Zafarrancho de combate en el Ayuntamiento

Zafarrancho de combate en el Ayuntamiento

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Quincuagésima primera semana y penúltima de 2018, la de la Lotería de Navidad, un sorteo al que las nuevas tecnologías han hecho más igualitario entre provincias gracias a la venta on line por terminal. Porque ya no hace falta ir a un lugar determinado o hacer un encargo a otra persona, lo que facilita que, por ejemplo, este año el Gordo se haya vendido en 45 provincias, incluida Salamanca. El progreso de la sociedad también llega a la suerte.


Pero sobre todo fue la semana del relevo en la Alcaldía de Salamanca. Carlos García Carbayo ya es oficialmente el primer edil de la capital charra y también el candidato del Partido Popular para las elecciones municipales de mayo de 2019. Por cierto, como ya dije semanas atrás. Su primer discurso fue una declaración de intenciones. Primero, que no quiere ser un alcalde interino y estos meses no van a ser de transición. Y segundo, que no se va a morder la lengua y va a repartir estopa dialéctica a Ganemos y PSOE siempre que tenga oportunidad. Porque, como reflejo hoy en un perfil sobre el nuevo alcalde, le gusta debatir. Nos esperan meses entretenidos en los plenos del Ayuntamiento con el zafarrancho de combate que se avecina (en apenas unos minutos Carbayo mandó a la basura las denuncias de Ganemos, equiparándolas explíticitamente con basura, y atacó el portavoz del PSOE, José Luis Mateos, quien le denominó okupa de la Alcaldía).


El bloque sociocomunista populista, denominan los populares a la oposición. Ganemos intentó una especie de moción de censura previa para impedir la investidura de Carbayo, pero fracasó estrepitosamente porque el PSOE propuso liderar la alternativa y Ciudadanos se mantuvo equidistante en el desprecio. La formación naranja (envuelta en otro zafarrancho del que ya se hablará) no apoya más a PP y tampoco lo hizo con el PSOE, mucho menos si está Ganemos por medio, con cuyos concejales hay más que discrepancias políticas, el 'cariño' se circunscribe también a lo personal. ¿Para qué el cambio de rumbo para apenas cinco meses? ¿Sólo por el poder, un quítate tú para ponerme yo? Porque ésa es la sensación que ha dado la izquierda, cuando quien realmente debe gobernar no es el equipo del PP, en minoría aunque dirija las concejalías, porque es el pleno del Ayuntamiento el que tiene el verdadero poder, quien tiene el timón del barco (el equipo de gobierno sólo propone un rumbo). Pero desde la oposición no han sabido diferenciar la popa de la proa durante gran parte de esta legislatura. ¿Lo harán ahora que están pendientes de aprobarse los presupuestos municipales para 2019?


Durante el pleno de investidura el PSOE y Ciudadanos se alejaron un poco más, dentro de una espiral de reproches con fines electorales que puede perjudicar a ambos. La lucha por los votantes de centro es enconada, pero si el discurso es más beligerante de la cuenta puede enturbiar unas relaciones que en apenas unos meses deban entenderse a la fuerza. Porque muchos socialistas saben que necesitan a Ciudadanos para tumbar al PP en 2019 y muchos miembros de la formación naranja ven mejor una alianza con los socialistas para ser contrapeso de políticas, pero sobre todo aniquilar al PP por la derecha y a Ganemos por la izquierda.


