El canto al ramo leonés "revive" en la iglesia San Vicente

El canto al ramo leonés "revive" en la iglesia San Vicente

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La plataforma Cultura y Tradiciones Leonesas "La Parva" celebraba ayer en honor a San Esteban, la festividad del día en la iglesia de San Vicente Mártir de Zamora. Allí tuvo lugar el canto del Ramo a cargo del grupo San Pedro de Castro.


Era la primera ocasión en que en este templo acogía esta ofrenda, que sirvió para que muchos recordaran lo que habían vivido siendo niños en sus pueblos, aquello que se hacía con las rosquillas comentaba algún asistente. El acto contó con la colaboración del párroco Narciso Jesús Lorenzo Leal y el patrocinio de la Caja Rural de Zamora.



Los orígenes del ramo leonés están ligados a las primitivas religiones relacionadas con la naturaleza. El ramo, como casi todos los símbolos paganos, fue cristianizado y pasó a formar parte de muchas celebraciones religiosas.


Primitivamente eran sencillas ramas de árbol, de ahí el nombre de "ramo", conservándose todavía la costumbre de estos ramos primitivos en algunos pueblos de El Bierzo y de la Sierra de Salamanca. Después fueron evolucionando a armazones triangulares, redondos, cuadrados, rectangulares, de rastro, de pavo real o margaritinas. Estos pueden estar barnizados, forrados de telas blancas, cubiertos con mantones o con rosquillas cosidas, y  se adornan con papeles de seda, cintas de seda, puntillas, mantones, frutas, caramelos, velas, lazos y alguna ramina vegetal.


Existen muchas clases de ramos, de Navidad, de quintos, de bodas, de misacantanos, a los santos patronos, a la Virgen o al Niño estando ligados a casi todas las fiestas y celebraciones leonesas.


En los últimos años se están recuperando tanto los armazones como los "cantos del ramo" La tradición, documentada por la geografía leonesa, es que el ramo se adornaba cada año en una casa y se llevaba a la Iglesia para la Misa de Gallo. Al llegar, y antes de entrar, se pedía permiso al cura para cantarlo. Obtenido el permiso, se iniciaba el canto y se metía el ramo en la iglesia donde quedaba depositado en el altar.


En cuanto a los cantos del ramo de Navidad, dependía mucho de los pueblos, en unos todo el pueblo cantaba los mismos versos año tras año, en otros la familia encargada de adornar el ramo aquel año, preparaba unas letrillas nuevas que ella misma se encargaba de cantar.


Hoy día se está extendiendo el hábito de ponerlo en las casas en Navidad, siendo el más extendido el triangular con 12 velas si bien el número de éstas puede variar desde 1 hasta 15 siendo generalmente impares excepto en el caso de tratarse de 12, por los meses del año.