega no siempre hay un final con muerte, el toro siempre tiene la opción de ser indultado si llegara a salir de los límites establecidos en el torneo, como ocurrió dos veces en los años 90”.


“Estamos todos los taurinos y en especial los de Tordesillas, hartos de amenazas, insultos y vejaciones por parte del colectivo antitaurino, que lo único que pretenden es acabar con todas las señas de identidad del pueblo; primero las corridas de toros en Barcelona, el Toro de la Vega, los toros embolados en los barrios de Valencia y dicen que quieren abolir también el toro enmaromado de Benavente y el toro jubilo de Medinaceli”, añade Melany.


Una apasionada cortadora


Escuchándole hablar uno se da cuenta de que no es alguien que pasaba por ahí, que su implicación va más allá de la de un mero forofo atrincherado en un ideario. Esta cortadora comenzó corriendo encierros y acercándose en ellos cada vez más a los toros; “hasta que un día unos amigos me animaron a que cortara una becerra y hasta hoy; tenía 21 años, que para la edad a la que empieza la gente es tarde, pero me ha enganchado por completo”.


Foto cedida por Melany San José. Foto cedida por Melany San José.


En estos últimos siete años, lo que comenzó como una prueba se ha convertido en su gran pasión. “Me gusta porque estás sola con el toro, no hay nadie que te meta un empujón como en un encierro”, explica esta cortadora que asegura canalizar bien el miedo de pasar rozando un animal “que siempre va a correr más que tú”.


Procede de una familia que vive los toros de manera distendida. “De pequeña sí que me llevaban a ver los encierros, pero en mi casa siempre les ha dado mucho miedo acercarse al toro”, una precaución que sus padres aún mantienen ahora, “porque no me van a ver mucho, sí que les da algo de miedo, por eso me apoyan más cuando no me coge el toro que cuando tengo algún percance, igual que mi novio”.


En la historia de Melany San José también hay golpes, “cientos de veces”, y dolor. “Cogidas de vaquillas he tenido muchísimas, para aprender bien te tiene que pasar; de toros he tenido tres cogidas, la última en agosto del año pasado fue la más grave, tuve una cornada en la rodilla y en la caída me rompí la clavícula”, recuerda sintiendo aún unas lesiones que ya están superadas pero que todavía no le permiten volver a la arena después de nueve meses de baja.


Hablando del riesgo que corre, San José recuerda a su compañero Juan Carlos Otero, fallecido el pasado 11 de junio en un encierro en La Parrilla. “Es la cara mala de esta afición, sabemos que nos puede pasar a cualquiera, él ha tenido mala suerte y es una desgracia. El riesgo está asumido pero siempre es algo muy triste”.


Machismo


El mundo de los toros es mayoritariamente masculino. Melany San José, junto con sus compañeras inseparables Miriam ‘La santiaguita’ (de Ciudad Real) y las gemelas, Sara y Coral Mota (de Guadalajara), ha tenido que “callar bastantes bocas” en las plazas de España. “Hay gente que sí se la ve que es machista, van aceptando poco a poco que pueda haber mujeres como nosotras participando en los cortes, pero sí que ha habido veces que alguien te salta con el típico comentario despectivo, pero les cierras la boca porque siempre puedes hacer algo y decir, yo lo hago y tú no”.


melany san jose cortes 2 Foto cedida por Melany San José.


Con un carácter sólido, Melany San José se ha hecho un nombre en un circuito que le permite recorrer muchos puntos del país. “Ahora me voy a centrar más en las exhibiciones que en los concursos, porque lo disfruto más”, explica esta cortadora que reivindica, al igual que los toreros, el arte que conlleva lo que hace, “aunque es verdad que con menos preparación que los toreros; para mi defenderse del toro con una muleta es admirable, me parece más fácil los cortes, aunque conozco a toreros de aquí de Valladolid como Joselillo o Mario Campillo que dicen que ellos no darían nunca un corte”.


Mientras prepara su regreso, la rutina de Melany San José está marcada por el entrenamiento, “mucho trabajo en el gimnasio para recuperar la forma física y también kick boxing para mejorar los reflejos”. Todo por una afición “que no da para vivir, pero en la que tampoco busco eso, quiero tener un trabajo más estable y seguir disfrutando de los cortes mientras pueda”.


En el horizonte puede intuir el día en que deje los cortes, en cerrar una etapa. Lo que Melany San José sabe que le acompañará siempre es su amor a los toros y su defensa encendida de la tauromaquia.