Hablando de Ganemos, también fue la semana de la condena al concejal y diputado provincial Gabriel de la Mora. Para su alivio, la sentencia no establece pena de cárcel ni inhabilitación a cargo público, algo en lo que se escuda su agrupación de electores para no reclamarle que dimita. Como no es corrupción… Pues nada, ya pueden todos los concejales de PP, Ciudadanos y Ganemos dedicarse a insultar, injuriar y calumniar a quien le dé la gana, porque como llamar torturadores a dos policías nacionales (según establece la sentencia y condena a De la Mora a una multa e indemnización) que se jugaban la vida contra una marabunta (hechos que fueron en su día juzgados y condenados los agresores de los agentes) pues resulta que es algo nimio para Ganemos. ¿Cómo hubieran reaccionado los adalides de la libertad y de dar lecciones de vida al prójimo si ese mensaje en Facebook tan desafortunado como impropio de un cargo público lo hubiera escrito un concejal de PP, PSOE o Ciudadanos? Sí. Hubieran sido linchados en redes sociales y hasta se hubieran convocado manifestaciones para reclamar su dimisión. Pero Ganemos se ha instalado en ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Llegaron al Ayuntamiento generando esperanzas en muchos y han defraudado a los más.


Por cierto, Gabriel de la Mora ha recurrido la sentencia ante la Audiencia Provincial de Salamanca. Craso error no asumir la culpa, la equivocación con sus palabras, y agradecer que no ha sido condenado a cárcel ni inhabilitación. Pero como el Lucky Luke de la política charra no quiere ser justiciero ajusticiado, busca la inocencia total, aún a sabiendas de que no le corresponde porque sus palabras no fueron libertad de expresión. Insisto. La libertad de uno termina donde comienza la de otro. ¿Y si la Audiencia considera que sí debe ser condenado a cárcel e inhabilitación? Entonces la sentencia será firme, por mucho que reclame amparo al Tribunal Constitucional o al Tribunal Europeo. Que se lo pregunte a Isabel Pantoja, qué le ocurrió por recurrir, que terminó entre rejas por un exceso de 'dignidad'.


Todos estos nuevos 'políticos' (que en ocasiones no parecen más que charlatanes) podrían aprender de Jesús Málaga, el primer alcalde de la democracia, quien supo llevar a Salamanca hacia la modernidad y convertir una ciudad enfangada en Patrimonio de la Humanidad y Capital Europea de la Cultura (la foto y los réditos se los llevó después el alcalde Julián Lanzarote, a quien debe reconocerse el mérito de la gestión y desarrollo del 2002, pero no su logro en exclusiva). Esta semana ha presentado la primera parte de una trilogía sobre la historia moderna de Salamanca, en un acto que contó con la presencia del actual primer edil, Carlos García Carbayo, y su antecesor, Alfonso Fernández Mañueco, ambos del Partido Popular y rivales políticos directamente del socialista cuando fue subdelegado del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos elogiando la labor de Málaga (por cierto, a Mañueco se le vio sin corbata y más relajado, ya habiendo encauzado su cometido durante los próximos meses tras un periodo turbulento y con mucha incertidumbre del que algún día hablaré en detalle, porque hubo muchas bambalinas políticas y espadas de Damocles).


Ahora llega la Navidad, un periodo de transición política, de calma antes de la tormenta electoral. Ahí entrará en juego otro contendiente, VOX, el partido con más tirón ahora entre los jóvenes a tenor del seguimiento que tiene en sus perfiles de redes sociales, muy por delante de PP y Ciudadanos. Pero claro, VOX, para bien o para mal, acertada o erróneamente, habla de temas que interesan a la gente. Habla de paro, de inmigración, de delincuencia, de corrupción, de economía… El PP, si miramos sus perfiles de Salamanca, tiene infinitos mensajes de ‘Gracias, Alfonso’ y múltiples frases del nuevo alcalde con su foto bien grande. Pues nada, que sigan vanagloriándose en el PP, que luego en mayo buscarán explicaciones por lo ocurrido. Tiempo al tiempo.


Hablando de egocentrismo, ¿quién ya se postula como candidato del PSOE a una administración pública realizando comparecencias públicas que no le corresponden y ya ha despertado malestar entre importantes cargos del partido? Pero como es un pelota de quien manda y fiel vasallo para el fango, pronto lo verán desdiciendo con sus hechos lo que antaño criticaba de palabra. Así es el personaje en cuestión. Craso error del PSOE. Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana, les prometo más madera.